Nueve intérpretes nuevos para una orquesta de doce artistas

El Surne se reinventa con una mezcla de valores seguros, viejos conocidos y apuestas

Robert Basic
ROBERT BASIC
Nikola Radicevic

Base

Jugador de equipo que hace feliz al resto

«Soy un jugador de equipo, no de estadísticas». Con esta frase se definió Nikola Radicevic en una conversación con este periódico. Dice que disfruta cuando ve felices a sus compañeros, bien nutridos de pases y asistencias. Es un base clásico, de toda la vida, que prioriza la construcción del baloncesto colectivo a la anotación personal. Aceptó de inmediato la propuesta del Bilbao Basket, un hombre con pasado ACB en el desaparecido Cajasol, Betis, Gran Canaria y UCAM Murcia. «Me dijeron lo que quieren de mí. Me explicaron que me ven bien junto con Hakanson y hasta que podríamos coincidir los dos en la cancha». Viene de hacer un buen año con el Lietkabelis, equipo en el que ha promediado 8,6 puntos y 3,8 asistencias en el campeonato lituano, mientras que en la Eurocup tuvo una media de 6,8 puntos y 4,1 asistencias por partido.

En los amistosos demostró que sabe de lo que va este negocio. Luego unos problemas físicos le impidieron seguir jugando. Radicevic es un complemento perfecto de Hakanson, más anotador que el serbio. Entre los dos se encargarán de hacer jugar al Surne.

4

equipos ACB habían contado antes con el base serbio: el desaparecido Cajasol, Betis, Gran Canaria y Murcia

Francis Alonso

Escolta

Muñeca de seda que debe enseñar el camino

La mano de Francis Alonso debe mostrar el camino al Bilbao Basket. Sobre todo desde la línea mágica, una distancia en la que el escolta malagueño actúa con precisión. Solo necesita minutos y confianza para escupir fuego desde el perímetro porque, sencillamente, tiene los bolsillos llenos de puntos. Que se le caigan dentro y fuera de Miribilla será imprescindible para que el Surne sobreviva en la jungla ACB, colgado de su brazo, de una muñeca cargada de responsabilidad después de la grave lesión de Goudelock. No estará solo en el frente, pero está llamado a ser el tirador mayor de un equipo necesitado de referencias anotadoras. «Es un súper tirador de tres puntos», dijo de él Rafa Pueyo, director deportivo, que le echó el lazo.

Porque Francis Alonso viene de una campaña rodeada de silencio en el Unicaja. Y al escolta le gusta el ruido, el de la red tragando la bola, del pabellón en trance con sus canastas. Por eso dijo sí al Surne, para ser importante, jugar y anotar. Nunca en su carrera ha estado por debajo del 40% en lanzamientos de tres, un arma que piensa explotar bajo el techo del infierno y también en otras canchas. El equipo precisa de su efectividad para facturar y, al mismo tiempo, hacer que el resto facture cuando las vigilancias abran espacios. La etiqueta de franctirador está fijada en su taquilla de Miribilla.

90

triples ha metido Francis Alonso en sus 70 partidos en la ACB con Fuenlabrada y Unicaja, con un 41,9% de acierto

Adam Smith

Escolta

Un 'killer' para hacer olvidar a Goudelock

No lo tiene fácil Adam Smith. Jugar con la sombra de Goudelock pegada a la espalda es una mochila pesada que solo puede aligerarse con un buen carro de puntos, entre semana y los fines de semana. Para eso ha traído el Bilbao Basket al combo americano, para hacer olvidar a un hombre inolvidable, o al menos conseguir que su ausencia no sea tan dolorosa ni recordada. El combo de Louisville puede actuar en los puestos de base y escolta, con la misión clara de ametrallar la canasta rival. Junto con Francis Alonso debe ser el brazo que sostenga al equipo en momento difíciles, cuando la necesidad aprieta y las muñecas se encogen.

El americano viene del Hapoel Holon, club en el que coincidió con Michale Kyser, ganó la liga israelí y jugó la Final Four de la Basketball Champions League (BCL) en Bilbao. Antes había competido en siete países y once equipos diferentes gracias a su paso por Francia, Turquía, Italia, Grecia, Polonia e Israel. Atesora mucho baloncesto en su muñeca, que suele escupir fuego. Será su primera experiencia en la ACB, que le pilla en su plena madurez deportiva.

38

puntos metió el año pasado en la liga israelí contra el Hapoel Tel Aviv. Ganó el campeonato con el Holon

Agustín Ubal

Escolta-base

Joven valor uruguayo que necesita pulirse

El Bilbao Basket lo tuvo claro cuando se rompió Tomeu Rigo, de nuevo entre algodones por una grave lesión de rodilla, tercera en su carrera. Pidió al Barcelona que le prestara a su joven promesa Agustín Ubal, internacional uruguayo de 19 años, quien recibió luz verde de los blaugrana para fijar su residencia en Miribilla. Llega en calidad de cedido este jugador de mucha proyección, aunque todavía por hacer. En principio, el escolta, que también puede actuar de base, ayudará en las rotaciones. Una enfermedad le hará perderse las primeras semanas de competición y su baja la cubrirá previsiblemente Iñigo Betolaza, quien ha hecho la pretemporada y jugado con el primer equipo. Al igual que Elvis Ude, otro canterano que puede echar una mano al equipo.

