«No hay síntomas de que vaya a haber ningún cambio»

Mumbrú charla con sus asistentes y el director deportivo, Rafa Pueyo, durante un entrenamkiento /El Correo
Mumbrú charla con sus asistentes y el director deportivo, Rafa Pueyo, durante un entrenamkiento / El Correo

Álex Mumbrú refuerza la confianza en su plantilla y espera que ante el Coruña el domingo se vea un RETAbet ganador

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Casi cuatro días de descanso que varios jugadores aprovecharon para hacer piña y descansar en una miniescapada al archipiélago canario. Perder la Copa Princesa no fue un drama, pero se vio a su conclusión un grupo tocado. Buen síntoma el de dolerse ante las banderillas. «Física y anímicamente estamos bien. Pero ya pasó. Queda en la historia. Ahora nos espera otro partido que afrontamos con ganas», comenta Álex Mumbrú en su encuentro semanal para hablar del partido que el domingo (12.00) devolverá a los hombres de negro a Miribilla para recibir al Leyma Coruña .

«Somos un equipo ganador y quedas un poco tocado anímicamente si pierdes una final», añade. Es de imaginar que está preocupado por la baja forma de dos de sus hombres, vitales cuando se confeccionó el grupo. Edu Martínez y Kevin Larsen están en deuda con el equipo. «Dentro de un equipo hay altibajos de jugadores y del grupo. No han tenido sus mejores partidos, pero confío plenamente en ellos y están entrenando a un nivel increíble. Sólo quiero que el equipo siga rindiendo, defendiendo, reboteando, corriendo... y será cuestión de tiempo que nos den lo que esperamos». Y zanja la conexión copera recordando que la «final estaba predispuesta a la fiesta del sevillismo, hasta el speaker. El equipo supo competir, hubo momentos que no supimos leer porque ellos estuvieron muy físicos. Sabemos cuál es nuestro juego y vamos a mejorar detalles».

En clave liguera, Mumbrú espera «al mejor Coruña. No empezaron bien por las lesiones. Tuvieron a Monaghan mucho tiempo lesionado y con la llegada de Xavier fueron a más y ahora con la de Serrano cuentan con un cinco grande y un equipo muy diferente al de la primera vuelta. Serrano es un jugador importante en esta Liga, y llega con buenos números de Cáceres». E insiste en el buen momento de sus jugadores y la dificultad que entrañará el conjunto gallego. «Haber parado es bueno para las cabezas. Esperemos que nos siente bien. Nos hemos limpiado para recibir a un Coruña complicado. Son buenos competidores y estuvieron a punto de ganar a Sevilla en la prórroga».

De lo anotado en su pizarra durante la media semana de trabajo preparatorio se desprende que habrá que activar el mayor número posible de barreras de peaje para los velocistas de Gustavo Aranzana. «Cada uno tratará de imponer su ritmo. Ellos ahora buscan más jugar a campo abierto, a más posesiones y correr. Necesitamos hacer un buen balance y tratar de controlar el ritmo del partido. Ellos si corren están a gusto y tienen muchas llegadas en transición».

Es una sensación tácita. Consumida la Copa, en cualquiera de sus versiones, la temporada enfila su prolongado sprint final. «Ya no se diferencia entre las dos vueltas, sino que la marca se pone tras la Copa. Hay equipos que han parado, nosotros no. Es importante saber qué hay por delante, el reto de llegar lo mejor clasificados posible al play-off. Estamos a tres victorias de los que ahora no entrarían y muy concentrados en esta segunda minivuelta», en la que entra claramente en juego que la victoria sea lo más holgada posible. «El objetivo es doble, intentar ganar y llevarte el average. Esa diferencia te puede hacer subir y bajar puestos en la clasificación y hasta decidir el posible factor cancha».

Volviendo a la satisfacción que le proporciona su equipo, Álex Mumbrú no pone la mano en el fuego, pero es explícito al ser recabada su opinión sobre si el club irá al mercado para reforzar la plantilla, lo que podrá hacer hasta el 28 de febrero. «Podría ser, pero estamos orgullosos de la plantilla confeccionada, del trabajo y la posición en la que estamos. Cualquier cosa que trastoque el presupuesto no beneficia, al contrario. Confiamos en nuestros jugadores y no hay síntomas de que vaya a haber ningún cambio».