Mumbrú: «Me enorgullece poder devolver el equipo a la ACB»

Mumbrú, contento, tras el partido./FERNANDO GÓMEZ
Mumbrú, contento, tras el partido. / FERNANDO GÓMEZ

Mumbrú se deshace en elogios hacia la afición, los jugadores, su cuerpo técnico y recuerda la espina «clavada» del descenso

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Ha pasado una hora desde que el RETAbet volviera a la ACB. Ha concedido su rueda de prensa, ha repartido agradecimientos, ha mostrado su orgullo por el comportamiento de unos jugadores que han creído en él pese a ser novel en estas lides, ha vuelto a atender a varias radios... Y, por fin, Álex Mumbrú sale del pabellón. Camisa blanca, pantalón negro, sudado. Y la afición le agradece su trabajo. Corea su nombre. «¡Alex, Alex!». También le pide saltar. «Que bote, que bote Alex». Reparte abrazos, saludos. Es un hombre feliz. Sonriente. Su primera experiencia en el banquillo acaba con un ascenso, una sensación muy diferente a la que terminó su etapa como jugador, con ese descenso que todavía le duele en el corazón.

Fue de una de las primeras cosas de las que se acordó. «Es difícil retirarse bajando a un equipo, y estoy orgulloso de en mi primer año poderlo subir. El Bilbao Basket es mi club, soy un aficionado más. Sino hubiera estado en el banquillo, hubiera estado en la grada. Y poder volver a ascenderlo... Bilbao, Bizkaia se merecen un club en ACB y que todos los chavales tuvieran un referente. Era necesario que el equipo volviera a la Liga ACB», proclamó el coach de los hombres de negro.

Repartió agradecimientos nada más empezar. De nuevo con la voz tocada, como después de la semifinal contra Melilla, arrancó con un mensaje dirigido a una marea negra que no tuvo prisa en marcharse del pabellón y que coreó a cada jugador que salió del vestuario. «Se me acaban las palabras la afición que tenemos, el pabellón que tenemos... Bilbao, Bizkaia, nos han llevado. Ha sido increíble todo el apoyo que hemos tenido. Y hemos conseguido algo fundamental: que Miribilla vuelva a ser Miribilla. Si hubiéramos subido como el Betis no hubiésemos vivido esto», rindió tributo a la hinchada. También se acordó de sus ayudantes, de la ingente labor de la directiva para construir este proyecto que ha transportado a Bilbao a la ACB, de los jugadores, a los que vistió con el papel protagonista. Sin ellos, dijo, nada hubiera sido posible. Nada.

Apostaron por él desde el principio. «Este ascenso es de los jugadores. Han hecho un trabajo increíble desde el minuto uno. Han confiado a muerte, si ellos no confían no se puede subir. Es solo mérito de ellos», les reconoció y miró a su lado más sentimental. A su familia. «He sufrido mucho y me han apoyado. Tenía una espina clavada y poder devolver al equipo a la ACB me enorgullece», aportó un técnico que no pudo reprimir las lágrimas cuando se consumó el salto de categoría.

Las emociones sobre la cancha fueron más fuertes. Le ganaron. «Como jugador lo tenía todo más controlado. Estaba en buenos equipos, había jugado... Entrenar era algo nuevo, he jugado un play-off, la fase regular, la copa... De verdad, con el equipo que tenía y con estos jugadores era todo mucho más fácil», comentó, tras certificar que el encuentro contra Palma había sido «duro». «El equipo ha trabajado increíble», volvió a mirar a su vestuario.

«Quiero estar con Bilbao»

Dribló, en parte, la pregunta sobre su futuro. Dijo que era el momento de festejar lo conseguido, de sonreír, ya habrá tiempo de mirar más para allá. «Quiero estar en la ACB con Bilbao. Hemos hecho un esfuerzo por ascender y ahora lo que toca es pasar por encima de todo eso... Toca celebrarlo, disfrutarlo, pasarlo bien. Que la gente vibre, que celebre que hemos vuelto a la ACB. Hemos tenido muchas piedras en el camino y hemos sido capaces de ir rompiéndolas».

¿Cuáles eran esos obstáculos? El hecho, entre otros, de que se señalara a este bloque como uno de los favoritos para ascender. «Las expectativas eran muy altas, y esto hace que todo sea más difícil. Por eso, estoy tremendamente orgulloso»

Por supuesto, tuvo un aparte para Jaylon Brown. «Nos ha traído hasta aquí y confiaba ciegamente en él. Nos ha sacado de muchas y le he dicho que le tocaba sacarnos de otra más. Ha tomado la decisión del triple, su dos más uno nos ha dado aire. Ha acabado muy bien», afirmó, para luego confesar. «Me alegro mucho por él... Pero también por todos. ¡Me alegro por todos!».