Ubal se está puliendo en la cantera blaugrana desde 2018. El año pasado alternó tres equipos y dos categorías: compitió con el filial azulgrana en la EBA, sumó minutos en la ACB con los catalanes e hizo lo mismo con el Breogán como cedido. Jugó 13 partidos en la Liga Endesa entre Barça (4) y el club gallego (9), y sumó otros 12 en EBA. Hizo ocho puntos ante los culés cuando visitaron la cancha lucense.

19

años tiene el escolta uruguayo, que también puede hacer de base, y ya es internacional absoluto con su país

Xavi Rabaseda

Alero

Un general para comandar la defensa

Xavi Rabaseda está llamado a ejercer de pegamento en el Bilbao Basket. Que nadie espere una lluvia de puntos emanando de la muñeca del alero catalán, series interminables de un tirador 'on fire', pero sí cantidades industriales de sudor con los que solidificará un bloque llamado a sufrir. Él lo hará, sin dudarlo y en cada acción. El de Ripoll es un 'pit bull' en defensa, físico y con muelles, que comandará las labores de contención y no dejará que nadie juegue si no es con los dientes apretados. Un ejemplo: en su primer amistoso contra el Oporto, se jugó el físico tirándose con todo por un balón que muchos otros solo acompañarían con la mirada. Ejemplo.

Rabaseda, campeón del Mundo con España en 2019, viene del descendido Burgos. Con los burgaleses ganó dos títulos de la Basketball Champions League y una Intercontinental, además de dos ACB, una Copa y una Supercopa con el Barcelona y otra Supercopa con el Gran Canaria. Suma 410 partidos en la Liga Endesa, 75 en la Euroliga, 54 en la Eurocup y 25 en la BCL, y ahora pondrá toda esa experiencia al servicio del Surne. Lo hará con galones, convertido en autoridad.

8

títulos con clubes (2 ACB, 2 BCL, 1 Copa ACB, 2 Supercopas, 1 Intercontinental). Campeón del mundo (2019)

Emir Sulejmanovic

Ala-pívot

En la cancha, Emir Sulejmanovic trabaja con el corazón. El guerrero bosnio vuelve a servir en el infierno de Miribilla después de dos años en el Tenerife de Txus Vidorreta, quien no le dio la cuota de protagonismo que ansiaba. Salió de Bilbao en 2020 rumbo a las islas convertido en un titán bajo los tableros y en un ejemplo de lucha y sacrificio, pero su escaso minutaje le impidió desplegar su mejor baloncesto en La Laguna. El Surne anduvo listo y le convenció de que volviera a vestir de negro, un hombre que acaba de regresar del Eurobasket y que necesita tiempo para ponerse a tono.

Sulejmanovic dejó huella en Miribilla, donde llegó lesionado en 2019 procedente del Breogán. Recuperó la mano y dio un rendimiento fantástico en cuanto al rebote, juego físico y defensa. Es lo que se le pedirá ahora, en un puesto que compartirá con Andersson y Rosa. Aportará músculo y carácter en la pista, además de los puntos y capturas. Si hace falta pegarse con el mundo, lo hará.

8

equipos ha tenido el internacional bosnio a sus 27 años, y ha competido en cuatro países diferentes

Denzel Andersson

Ala-Pívot

Viene del frío para encender Miribilla

Fue la antepenúltima pieza en ser incorporada al engranaje de los hombres de negro. En realidad, todo estaba hecho y solo faltaba cerrar la plantilla con un 'cuatro', pero las lesiones de Goudelock y de Rigo hicieron que después de Denzel Andersson llegaran Agustín Ubal y Adam Smith. El ala-pívot sueco es una apuesta del Bilbao Basket por un hombre sin experiencia en la ACB y con solo un año de baloncesto en una de las ligas importantes de Europa -la italiana, donde jugó con el Varese-, pero la recomendación de su compatriota y compañero de la selección Ludde Hakanson, además del pertinente 'socuting', hicieron que el Surne diera el paso. Las sensaciones son buenas porque el nórdico salta y anota.

Llegó tarde a la pretemporada debido a sus compromisos con Suecia, pero en los cinco amistosos ha promediado 15,1 puntos -19 ante el Oporto en su estreno y 18 en el último ante el Baskonia-. Andersson, que viene del Ostrow Wielkopolski, con el que ganó liga (2021) y Copa (2022) polacas, promedió 8 puntos y 3,6 rebotes en 32 duelos ligueros, y en la BCL alcanzó 8,5 puntos y 3,5 capturas.

