Nikola Radicevic pelea por un balón en el partido del sábado contra el Granada. / prensa2

Pendientes de Radicevic antes del segundo asalto europeo

El base se someterá este lunes a una resonancia para conocer los daños en su tendón de Aquiles y será baja el martes ante el Bahçesehir turco en la Champions

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

El Surne Bilbao Basket está muy pendiente de Nikola Radicevic, quien se hizo daño en el tendón de Aquiles de su pie derecho en el transcurso del partido contra el Granada. El base se someterá este lunes a una resonancia magnética con el objetivo de evaluar el alcance de una lesión que, de momento, le impedirá estar el martes ante el Bahçeşehir en Miribilla (20.30 horas). Los hombres de negro reciben a los turcos en la segunda jornada de la Basketball Champions League (BCL) y no podrán contar con el serbio, un director de juego que mejora a sus compañeros y trabaja por y para el equipo. Contra los nazaríes, el de Cacak dejó la cancha en el tercer cuarto y no volvió a competir, aunque al menos –y no es poco– pudo salir del pabellón por su propio pie. Apoyaba la pierna, con una visible cojera, pero caminaba y a eso se agarra todo el mundo para pensar en que no hay nada roto.

El diagnóstico se conocerá en breve y tanto el jugador como el club esperan que no sea nada grave. Radicevic está dolorido y aún así puede apoyar el pie derecho, pero será la resonancia magnética la que determine el alcance exacto de la lesión. Las posibilidades son infinitas y van desde una simple inflamación hasta daños importantes. Toca poner un par de velas y confiar en que los resultados sean satisfactorios porque el Bilbao Basket ya ha lidiado con suficientes problemas de este tipo durante la pretemporada. Andrew Goudelock se rompió la rodilla, al igual que Tomeu Rigo, por lo que hubo que volver al mercado para fichar a Adam Smith y a Agustín Ubal. Encima este último acaba de salir de una enfermedad que le mantuvo varias semanas fuera de la dinámica del grupo. Estuvo en Granada, aunque no dispuso de minutos.

Mientras esperan el diagnóstico, los hombres de negro están con los cinco sentidos puestos en el choque ante el Bahçeşehir. La ausencia de Radicevic hará que el trabajo se multiplique para algunos jugadores, caso sobre todo de Adam Smith y Ludde Hakanson. La lógica dice que el escolta americano deberá echar una mano al sueco en las labores de dirección, sin renunciar a su posición original, y que Francis Alonso tendrá que asumir una mayor cuota de responsabilidad desde el puesto de dos. El equipo necesita que el malagueño tire del carro y ajuste el punto de mira, un tanto desviado en los últimos partidos. Entre los tres se encargarán de dirigir y de anotar ante un rival que al igual que el Surne viene de perder en la competición liguera.

Colocarse con un 2-0

En la BCL, tanto el Bilbao Basket como el Bahçeşehir se estrenaron con sendas victorias. Los hombres de negro ganaron al ERA Nymburk en Praga y los turcos hicieron lo propio frente a los bosnios del Igokea en Estambul. El que se lleve la victoria habrá dado un paso importante, sin perder de vista a los balcánicos porque son un buen equipo. Colocarse con un 2-0 en Europa daría varias cosas a los bilbaínos. Para empezar, recuperarse rápido de la derrota en Granada y reforzar el estado de ánimo. Y también sería un aval a la hora de pensar en que acceder a la segunda fase es posible, con el consiguiente aporte económico para el Surne. La organización paga 70.000 euros por pasar de esta ronda.

Pero lo que más preocupa ahora mismo en la franquicia de Miribilla es la lesión de Radicevic. Todo el mundo quiere creer que no será grave y que en unos días estará de vuelta. De lo contrario, el Bilbao Basket tendría que salir de compras de nuevo en un mercado en el que escasean bases. Este lunes se conocerá el veredicto.