Delgado realizó el partido que se espera de un pívot reboteador que nunca baja los brazos. E. / E.C.

La valiosa solidez de Delgado

El pívot dominicano destaca en Badalona #al imponer su trabajo defensivo bajo los dos aros con un ritmo constante

JOSÉ FÉLIX CACHORRO

Fiel a su biografía de jugador rocoso, Ángel Delgado jugó como se esperaba de un pívot que no da ningún balón por perdido, que maneja con oficio su cuerpo para defender el aro y es un seguro en el rebote. El exjugador de Estudiantes capturó ayer nueve rebotes (cuatro en su parcela y cinco ofensivos) y firmó diez puntos en 23 minutos en la canchapara ganarse un 16 de valoración, sólo superado por el inspiradísimo Derek Willis (18), autor de 17 puntos, con un 87,5% de aciertos en tiros de dos.

El dominicano impuso su ley bajo el tablero y hasta un maestro como Ante Tomic tuvo que esforzarse para intentar zafarse de un rival pegajoso y rápido de brazos, que además suele medir su capítulo de faltas personales. Delgado también apoyó ocasionalmente la circulación exterior del balón en ataque cuando sus compañeros no hallaban un pase claro y fue uno de los hombres de negro que prestó más ayudas a la hora de proteger la canasta visitante. En este apartado brilló cuando se desplazó veloz para solventar con un tapón una entrada de Guillem Vives, que ayer aprovechó las autopistas generadas por desajustes defensivos en el Surne. En su debe sólo hay que tener en cuenta que el único tiro libre que lanzó no tocó el aro.

Muy vigilados

Más discreta fue ayer la aportación en Badalona de Andrew Goudelock, siempre vigilado muy de cerca por los hombres del Joventut, muy preocupados del que estadounidense no encontrara situaciones cómodas para ejecutar sus lanzamientos. Pese al marcaje que sufrió en sus 23 minutos sobre la pista, el escolta no dejó de intentar sumar con tiros lejanos sin temor a fallar, una de las características de su juego. Aportó 8 puntos y transformó dos de los siete intentos de triples. El conjunto catalán tuvo éxito en su objetivo de que el peligroso Goudelock no fuera protagonista en el partido.

Valentin Bigote, otra de las nodedades en el Bilbao Basket esta temporada, careció de los espacios suficientes para moverse en ataque. Al igual que en el caso de Goudelock, también fue uno de los objetivos de la defensa montada por el Joventut contra los tiradores del equipo bilbaíno. El balance del francés registró 15 puntos, destacando los tres triples conseguidos de siete intentos. También regaló dos bellas bandejas en las que cambió en balón de mano mientras se elevaba.