Raúl Rad se encarga de la logística de acomodo en el Bilbao Arena, donde sigue de cerca al equipo de su vida. / jordi alemany

El socio que no quiso dejar de serlo

Raúl Rad es un voluntario que ahora acomoda a las familias y público en los partidos del Surne tras quedarse sin trabajo y no poder pagar el carnet

J. A. P. Capetillo
J. A. P. CAPETILLO

Raúl Rad es un enamorado del Bilbao Basket, uno de los ejemplos de fidelidad eterna de su marea negra. Cada vez que este periódico ha solicitado su opinión para los reportajes de los partidos, desde los tiempos en La Casilla, ahí ha estado amable y sensato para reflexionar sobre su equipo del alma. Entonces, acudía al viejo pabellón con su hi

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