«Es un momento que puede marcar la temporada», dice el técnico del Bilbao Basket

Jaume Ponsarnau, como un día antes Rabaseda, considera clave el choque ante el Fuenlabrada este domingo en Miribilla

J. A. P. Capetillo
J. A. P. CAPETILLO

El entrenador del Surne Bilbao Basket Jaume Ponsarnau compareció en la sala de Prensa del Bilbao Arena para analizar lo que puede resultar un partido clave ante el Carplus Fuenlabrada y para trasladar cómo se ha diseñado la preparación en estas dos semanas de parón. Lo que más le apetece al técnico catalán es que este choque se celebre en Miribilla ante la marea negra. «Es un partido muy importante porque viene en este momento que tiene la posibilidad de marcar lo que es la temporada actual. Hemos tenido dificultades y adversidades, pero me gustaría hablar del esfuerzo del equipo y de cómo trabajan los jugadores. Se merecen que la gente les apoye y Miribilla es, históricamente, bueno en todo esto. Todos juntos vamos a competir a tope. Sabemos que jugando en casa con nuestro público tenemos posibilidades. Somos mejores de lo que hemos sido hasta ahora», destacó, coincidiendo en la relevancia del encuentro de este domingo (12.30 horas) con su capitán Xavi Rabaseda, que destacó un día antes que esta octava jornada puede marcar un antes y un después.

Nikola Radiceviv

Ponsarnau desgranó como él y su cuadro técnico han tenido que trabajar de forma especial durante estas ventanas FIBA. «Estamos positivos. Hemos hecho lo que hemos podido. Hemos actuado sobre los jugadores. Tres se iban con las selecciones y luego había jugadores que era importante recuperarlos como 'Sule' (Sulejmanovic) y Álex (Reyes) a los que les hemos dado descanso. Era necesario. Y luego estuvo el percance de Agustín (Ubal) lesionado leve en estas ventanas. Ha seguido también la progresión de recuperación de Niko (Radicevic), que no está al cien por cien, pero puede ayudar ya. Cuando volvió de la lesión tuvo ansiedad y cuando se la sacó jugó de maravilla hasta que se volvió a lesionar. Hemos actuado sobre las confianzas de cada jugador. Estamos satisfechos», resaltó, sin olvidar el detalle de «agradecer a los jóvenes que han venido a ayudarnos y que han estado a buen nivel para sacar buenos entrenamientos», alabó. Se felicitó, además, porque este jueves ha sido «el primer día que tuvimos a los doce jugadores disponibles. Fue una buena noticia», dijo, deseando que «en la medida en la que dependa de nosotros tengamos menos lesiones». El próximo enfrentamiento ante el Fuenlabrada se considera como un momento determinante para frenar la racha de cuatro derrotas. «Después de todos los problemas que hubo en pretemporada hicimos una propuesta defensiva y ofensiva simple que nos hizo competitivos. De ahí se trataba de crecer. Pero cambiar de roles hizo que no creciésemos lo necesario sobre esta liga. Hay un mérito también del rival y sabíamos que teníamos que construir. No conectábamos con nuestros cincos y ahora hemos hecho cosas que nos tienen que ayudar para ser mejores. Esto nos acerca a posibilidades de ganar, independientemente del rival. Hay ganas», reflexionó.

Verticalidad del rival

Respecto al análisis de la inminente contienda lanzó que «tenemos que recuperarnos para jugar ante el mejor Fuenlabrada posible». Y aquí diseccionó a su adversario: «Es un equipo que encuentra verticalidad en algunos de sus jugadores. Sus bases se han apoderado del juego y se nota, especialmente en Novak. Veo que son un equipo que depende mucho de la inspiración, más que de la táctica. Jugarán con gran confianza. Tienen jugadores de mucha anotación, de jugar con determinación y eso les ayuda. Hay matices que les hacen más difíciles (citó a jugadores como Eyenga, Ristic o Kromah, al que le costó empezar y ahora tiene buen nivel de eficacia). Exigen y lo sabemos. Colectivamente hay que hacer un buen trabajo», advirtió, confiado en que su plantilla cierra las vías que pueda encontrar un rival en la misma situación clasificatoria que los hombres de negro.