En un trabajo de equipo, hasta Hakanson pone tapones. / SURNE BILBAO BASKET

El Bilbao Basket, casi perfecto en el tramo clave del calendario

En el último mes, los hombres de negro han ganado cuatro de los cinco partidos en la ACB y se ha metido por la vía rápida en los octavos de final de la Basketball Champions League

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

El 20 de noviembre, el Bilbao Basket abría un tramo de calendario que el propio Jaume Ponsarnau catalogó de clave y «decisivo» en el posterior desarrollo de la temporada. Aquel día, los hombres de negro recibieron al Fuenlabrada y luego les tocaba medirse al Zaragoza, Gran Canaria, Obradoiro y Manresa. Estos eran los deberes en la ACB, mientras que en la Basketball Champions League (BCL) había que abrirse el camino más corto hacia los octavos de final del campeonato. Un mes después, el Surne ha sido casi perfecto en la ejecución de su plan. Ha ganado cuatro de los cinco compromisos en la Liga Endesa y se ha metido directamente en el TOP-16 del torneo continental a falta de una jornada para la conclusión de la fase de grupos. La cerrará este miércoles contra el ERA Nymburk en Miribilla.

Una vez clausurada la jornada 12, el Bilbao Basket va octavo y está a cinco triunfos de la zona pintada en rojo. Una distancia que tranquiliza y permite trabajar con calma, sin cuadros de ansiedad. Nadie se ha salvado con siete triunfos, pero tenerlos a estas alturas de la ACB es un patrimonio de incalculable valor. Supone una efectividad del 58,3%, un porcentaje prácticamente inimaginable cuando el equipo trataba de constituirse como tal en una pretemporada llena de contratiempos en forma de ausencias internacionales y lesiones.

Todo empezó con aquel choque ante el Fuenlabrada, en el que el Bilbao Basket firmó una victoria contundente y consiguió su tercer mejor registro anotador en la ACB (109-82). Luego el equipo ganó en Zaragoza y al Gran Canaria en Miribilla, justo antes del único borrón que figura en su hoja de servicios. Perdió en un ajustadísimo final frente al Obradoiro, pero lejos de acusarlo se vino arriba en Estambul y después en la siempre complicada cancha del Manresa. Arrolló al Bahcesehir (60-92), con lo que certificó el pase a octavos de la BCL, y se impuso a los catalanes en el Nou Congost. El plan había rozado la perfección gracias a un baloncesto gremial, una defensa intensa y el compromiso del vestuario con un objetivo claro y marcado en rojo.

Cinco jornadas duras

En los cinco últimos partidos de la ACB, el Surne ha promediado 84,4 puntos a favor y 75,4 en contra. En este equilibrio reside parte del éxito de los hombres de negro, quienes tras tropezar ante el Igokea en casa supieron arreglar el camino europeo en Turquía y reivindicarse en Manresa. Allí, en una pista siempre incómoda, los de Ponsarnau remataron un plan que ha salido de maravilla.

Tras el choque del miércoles ante el Nymburk, en el que no hay nada en juego, el equipo afrontará un duro final de la primera vuelta. Le toca medirse al Real Madrid y Murcia en Miribilla, y al Unicaja, Girona y Barcelona fuera. Acabar con ocho victorias no estaría mal, pero este Surne jamás renuncia a nada.