Javi Salgado posa en los exteriores del pabellón de Miribilla. / mireya lópez

Javi Salgado, el señor de los derbis

Rememora los «partidos especiales» contra el Baskonia, desde su debut en la ACB contra los vitorianos hasta los duelos vividos como técnico ayudante

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

Javi Salgado tiene una memoria prodigiosa. Almacena miles de horas de baloncesto y rescata momentos como si fueran archivos, perfectamente clasificados, etiquetados y ligados a un partido concreto. El técnico ayudante del Surne Bilbao Basket, que defendió la camiseta de los hombres de negro en 258 encuentros de la ACB –paró el contador en la Liga Endesa en 462–, es el interlocutor perfecto para hablar de los derbis con el Baskonia. «Son especiales, intensos», comenta en uno de los salones de Miribilla, donde el equipo de su vida recibirá este domingo precisamente al vecino. Una disculpa inmejorable para regresar al pasado y repasar duelos librados contra los vitorianos, siempre superiores en presupuesto y calidad de sus plantillas pero no por ello intocables. En más de una ocasión, los vizcaínos tumbaron al gigante y le hicieron morder polvo. «Con menos dinero competimos contra Real Madrid, Barcelona, Valencia, Baskonia. Ganarles es lo bonito del baloncesto. Nos motiva», abre el baúl de los recuerdos el de Santutxu.

Nunca olvidará su debut en la ACB. Fue ante los alaveses. Cosas del baloncesto. «Nuestro primer partido lo jugamos en La Casilla contra el Baskonia de Dusko (Ivanovic). Perdimos por 47», esboza una sonrisa al recordar el bautismo de fuego de los hombres de negro en la élite. «Fue un tortazo bien dado, del tipo 'bienvenidos a la ACB. Esto es lo que hay'. Afortunadamente, tres días después ganamos al Joventut en Badalona. Nos sirvió de mucho aquella derrota. Aprendimos». De hecho, cuando se le pide que se quede con tres de los 17 encuentros disputados ante los baskonistas, este es uno de ellos. ¿Por qué? «Recibimos una buena lección. Jugamos contra Calderón, Macijauskas, Sergi Vidal, Kornel David, Splitter, Scola... Sales de la LEB y te toca atacar y defender a Calderón, o a Prigioni. Era el nivel que había. Me decía aquel día: 'Que acabe esto ya'. No había manera de hacer nada. Pero nos sirvió para mejorar».

Salgado reconoce que los primeros derbis eran mucho más crispados que los actuales, bastante civilizados y respetuosos. «Cuando ascendimos hubo polémica por una serie de declaraciones y actitudes de ambas partes. Los partidos estaban llenos de tensión e incluso hubo enfrentamientos entre aficiones», lamenta el de Santutxu. Poco a poco iba bajando el ruido ambiental y subía el del baloncesto. «Mejor que se viva así, con una rivalidad sana. Es lo bonito. Que todo se quede en la cancha. Hay que dar espectáculo y felicitar al ganador». El Bilbao Basket ha ganado siete veces al Baskonia en Miribilla y ha perdido 12. Este domingo quiere tallar la muesca número ocho y dar una alegría a la marea. «Será complicado porque ellos están en un buen momento y tienen una gran plantilla, reforzada además con el base Pierriá Henry. Están con confianza y anotan fácil, sobre todo desde fuera, pero intentaremos bajar sus porcentajes y que no estén cómodos. Seremos competitivos».

Piques con Prigioni

Salgado recuerda con mucho cariño la primera victoria contra los vitorianos con la camiseta del club de su vida. Fue el 21 de enero de 2006 en el BEC (92-78). «Resultó polémica por la celebración final de Txus (Vidorreta). Apretó los puños y lo celebró con la grada. En Vitoria nos decían que parecía que habíamos ganado la Copa de Europa. Piques típicos». Aquel día, el base de Santutxu fue clave con 22 puntos y cinco asistencias. Y luego sintió la alegría de imponerse a los vecinos en el Buesa. El 2 de diciembre de 2007, los hombres de negro asaltaron el coliseo blaugrana (78-80). «Estuvo genial. Al día siguiente, EL CORREO nos regaló las planchas de la portada. Un gran recuerdo».

Salgado ha jugado 17 derbis contra el Baskonia, 1.530 minutos de tensión extrema, 25,5 horas de baloncesto en vena contra un rival que siempre ponía estrellas en la pista y a las que costaba apagar. Poder del dinero, que en más de una ocasión se vino abajo como un castillo de naipes. También ha vivido cinco duelos como entrenador asistente, pero asegura que no hay color. «Lo sientes mucho más como jugador. Estás en la pista, luchas, tienes las emociones a flor de piel, recibes golpes, metes canastas. Como técnico sufres más. Cuando jugaba me comía las uñas en el banquillo. En la cancha no estaba nervioso, pero allí sí. Ahora me pasa lo mismo. No pudo salir a ayudar, sino trato de transmitir cosas a los jugadores, a Jaume (Ponsarnau). Estoy nervioso».

El de Santutxu confiesa que tenía muchos piques en la cancha con Prigioni. «Era peleón, argentino y canchero. Usaba mucho las manos y brazos para defender». No paraban de hablarse. «'Deja de quejarte; deja de darme hostias; no te pitan una'», recuerda divertido. También añade que Pete Mickeal era «muy efusivo. Celebraba canastas y mates. Era guerrillero. ¿Quién era así de los nuestros? Martin Rancik. Un protestón». Todo aquello es historia. Ahora hay que escribir otro capítulo. El Baskonia juega este viernes ante el ASVEL en Francia. «Podía haberles tocado un viaje más largo, a Israel o Turquía», bromea Salgado. Va a por su derbi número 23.

SUS TRES DERBIS

Debut y derrota en la ACB

Debut y derrota en la ACB. Salgado (defiende a Calderón) se queda con la abultada derrota sufrida el 3 de octubre de 2004. / l. ángel gómez

Ganar al vecino

Javi Salgado (se marcha de Prigioni) saboreó la primera victoria del Bilbao Basket ante el Baskonia el 21 de enero de 2006 en el BEC. Aquel día metió 22 puntos y dio cinco asistencias / Mitxel Atrio

En el Buesa

El 2 de diciembre de 2007, el Bilbao Basket se impuso por primera vez al Baskonia en Vitoria (78-80). Salgado hizo 12 puntos en un partido que recuerda con muschísmo cariño / Mitxel Atrio