El Bilbao Basket asegura su viabilidad económica

Miribilla es la casa de los hombres de negro y escenario en el que se logró el ascenso. /Manu Cecilio
Miribilla es la casa de los hombres de negro y escenario en el que se logró el ascenso. / Manu Cecilio

Firma una importante quita con un grupo de acreedores y ultima los convenios para fijar el pago de la deuda con Hacienda y bancos

Robert Basic
ROBERT BASIC

El Bilbao Basket cerró este jueves con éxito uno de los episodios más inciertos de su historia reciente, plagada de sobresaltos y sustos mayúsculos que han puesto en serio peligro la supervivencia de la entidad en más de una ocasión. Después de casi un año de trabajo y duras negociaciones, el club ha asegurado su viabilidad económica al pactar una importante quita del 80% con los acreedores ordinarios dentro del proceso concursal al que se adhirió voluntariamente el año pasado con el objetivo de desbrozar su camino financiero y garantizar su existencia. A partir de ahora, y una vez finalizado uno de los capítulos más sensibles de la operación, la franquicia de Miribilla ultima los convenios singulares que ordenarán el pago de su deuda privilegiada. En este apartado aparecen instituciones como Hacienda Foral, Seguridad Social, Caja Rural y Fogasa, que se sentarán con los gestores de RETAbet para sellar acuerdos sobre el calendario de pagos y plazos en los que liquidar las cantidades pendientes de cobro. Están perfilados y bien orientados por lo que el Bilbao Basket saldrá del concurso de acreedores en menos de tres semanas.

El club ha logrado resolver en apenas unos días dos asuntos de capital importancia que refuerzan su estructura y sus cimientos, demasiado inestables en los últimos años y que ahora dejarán de moverse bajo los pies de los responsables institucionales. Por un lado, el equipo ha completado la hazaña del ascenso a la ACB y luego ha rematado con éxito el proceso concursal abierto en julio de 2018 del que saldrá antes de que acabe el mes. El acuerdo dado a conocer ayer va más allá de las cifras y las tribulaciones económicas porque hunde sus raíces directamente en el terreno de la supervivencia y la estabilidad. Dicho de otra manera, el pacto sobre la deuda ordinaria significa que la franquicia de Miribilla va a vivir y con margen de maniobra. Una magnífica noticia para los hombres de negro, su masa social y el baloncesto vizcaíno, que volverá a contar con un equipo en la élite y que ya tiene diseñado el camino hacia la recuperación total.

Poco antes del mediodía de este jueves, el RETAbet Bilbao Basket comunicó de forma oficial que en la junta general de acreedores celebrada ayer en sede judicial se obtuvo la «adhesión legalmente requerida a la propuesta de convenio formulada por parte del club». Esto supone, una vez transcurridos los plazos procesales oportunos, la salida de la entidad del procedimiento concursal al que se acogió hace casi un año. Ya se daba por hecho, y así lo avanzó este periódico, que la franquicia de Miribilla iba a acreditar un nivel de aceptaciones no inferior al 65% de lo adeudado. Las partes que han dado el sí a la propuesta formulada han aceptado cobrar el 20% de lo que se les debía. En este sentido, el club quiso «agradecer el apoyo mayoritario recibido de los acreedores y su encomiable esfuerzo», que, a su vez, «nos permitirá seguir trabajando en pos de nuestros objetivos».

Pagos anuales

Ahora lo que queda es cerrar los convenios singulares de la deuda privilegiada con la Hacienda foral, Seguridad Social, Caja Rural y Fogasa. Ya están perfilados, hilvanados y solo pendientes de firma, que fijará un calendario de pagos y su duración. En este sentido, cabe destacar que los plazos irán de cinco a 15 años y permitirán afrontar las cuotas con todas las garantías. El Bilbao Basket abonará pagos de entre 150.000 y 200.000 euros anuales como máximo y poco a poco irá tapando un agujero que amenazaba con tragárselo debido a una deuda de más de seis millones. Ahora, con la importante quita firmada y los acuerdos particulares que están a punto de ser sellados, pasará a ser más manejable y sensiblemente inferior.

Todo quedará definido en breve y, una vez resueltos los términos administrativos y económicos, el Bilbao Basket comenzará con la confección de la plantilla. La franquicia de Miribilla dispondrá de un millón para armar un bloque que competirá en la ACB y que tiene claro que su misión es la salvación. Más allá de los objetivos deportivos, el club respira por fin porque sabe que ha puesto un andamiaje sólido hacia su sostenibilidad económica total.