Este contenido es exclusivo para suscriptores

Vive informado todo el año y que nadie te lo cuente. Tu suscripción anual por solo 49.95€

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

El RETAbet crece desde la defensa

El RETAbet crece desde la defensa

Tras un primer cuarto deficiente, en el que encaja 25 puntos, el Bilbao Basket somete al Melilla a través de la intensidad y el juego práctico

IGOR BARCIA

El RETAbet ofreció este viernes su segunda lección consecutiva de baloncesto práctico. En una LEB Oro donde el rival no perdona el más mínimo fallo, donde los partidos son tan intensos y equilibrados, los de Álex Mumbrú incidieron en el camino que les llevó a superar la pasada jornada al Ourense y doblegaron en su cancha a un Melilla que suponía una prueba de altura para los hombres de negro. Nada menos que el decano de la competición, el equipo que más temporadas consecutivas lleva en la categoría. Se trataba de estar a la altura, y el Bilbao Basket, tras un primer cuarto marca de la casa en el que encajó 25 puntos y estuvo a merced del rival, se puso las pilas, elevó la intensidad, bajó al barro y acabó por dinamitar el encuentro desde una defensa que le llevó a encajar 38 puntos en 30 minutos. Misión cumplida para seguir en la persecución de Betis y Palencia, ese dúo que obliga a los de Mumbrú a no desperdiciar más balas después de esas cuatro derrotas que aparecen en su balance de resultados. La de anoche fue la décima victoria, que además de dibujar el camino por donde quiere transitar el RETAbet en esta categoría de plata, le consolida en la pelea por la Copa Princesa de Asturias.

En el debe del equipo bilbaíno hay que incidir en su puesta en escena. De nuevo, como en tantos encuentros, el RETAbet se vio superado por la motivación del rival, que ve llegar a su cancha a un exACB y pasado europeo y sale con una motivación extra que a los de Mumbrú les cuesta muchísimo igualar. Si a esto se le añade un acierto insospechado desde la línea de tres como el del Melilla en el primer cuarto -cinco de cinco- y un acierto en lanzamientos de 10 de 16, se entiende ese preocupante 25-17 con el que finalizó el primer cuarto.

63 Melilla

Olivier (3), Marín (10), Chuku, Urtasun (14), Balaban (8), Dos Anjos (8), Rubio (4), Zyle (7), Agada y Gilling (9).

76 RETAbet Bilbao Basket

Schreiner (8), Brown (11), Matulionis (3), Demetrio (10) y Larsen (10) -equipo inicial-; Cruz (10), Salgado (9), Martínez, Huertas (5), Lammers (10)

parciales
25-17, 11-17 (36-34), 9-17 (45-51) y 18-25 (63-76)
árbitros
Sacristán, López y Garrido.

Incidió el técnico del Bilbao Basket en esas tareas defensivas, en ese trabajo que debe arrancar del buen hacer bajo los aros, y los hombres de negro se reengancharon poco a poco en el encuentro. Costó porque el Melilla colocó su máxima diferencia del partido nada más arrancar el segundo cuarto (27-17), así que al Bilbao Basket le tocó remar contra corriente. Pero un triple de Salgado acercó la diferencia a cinco puntos (27-22) y esó permitió que los de Mumbrú ya no dejaran escapar de nuevo a un Melilla que dejó de ver el aro como una piscina y empezó a tener muchos problemas para superar la defensa bilbaína. Una contra de Demetrio y otro triple de Salgado sirvieron para que el RETAbet llegara al descanso con todas las opciones (36-34). Lo peor parecía haber quedado atrás en el Pabellón Javier Imbroda.

Mantener el rumbo

Quedaba un paso más. Ponerse por delante, dominar el encuentro para que fuera el Melilla quien se preocupara. Y fue con un triple inicial de Schreiner con el que los de Mumbrú volvieron a mandar en el partido tras los minutos iniciales. Ese 36-37 dio paso a un tercer cuarto caótico, donde los fallos se encadenaron en ambas zonas sin que ni Melilla ni Bilbao Basket fueran capaces de poner orden y remedio a lo que estaba sucediendo sobre la cancha. De hecho, pasaron casi cinco minutos hasta que Brown fue capaz de mover el marcador (36-39).

Al menos, el RETAbet era capaz de mantener la intensidad defensiva, fundamental para desesperar al Melilla en su incapacidad anotadora. Sendos triples de Huertas y de Salgado comenzaron a marcar diferencias sustanciales para los intereses de los hombres de negro sobre la cancha del Javier Imbroda (41-47), distancia con la que concluyó un tercer cuarto muy productivo para los intereses del equipo entrenado por Mumbrú (45-51).

En ese punto del encuentro, el marcador reflejaba que el Melilla solo había sido capaz de anotar 20 puntos en los mismos minutos, una evidencia del buen trabajo que estaba realizando un grupo donde Cruz, Lammers y Larsen mantuvieron a raya al Melilla.

Quedaba un cuarto donde el reto era manejar el crono, detener el juego, hacer posesiones largas y que el Melilla comenzara a acusar la necesidad de ganar y se tradujera en precipitación que favoreciera los intereses del RETAbet. Y lo cierto es que las cosas salieron según lo deseado para los de Mumbrú, aunque hubo que pasar un momento complicado con sendos triples del Melilla (Urtasun y Olivier) que dejaron el marcador en un escuálido 54-55 y la tensión al máximo.

Pero aquí se impuso la veteranía del RETAber, con un Schreiner que tiró de galones y supo manejar los tiempos. En un minuto, los hombres de negro rompieron el encuentro. Del 56-57 al 56-64 en un visto y no visto. El tirón en el marcador dejó totalmente noqueado al Melilla, incapaz de reaccionar al verse tan abajo y con tan poco tiempo para reaccionar. El Bilbao Basket, al contrario de otros momentos del encuentro donde no terminó de sentenciar, entendió esta vez que era el instante, y de nuevo con Schreiner y un triple de Brown, esta vez sí, dejó el partido visto para sentencia (58-69).

Sentencia final

Con tres pequeños en pista -Salgado, Schreiner y Brown-, el Bilbao Basket manejó sin problemas los minutos finales ante la presión a la desesperada del Melilla. Final con la mayor diferencia del partido (63-76) y una nueva victoria por una línea de juego que puede ser muy productiva para los hombres de negro si insisten y logran evitar de una vez por todas sustos como los del primer cuarto. 38 puntos encajados en 30 minutos es un más que notable registro, en una cancha tan complicada como es el Javier Imbroda.

Quedan tres encuentros para el final de la primera vuelta, y con unbalance de 10-4, el RETAbet mantiene la persecución del Betis y Palencia, reforzado por el juego práctico e intenso que ha demostrado en los últimos dos encuentros.

 

Fotos