Play-off de ascenso a la ACB

La primera final para llegar a la ACB

La plantilla del RETAbet Bilbao Basket, dispuesta a tumbar hoy al Palencia para continuar su camino hacia la ACB. /maika salguero
La plantilla del RETAbet Bilbao Basket, dispuesta a tumbar hoy al Palencia para continuar su camino hacia la ACB. / maika salguero

El RETAbet, tras agotar todas las balas, debe ganar esta noche al Palencia para continuar el camino del ascenso, con el respaldo de Miribilla

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Ganar, o se acabó el soñado y esperado camino de regreso a la ACB. Tumbar al Palencia en el quinto partido de la serie, o apagar la luz de Miribilla hasta la próxima temporada, con la consiguiente incertidumbre que se crearía en torno a un proyecto que sumaría su segundo año consecutivo en la Liga LEBOro. Además, se produciría una tremenda decepción. El RETAbet afronta esta noche (20.30 horas) en el BilbaoArena la primera final de la campaña. Ya no le quedan más balas en la recámara, se han agotado. Una derrota tiraría a la basura el notable curso firmado por los hombres de negro, subcampeones en la fase regular y de la Copa de la Princesa. «Si perdemos no hay más», asume la plantilla del BilbaoBasket, que solo piensa en estar en la Final Four que la ciudad acogerá dentro de diez días (1-2 de junio). No estar en esta zona decisiva de la competición, sería una descomunal desilusión.

Después de cuatro partidos, repartidos en sendas victorias para cada formación, el RETAbet y el Palencia han casi agotado sus recursos y la capacidad de sorprender a su oponente. Se conocen a la perfección y uno de los factores fundamentales será la capacidad de controlar las emociones, de evitar que la transcendencia de este encuentro, pase factura a los hombres que estén sobre la pista. Que la importancia de lo que hay en juego, el pase a la competición definitiva por el salto a la ACB, no paralice a los bilbaínos sobre el parqué. De ahí que el apoyo de la afición resulte fundamental. «Necesitamos Miribilla a reventar», reivindicó ayer Javi Salgado, antes del entrenamiento matinal sobre la cancha en la que esta noche el BilbaoBasket podría conseguir el billete hacia su 'final' y quedarse a dos pasos del retorno a la Liga Endesa. «Es una situación idónea para nosotros».

Porque cuando, por aquel mes de agosto, comenzaron los entrenamientos y la marea negra aún seguía en schock por el descenso de categoría, cuando todavía se desconocía el rendimiento que podían dar las adquisiciones en el mercado, cualquiera hubiese firmado plantarse en mayo y jugarse la temporada al amparo de la afición. En su casa. En Bilbao. «Será un partido de mucha tensión. Nos jugamos mucho los dos equipos, la posibilidad de poder ascender o de irte de vacaciones. Y qué mejor escenario que Miribilla para jugarnos este reto», aplaudió el base de Santutxu.

El Bilbao Arena presentará una buena entrada para este duelo. La afición, que ya aportó su dosis de apoyo y soporte en la ciudad castellana –y qué decir de la emocionante atmósfera que se creó en los dos primeros duelos–, asume su papel esencial en el encuentro de esta noche. Sabe que debe empujar, que cuando los hombres de negro pasen un bache, o el Palencia se vista su traje más potente y provoque nervios en la escuadra de Álex Mumbrú, tiene que ejercer de soporte para el equipo. «Por eso es tan importante que la gente reviente Miribilla, y estemos aquí a tope. Porque si no ganamos, será el último partido de la temporada del Bilbao Basket». Y eso nadie lo quiere ni imaginar. Como dice el lema empleado por el club vizcaíno, «es hora de volver». Y para regresar, no queda otra opción que ganar.

Cinco duelos en 13 días

Uno de los asuntos que pueden decantar el encuentro, más allá de la condición de local del BilbaoBasket, es la gestión de los recursos que realicen Mumbrú y Carles Marco. Los dos equipos estaban fundidos el domingo, 36 horas después del encuentro del viernes. Esta vez, han contado con algo más de respiro, casi 79 horas, pero las piernas y las cabezas de los jugadores acumulan cuatro partidos –hoy será el quinto– de máxima exigencia, a cara de perro, en trece días. Yeso, en una competición que se juega cada semana durante la fase regular –salvo algunas excepciones puntuales–, pasa factura a todo el mundo.

La escuadra que mejor haya descansado, que mejor haya recuperado fuerzas, tendrá un buen trecho ganado con respecto a su oponente. El agotamiento, en este sentido, se notó hace tres días. Por ejemplo, en un pívot tan fiable como Ben Lammers, que cometió errores nada habituales en el jugador más seguro de la liga regular, premio que le entregó ayer Seguros Bilbao antes de la sesión. Llega el momento. Queda poco para que el balón se lance al aire de Miribilla, y arranque la primera final para el RETAbet.

Alrededor de 9.000 personas arroparán a los hombres de negro

Un vistazo a la página web del BilbaoBasket ayer por la tarde dejaba entrever que la entrada de esta noche, en el partido decisivo, será una de las mejores de la temporada, si no la mejor. Había pocos sitios libres; la mayoría en la parte alta del recinto de Miribilla. El anterior registro era de 8.428 espectadores, y se produjo en el segundo encuentro de la serie contra el Palencia. En un duelo fundamental para el futuro de la franquicia, se esperan alrededor de 9.000 aficionados para arropar a los hombres de negro. Tampoco los jugadores de Carles Marco estarán solos. La Peña Basket Morao ha organizado un viaje, autobús y entrada, por quince euros.Se han llenado cinco autocares, esto es 250 hinchas, y han parado ahí porque el RETAbet no podía suministrar más asientos.