Grimau aplaude a la afición del Bilbao Basket tras un partido con el equipo vizcaíno en Miribilla. / el correo

Barcelona- Bilbao Basket

Roger Grimau: «Mumbrú tiene mucho mérito»

Entrenador del filial del Barça, estuvo tres temporadas en el equipo vizcaíno (2011-2014)

ÁLEX M. FRANQUET

Roger Grimau tiene claro que Sarunas Jasikevicius pensará en la Final Four de la Euroliga, que el Barça tiene a la vuelta de la esquina, pero recuerda que «una buena manera de prepararla es disputar partidos duros como éste contra Bilbao Basket. Son encuentros que al Barça le pueden servir para preparar cosas y mantener el ritmo competitivo. Tener la primera plaza de la Liga ACB asegurada permite hacer más rotaciones y dar descansos a jugadores con más minutos, pero a nivel de equipo en este mundo nadie se puede desconectar ni medio segundo».

Grimau está concentrado en el filial, aunque siguió con atención la eliminatoria contra el Bayern de Munich de la Euroliga que tentaot le costó al Barça. Más que un mal momento azulgrana, él vio «un gran planteamiento del Bayern. Es un buen equipo y está muy bien entrenador. No tienen mucho nombre, pero hicieron un play-off excelente. Por suerte para el Barça, lo que cuenta es estar en la Final Four».

El nivel más flojo del Barça del último mes podría haber coincidido con un pico de forma física previsto de menos intensidad. Roger Grimau reconoce que «es imposible estar siempre al máximo nivel, y más con este formato de la Euroliga. Encima, tienes la ACB. Es muy complicado mantenerte 10 meses seguidos a tope. Ningún equipo lo ha conseguido. Yo explico lo que ha pasado más bien como una acumulación de lesiones en algunos jugadores».

«Les tengo siempre presentes»

El actual técnico del filial barcelonista admite que «de reojo, sigo al Bilbao Basket. Les tengo siempre presentes. Otras temporadas, se había sufrido mucho. Este año, la línea ha sido muy positiva. Se ha conseguido la permanencia con comodidad e, incluso, puede mirar algo más arriba. Se ha visto un buen juego y, con la gente de Miribilla, como siempre, se han conseguido los objetivos».

No se le escapa el buen trabajo que está haciendo Álex Mumbrú con los hombres de negro. «Nada más retirarse, ya cogió el equipo en la LEB y lo hizo subir. Era algo complicadísimo. Tiene mucho mérito. Los que hemos jugado con él y hemos compartido pista, ya nos hemos dado cuenta de sus dotes de liderazgo y de entrenador en potencia que tenía en la pista por entonces. Su trabajo es extraordinario».

Puede destacar el rendimiento de jugadores concretos, como Ángel Delgado o del capitán Jonathan Rousselle, pero lo que realmente le gusta a Roger Grimau de los hombres de negro es «que la fuerza es el equipo. Todos rinden. Todos se espabilan. Es muy bueno para Bilbao Basket no depender de un solo jugador». Eso sí, pide no poner el listón de la exigencia muy alto todavía. «Lo principal es asentar al equipo. Igual soy muy conservador, pero hay que pensar en la situación económica. En el momento que el club esté saneado al cien por cien, y se pueda destinar más dinero para invertir en jugadores, hablaremos de otras cosas. De momento, lo fundamental es mantener la pasión por el baloncesto en Miribilla, algo que me dejó fascinado cuando yo estuve allí. A partir de ahí, seguir creciendo. Es fundamental estar en la ACB muchos años».

Han pasado cinco años desde que Roger Grimau dejó Bilbao, pero no oculta que «la afición me dejó marcado para siempre. Cuando vas de visitante, lo notas. Y como local, aún más. Viví unos de los mejores momentos de la historia del club en Europa, contra el CSKA, y ganando un partido en cuartos. También viví malos momentos, como cuando estuvimos un año sin cobrar. En esos momentos, la afición nos dio un apoyo extraordinario. Casi te marca más eso que lo que pasó en los buenos momentos».