RetaBET - GBC

Una buena sudada en Laredo para empezar

Rousselle, pese a no destacar, demostró que tiene un juego muy afilado y lee bien la situación de sus compañeros. / BORJA AGUDO

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Una buena sudada. Contra un sparring que aprovechó cuando el RETAbet le levantó la bota del cuello para certificar una segunda parte correcta que dejó las cosas en unos números que contentaron a todos. A los hombres de negro porque ganaron en su primera toma de contacto de pretemporada a un oponente muy verde, pero que está llamado a ser uno de los dinamizadores de la LEB Oro. Y a la franquicia donostiarra porque le demostró a Marcelo Nicola que la travesía puede incluir etapas felices. Todo ello vestido con el calor, físico y emocional, en un pabellón Emilio Amavisca de Laredo abarrotado para la ocasión, con una gran incidencia de la marea negra en las gradas. Una de esas citas en las que nada sonó desafinado en los márgenes lógicos que se pueden esperar.

Para llevar menos de dos semanas al pie del cañón, incluidas bajas forzadas, esperadas y alguna que siempre sobreviene por el camino, el equipo le dio a Álex Mumbrú los mínimos que se podían prever. Hablar de desajustes, dudas razonables o decisiones de ida y vuelta no es lo que toca, dado que deben existir en un colectivo que empieza a conocerse, quererse y respetarse. Que no suene a ñoño. La fe en el que tienes al lado, la confianza, el pegamento que irá soldando el armazón tiene mucho que ver con eso, con la solidaridad, con entender y asumir lo que el jefe de obra quiere, busca y exige. Cada paso avanzado de aquí al último fin de semana de septiembre servirá para verificar conductas, comportamientos y roles. Aunque, de entrada, los conceptos parecen muy claros sobre cómo y cuánto jugará cada uno. Al menos de inicio.

84 RETAbet

Rousselle, Brown (14), Bouteille (23), Kulboka (11) y Lammers (11) -equipo inicial-; Sergio Rodríguez (8), Schreiner (3), Cruz (5), Doblas (7), Van Lacke (2), Basterretxea.

73 Delteco GBC

Uriz (6), Dee (9), Sollazzo (10), Murphy (2) y Rozitis (19) -equipo inicial-; Mutic, Jawara (4), Motos (2), Timmer (11), Faye (10), Oroz.

PARCIALES
25-19, 23-10 (48-29), 20-28 (68-57), 16-16 (84-73).
áRBITROS
García González, Sánchez Mohedas, Sergio Manuel.

Es un hecho que este equipo va a tener un incuestionable deje francés. Con Bouteille como cabeza de cartel incuestionable y su compañero y amigo Rousselle dispuesto a aportar energía, movilidad y punta afilada al juego del equipo. Lo del alero era previsible, pero es más gratificante aún comprobar que no le hace ascos al uniforme de chatarrero. Se mancha las manos y se ensucia el buzo sin que se resienta su finura, tacto e inteligencia para meterle mano a la centralita de la maquinaria del RETAbet.

Pocos cambios en lo sustancial respecto a la primera idea con que aterrizó Álex Mumbrú en los banquillos. Adecuado el contenido, claro está, a la nueva categoría en la que la franquicia de Miribilla se va a jugar los cuartos. Como deberes, el técnico barcelonés exigía en esta toma de contacto intensidad, ritmo, querer. Busca jugadores hambrientos en su grupo y ya ha dejado ver que los que se escaqueen, o no entiendan el mensaje, les va a tocar tirar de toalla en el banco y rumiar para sus adentros las consecuencias de sus acciones en pista. El primer recado lo recibió ayer Kulboka. La mano de esta joya, en ataque, lituana va a ser de lo más comentado del curso 'acebero' que se avecina. Pero su proyección va a ser interruptus si tarda en asumir que aquí nadie puede jugar a su bola. El manido «porque yo lo valgo» al que quizá estaba acostumbrado le va a obligar a sudar tinta como hombre de negro. Es espectacular cómo sale de bloqueo, pese a su envergadura, con los automatismos de tiro ya accionados. Pero va a aprender a tomar mejores decisiones con esos balones que no se pueden fallar cuando se juegan en superioridad en la transición. Ya sabe lo que hay.

El equipo va a tener un claro deje francés con Bouteille y Rouselle a los mandos

Intensidad y rapidez

Es un mero apunte tras una jornada en la que lo individual es prescindible. Hay que mirar el cuadro en perspectiva, alejándose del lienzo para verificar los trazos, lo mismo finas pinceladas que brochazo para la base del color. Toca tirar de muñequilla, como los buenos barnizadores, para que los rastros que perduren sean los buscados. Este Bilbao Basket va a querer apretar, ser intenso, correr. La ausencia de tres jugadores básicos (Rafa Martínez descansó por precaución, Balvin y Sulejmanovic) hace que, de aquí hasta la incorporación de todos, los ensayos incluyan cierto efecto placebo. Pero aunque con el tiempo vayan a ir cambiando los cromos el grupo debe ser esponjoso, absorber ciertas reglas. Van del compromiso y adecuación defensivos a la licencia para tirar de la que van a disponer prácticamente todos los jugadores cuando se vean librados para tal fin.

Y es bueno contar con algunos referentes del año pasado. Y es gratificante ver que quienes repiten se lo han tomado muy en serio. Schreiner ha venido fino, Brown muy trabajado, Cruz afiladísimo con la pérdida de un puñado de kilos que hacen flotar sus botas en la pintura y en el primer paso y Lammers haciendo lo que mejor sabe. Imponerse en silencio, casi como pidiendo disculpas. Estuvo bien para empezar.