Rafa Huertas: «El público está en su derecho de echarnos la bronca»

Rafa Huertas reconoce que el equipo debe centrarse en sumar victorias en esta segunda vuelta sin pensar en el Betis. /E. C.
Rafa Huertas reconoce que el equipo debe centrarse en sumar victorias en esta segunda vuelta sin pensar en el Betis. / E. C.

El escolta cordobés apela al margen de mejoría del equipo y cree que «pensar en los demás rivales te hace débil, es de mediocres»

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

La charla pausada tras la merienda, horas antes de que el equipo descarrilara en el Ciutat de Castelló, mantiene su vigencia. Rafa Huertas no cambia comas ni puntos pese a que acabara certificándose la tercera derrota consecutiva del RETAbet. Su discurso, como uno de los jugadores más longevos en la historia reciente de la LEB, habla de trabajo, paciencia, de intentar mejorar sin dejar nunca de estar al acecho. Los renglones torcidos del mes de enero no ocultan que en líneas generales se vayan cumpliendo previsiones. Sólo quienes creían que se iba a arrasar por superpoblar Miribilla se sienten con el pie cambiado. No es grato caer en una crisis de resultados que permite al Real Betis avanzar hacia la meta sin asirse al manillar. Pero el escolta cordobés viene a recordar que hay más batallas en esta guerra.

- Sin la carga de profundidad de las últimas derrotas, ¿cómo ha sido la primera vuelta?

- El balance no ha dejado de ser positivo. Acabamos segundos, clasificados para la Copa que era el primer objetivo. No estamos desplegando un juego muy sólido algunos días, pero algo bueno es que el equipo tiene margen de mejora. Hay equipos que ahora mismo están al 95 por ciento de su maquinaria y nosotros tenemos mucho margen. Hay una rotación larga y nos va a favorecer. Nuestro fuerte es que somos un equipo y todo el mundo se siente importante. Tenemos capacidad de mejora.

- Se les ve encantados en una franquicia de trato generoso.

- Es el sitio ideal. Resulta muy raro que tras un descenso se tenga tanto apoyo social, de público, de los medios. Lo normal en otros lados hubiera sido ir al cuello. Es un gusto jugar en nuestro pabellón, que tendrá que ser fundamental a final de temporada. Hay una estructura de club muy grande con gente que trabaja para que nosotros sólo tengamos que dedicarnos al baloncesto.

- En la última jornada en Miribilla, en la derrota ante el Oviedo, se escucharon algunos silbidos. ¿Le sorprendió?

- Te llama la atención. El público está en su derecho y los primeros que sabemos que no hicimos un buen trabajo somos nosotros. Nos fuimos con una sensación mala. Para lo bueno y lo malo somos un equipo visceral que necesitamos sentirnos bien para ir animados a los partidos. Y somos conscientes de lo que hacemos mal y el vídeo nos lo recuerda. Cuando el pabellón aprieta es increíble y si tiene que echarnos la bronca, como cualquier jefe o entrenador, está en su derecho. No nos sienta mal, al revés.

- ¿Juegan los rivales sobreexcitados contra ustedes?

- La puesta en escena en nuestro pabellón es inusual. Llegar, ver tanta gente, la presentación, apagar las luces... la gente sale muy excitada. Miribilla es uno de los sitios donde hay quien se juega la temporada. Si lo hacen bien en Bilbao, parece que mejoran sus resultados aunque hayas quedado el último. Los rivales empiezan muy enchufados y hay que combatirlo.

- El Betis se ha escapado. ¿Es lo mejor que les podía pasar para no obsesionarse con ser primeros?

- Desde hace jornadas no pensamos en eso. Somos débiles cuando nos preocupamos por lo que hacen los demás. Tenemos la suerte y el potencial para centrarnos en nosotros mismos y hacerlo bien. Pensar en los demás es de equipo mediocre. Llevo muchas ligas en la LEB y me suenan estas rachas como la del Betis. Cuando un equipo está así es muy difícil que pierda y obsesionarte con los resultados es malo. El primer objetivo que teníamos es la Copa y la vamos a jugar. Y a ver qué pasa. La presión la tienen ellos.

- Ahora es un objetivo ganar la Copa para captar el factor cancha en la posterior lucha por el ascenso.

- La palabra premio tiene que estar en nuestra cabeza. Cuando llegue el momento, el equipo tiene que disfrutar la Copa. Muchas veces cuando no salen las cosas es porque no se disfruta. Tenemos que plantear bien los partidos, como lo hacen Álex y Jorge. Y la recompensa de contar con un factor cancha en un ascenso es muy importante, es un gran activo.

- Los puestos de dos y tres de la plantilla, que le tocan de cerca, son los que no acaban de ofrecer buenos dividendos.

- Tenemos gente solvente. Hay días que te cuesta más entrar en el partido, que tienes menos el balón en las manos. Puede que la línea exterior esté regularmente menos peligrosa en ataque porque dependemos mucho del uno y el cinco y la ventaja que sacamos. Pero se hacen otras cosas. Es el mal del baloncesto y de la gente que no sabe de baloncesto. Nuestra forma de defender es muy difícil. Nadie la hace más que nosotros y somos la mejor defensa de la liga. Y eso sin la línea exterior no se puede conseguir. No hay un tres que nos haga ochenta mil puntos jamás. Para que puedan meter Kevin y Ben debajo del aro hay que bloquearlos y eso es cosa de la línea exterior. La funcionalidad de nuestra línea exterior es básica y hace muchísimas cosas, aunque no sean bonitas y visibles. Sabes que no va a ser tu año de máxima anotación, pero trabajas para hacer ganar al equipo. Eso es lo que cuenta.

- La conexión Salgado-Lammers les ha sacado muchas castañas del fuego.

- Es una suerte tener a Javi. Un tío de 38 años que está físicamente bien porque se lo curra. Las cosas no pasan por casualidad. Ha leído el pick and roll siempre. Lo hemos hablado muchas veces, que los jugadores que vienen de abajo cada vez leen peor el juego. Y él lo ha leído bien siempre. Ahora se trabajan otro tipo de cosas y ya quedan pocos bases con su lectura y control del juego. Y si además tienes un pívot inteligente como Ben, mejor.

Sus frases

Miribilla.
«Hay rivales que si lo hacen bien en Bilbao parece que mejoran sus resultados, aunque queden últimos»
La primera vuelta.
«El balance no ha dejado de ser positivo. Acabamos segundos, clasificados para la Copa»

«Me apetecía algo nuevo»

- Llegó a Bilbao de casualidad porque estaba contento en Francia.

- Tenía cosas aquí, pero me apetecía algo nuevo. Estaba muy a gusto y fue una putada muy grande por ser una sanción federativa por temas económicos. El club entró en bancarrota y están con juicios. Me hubiera quedado encantado. Allí las condiciones laborales son muchísimo mejores. Se cuida mucho al nacional, se paga bien y tu vida laboral lo nota. Esas condiciones dan mil vueltas a las que hay aquí en las divisiones inferiores.

- No es un buen momento, pero ¿cuál es su pálpito de cara al futuro del equipo en la LEB?

- Soy bastante burro para eso, depende de mi estado de ánimo, y el de ahora... Si me pillas de buen humor te digo que sé que vamos a estar ahí. El cambio de formato a la Final Four no nos viene bien porque somos un equipo largo y jugar rondas a cinco partidos con nosotros es muy difícil y no nos va a ganar nadie, pero a un partido todo es un arma de doble filo, también para nosotros. Incluso aunque se juegue en Bilbao. Estaremos hasta el último día, eso seguro.