19

puntos anotó el sueco en su debut con los hombres de negro en el amistoso contra el Oporto

Ignacio Rosa

Ala-Pívot

Polivalente, buena mano y reboteador

4

últimas temporadas en la LEB Oro. Ahora da el salto a la ACB después de jugar la Final Four de ascenso

Michale Kyser

Pívot

Un 'cinco' diferente que da espectáculo

Michale Kyser sorprende de cerca. Y no por sus múltiples y coloridos tatuajes, sino por una complexión más propia de un cuatro que de un cinco puro. Pero lo es el americano, porque en la pista se transforma en un pívot dinámico, con buena mano a media distancia y una capacidad de salto que le hace jugar por encima del aro. Con 2'08 de altura y menos de 100 kilos de peso, el tejano, pura fibra y nervio, tiene la complicada misión de hacer olvidar a un gigante como Ángel Delgado. El Bilbao Basket le trajo del Hapoel Holon, con el que se proclamó campeón de la liga de Israel junto con Adam Smith. La conexión entre ambos puede dar mucho a los hombres de negro.

Kyser no es un gran reboteador, tarea que recaerá fundamentalmente en su compatriota Jeff Withey. Claro que va a las capturas y batalla en las alturas, pero su fuerte son los vuelos, los mates y los tapones. Ofrece espectáculo en la cancha, aunque todavía debe acoplarse al equipo y a la ACB. «Tengo muchísima ambición y quiero hacer algo muy especial en el Bilbao Basket». Es una figura clave en el juego interior de los de negro.

14

equipos figuran en el currículum del pívot americano. España será el octavo país en el que compite

Álex Reyes

Alero

Raza blanca tirador, la vida más allá del 6,75

Vive feliz cerca de la línea mágica, que cruza en contadas ocasiones. Álex Reyes dio un paso adelante el año pasado y ahora precisa añadir otro que le lleve más lejos con su baloncesto basado fundamentalmente en la precisión lejana. Cumple su tercera campaña vestido de negro este especialista en lanzamientos de tres -tuvo un 40,4% de efectividad en la última temporada- y ahora más que nunca debe conservar su cuota de acierto desde el perímetro para alimentar el casillero de puntos del Bilbao Basket. Forma pareja con el capitán Xavi Rabaseda, la otra cara de la moneda, una socieded que conjuga anotación con físico y alta capacidad defensiva. En teoría, deberían complementarse a las mil maravillas.

Reyes suele ser letal desde los 6,75, muñeca de seda y lanzamiento rapidísimo, pero tiene que darse cuenta de que también necesita penetraciones, bandejas y canastas de dos, con faltas cobradas. Solo así será más completo, más difícil de 'leer' y capaz de generar oportunidades y espacios para sus compañeros. Toca seguir creciendo y aportar porque es capaz de dar más.

40,4%

fue el porcentaje de tiros de tres del extremeño el año pasado, cinco puntos más que en el año de su debut

Jeff Withey

Pívot

Dirección y anotación de un hombre clave

Jeff Withey es el ciprés que da sombra a los hombres de negro. El techo del Bilbao Basket (2'13) debe cerrar el espacio aéreo dentro y fuera de Miribilla, un elemento fundamental en el juego interior y el rebote. Del californiano depende que el equipo se sienta seguro en la pintura y que a los rivales se les encoja el brazo cada vez que intenten aproximarse al aro del Surne. Porque en esas situaciones se muestra imponente el pívot de San Diego, infinito en las alturas. Más allá de las capturas, desde luego importantes, uno de los puntos fuertes del americano es su capacidad de intimidación y de cambiar los tiros de los contrarios. Verle saltar con las manos levantadas obliga al lanzador a pensárselo dos veces y, con frecuencias, buscar otras opciones.

No hay ninguna duda de que Withey lleva tatuada la palabra protector en la cara. En el club dan por seguro que sus prestaciones serán mejores en su segunda temporada en la ACB. El año pasado lo acabó bien -sus medias fueron 6,6 puntos, 5,4 rebotes y 9,8 de valoración-, y ahora todo invita a pensar que será aún más imponente bajo los aros.

40

tapones puso la torre americana en su año de estreno en la ACB, con una valoración media de 9,8

Ludde Hakanson

Base

Dirección y anotación de un hombre clave

Ludde Hakanson afronta su tercera temporada como hombre de negro y lo hace con mucha responsabilidad a sus hombros. Debido a los cambios producidos en la plantilla, el sueco volverá a ejercer de base junto al serbio Radicevic pero también hará de 'dos' cuando lo demande el guion del partido. El año pasado fue uno de los mejores de su carrera, en el que demostró madurez, capacidad de anotación -promedió casi 10 puntos por encuentro-, galones en la pista y sentido de organización. Será uno de los jugadores importantes en el esquema de Jaume Ponsarnau y todo indica que deberá multiplicarse para conjugar las tareas de construcción con las del perímetro, zona en la que debe ser la mano ejecutora.

Al igual que su compatriota Andersson, Hakanson se incorporó tarde a la pretemporada y un golpe en el cuello le impidió jugar ante el Alega Cantabria. El Surne consiguió renovarle y retener así a uno de sus grandes valores, que está llamado a convertirse en una de las fuerzas tractoras del Bilbao Basket. Dirección y anotación serán las tareas del 'jugón' sueco.

3

temporadas y 58 partidos de Hakanson con el Surne en la ACB. En los dos años anteriores promedió 8,8 puntos