Javi Salgado cuelga las zapatillas y coge la pizarra

Salgado celebra el ascenso a la ACB tras ganar al Iberojet./manu cecilio
Salgado celebra el ascenso a la ACB tras ganar al Iberojet. / manu cecilio

El base de Santutxu anunciará este viernes su retirada de las canchas y su integración en el 'staff' técnico del RETAbet como tercero de Mumbrú

Robert Basic
ROBERT BASIC

Las zapatillas de Javier Salgado Martín dejarán de hacer ruido después de más de dos décadas en las canchas. Ha roto unas cuantas, en cualquier caso menos que las cinturas de sus rivales. Los chillidos del calzado en contacto con el parqué anunciaban un cambio de dirección, de ritmo, y la posterior asistencia, o canasta. Marcas de la casa. También fallaba y los fallos le humanizaban, pero jamás soltaba la batuta de mando. Construía para que los demás pusieran la estrella en lo más alto del árbol. Este viernes, 39 días antes de cumplir 39 años, el base de Santutxu comparecerá en Miribilla para anunciar su retirada del baloncesto y la incorporación al 'staff' técnico del Bilbao Basket, en el que ejercerá de tercero de Álex Mumbrú. El club se preocupará de acondicionar el escenario del adiós –se baraja poner un gran cartel con su fotografía como atrezzo de un acontecimiento memorable– y de endulzar así su transición del balón a la pizarra. Salgado volverá a la ACB, pero esta vez de traje y en el banquillo.

El bilbaíno llevaba semanas pensando en su futuro, en qué hacer, aunque por dentro sabía que había llegado el momento de apagar las luces, quitarse las zapatillas y ponerse los zapatos. Paradójicamente, el regreso del equipo a la ACB ha precipitado su despedida. Una alegría inmensa con el marchamo del adiós, que al menos lleva el sello de la ACB. Una competición en la que ha disputado 258 partidos con el Bilbao Basket y anotado 2.111 puntos, además de contribuir de forma decisiva en el regreso a la élite. El 'crack' de Santutxu se puso el traje de director de orquesta, cogió la batuta y junto con Schreiner guió al RETAbet hacia una liga de la que jamás debió salir. Es lo que se lleva al baúl de los recuerdos, otro ascenso más, que viene a enriquecer una historia personal llena de éxitos, momentos inolvidables y también situaciones traumáticas que le han enseñado el lado oscuro del baloncesto. Todo suma, incluso lo malo, que enseña a vivir de otra manera.

457 batallas de negro

Javi Salgado ha sudado la camiseta del Bilbao Basket durante 12 temporadas, en las que ha disputado la friolera de 457 partidos entre la ACB (258), LEB Oro (120), LEB Plata (39) y Eurocup (40). Ha puesto su baloncesto al servicio del equipo en decenas de canchas diferentes y en cuatro categorías y escenarios distintos, afanado en dirigir al grupo, tomar la mejor decisión y construir para el compañero de al lado. Así lo ha hecho también en esta última temporada, en la que ha remado para dejar al RETAbet en las atractivas aguas de la Liga Endesa. A partir de ahora las disfrutará como técnico, integrado en el 'staff' de Mumbrú, hombre con el que ha conectado miles de veces en la cancha y a partir de ya lo hará en el banquillo.

Hijo del Bilbao Basket y con pasado en Patronato, León, GBC y Estudiantes, Javi Salgado abandona la práctica activa de un deporte que le ha dado todo y al que ha dado todo. Un día dijo medio en broma medio en serio que «si me apellidara Salgadovic se me valoraría más». Estaba equivocado. La grada y sus entrenadores siempre –o casi siempre– han sabido apreciar sus cualidades como base y persona. Un tipo normal de Santutxu que sin hacer mucho ruido ha hecho historia.