El Melilla será el primer rival en la Final Four

Caleb Agada, el mejor jugador del Melilla./E.C.
Caleb Agada, el mejor jugador del Melilla. / E.C.

El escolta nigeriano Caleb Agada, criado en Canadá, ha llegado al play-off en un magnífico estado de forma y ha liderado la clasificación de su grupo

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

El Melilla será el primer obstáculo que se encontrá el RETAbet en la recta final para el retorno a la ACB, el sábado 1 de junio a una hora por determinar, en caso de ganar esta noche en Miribilla. El cuadro norteafricano finiquitó su serie en el quinto partido ante un combativo Valladolid, con la impresionante aportación de Caleb Agada (Lafia, Nigeria, 24 años). Es un escolta criado en Canadá desde los seis años, que no pudo exhibir todo su potencial durante la fase regular por distintos problemas físicos. Sin embargo, ha llegado a las series por el ascenso en el punto óptimo de maduración para marcar registros como los 41 puntos de valoración en el cuarto partido, el que sirvió a los norteafricanos para forzar el partido decisivo que al final se embolsaron el pasado martes.

El cuadro de Alejandro Alcoba se sostiene en este hombre, pero también dispone de varios veteranos con amplia experiencia, como Txemi Urtasun, el MVP de la fase regular en el Melilla, y Josep Franch. Aparece también en el roster el exhombre de negro Vasilije Vučetić. No obstante, si se mira a la valoración, Felipe Dos Anjos, un pívot brasileño de 218, es el complemento perfecto del escolta nigeriano.

En Bilbao, Balaban

Álex Mumbrú y su cuerpo técnico, por tanto, deberán construir una manera para frenar a Agada. En el partido de la primera vuelta de la fase regular, el escolta se quedó sin anotar contra el RETAbet, con seis fallos en los tiros de campo y una valoración de -6. Allí, en Melilla, el tormento para los vizcaínos, que se aprovecharon de una monumental caraja local en el segundo parcial, fue Urtasun, con 14 puntos. Ya en Bilbao, el africano ofreció parte de sus virtudes y coló 19 tantos a los hombres de negro, aunque Darko Balaban, pívot de 211 centímetros, que se comportó como una bestia -en el buen sentido de la palabra- debajo de los tableros: capturó diez rebotes y recibió siete faltas.

No obstante, la defensa vizcaína se tendría que fijar en Agada, con una incidencia en el juego similar a la de Robinson Junior en el Araberri. En Vitoria, el técnico catalán creó una tela de araña, con una combinación de Brown, Huertas y Rigo, también con instantes para Schreiner. ¿Emplearía la misma estrategia?