Mumbrú: «No hay que crear un drama donde no lo hay»

Mumbrú, durante un entrenamiento./JORDI ALEMANY
Mumbrú, durante un entrenamiento. / JORDI ALEMANY

El técnico quiere ver disfrutar al RETAbet y su entorno tras el accidente anotador de Palma y pide a los suyos que salgan ante el Prat con «hambre máxima»

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

«Intentamos estar arriba siempre. El día de Palma salió todo al revés en ataque. Son cosas que pasan. No hay que crear un drama donde no lo hay». Así ha iniciado hoy Álex Mumbrú su encuentro mediático previo a la visita dominical del Prat a Miribilla. Esos 45 puntos consolidados como la anotación más anémica en la historia del club ya han sido digeridos y aceptada la crítica recibida. «El objetivo es encontrar las mejores situaciones a nuestros tiradores e interiores y las encontramos. Y no metieron. Es la vida, no siempre sale todo como está planeado. Estuvimos bien en defensa, activos, les dejamos en 67 cuando suelen anotar más de 80 y encontramos muy buenas situaciones de tiro. Es verdad que ha sido la peor puntuación, y que se pueda criticar al equipo. Pero no siempre se puede tener lo que se quiere», confirma.

En sus intervenciones siempre ha mostrado un talante generoso con la sonrisa. No es casual. Es de los que piensan que una predisposición a la alegría, al optimismo, atrae cosas buenas. Y las van a necesitar los hombres de negro ante un colista que según Mumbrú engaña. «Prat ha ganado tres de los últimos cuatro, a Palma, Valladolid y Araberri y sólo ha perdido en Sevilla. Ha cambiado la cara, se juega el descenso y a estas alturas es difícil jugar contra los colistas», dice. «No es el mismo equipo que antes. Blanch ha cogido la batuta y les saca de apuros; Parra está a un alto nivel; y la llegada de Jeanne (2,18) y Sena (2,10) les da poderío interior para jugar más en el segundo piso, en las alturas», añade.

E insiste en que su equipo no viene de un problema de actitud que sí hubo en Valladolid. «Nos entró el desánimo por el desacierto, pero estamos todos bien, preparados para competir». Y lanza un mensaje recordatorio. «Aquí en Bilbao somos muy exigentes y quizá tenemos poca memoria de donde venimos, con un descenso. Cuando se gana de poco es porque debe ser de 20; cuando es de 20 es porque el otro es malo; y cuando perdemos es el desastre total. Hay que disfrutar más de las victorias, como hacen otros equipos», recomienda.

«Vamos partido a partido»

Y valida el concepto de juego que busca el RETAbet, aunque el acierto se resista. «Como equipo hay que seguir generando situaciones liberadas para tiradores e interiores. Cuanto más acierto tienes fuera es más fácil encontrar dentro y viceversa. Intervienen factores como la psicología, la presión o el ambiente. Este es un juego de precisión. Genera frustración cuando fallamos dos tiros. Buscamos soluciones de todas las maneras. Seguro que seguiremos encontrando las situaciones y tendremos que meterlas», desea en voz alta.

Descarta que la derrota afecte al apoyo desde las gradas en la matinal dominical (12.00 horas, on line en elcorreo.com). «Esperamos que Miribilla esté como cada partido. La afición nunca ha fallado. Hubo un momento difícil tras perder la final de Copa y la afición estuvo ejemplar contra el Coruña. Lo seguirá estando si hacemos y demostramos intensidad». No hay otra que seguir remando, lo tiene claro, con una clasificación inesperadamente apretada. «Si quieres estar en play-off necesitas hacer cosas bien. Hay ocho o nueve equipos que luchan por ello. Pero no nos fijamos mucho en el final, vamos partido a partido sabiendo que si ganas te pones muy arriba y si pierdes vas para abajo. El que sepa llevar bien las victorias será el que esté mejor posicionado para el final», augura.

Y todo apunta a que no se va a apartar de su idea preconcebida del reparto de minutaje. Lo explica con dos argumentos. Hablando de desacierto, «quitar a uno lo que genera es pérdida de confianza y si le sientas en el fallo la montaña es doble. A veces el cambio es después de una buena acción». Además, entra en juego el factor colectivo. Buscamos defender duro y eso implica un gran desgaste físico. Perseguimos un ritmo alto y es imposible tenerlo sin rotaciones». Y remata su cita ante los informadores recordando que «hay que demostrar hambre todos los partidos. Y tras una derrota dolorosa, el hambre debe ser máxima el domingo».