El Iberojet Palma, primer finalista por el ascenso a la ACB

Los jugadores del Iberojet celebran la victoria./Fernando Gómez
Los jugadores del Iberojet celebran la victoria. / Fernando Gómez

Los baleares se han impuesto con comodidad al Ourense y serían los rivales del Bilbao Basket si los hombres de negro superan al Melilla

Igor Barcia
IGOR BARCIA

Una buena manera de medir el desarrollo de una semifinal es la reacción de las aficiones. Y Miribilla viajó en la tarde de este sábado desde el grito de 'Ou' con la salida en tromba del Ourense al delirio del 'Palma, Palma' que cerró la primera de las semifinales de la Final Four. El Iberojet, salvo su pájara inicial, demostró ser un equipo más 'hecho', más consistente en todas sus líneas y con muchos más recursos que el Ourense, al que su entusiasmo le llevó a dominar los primeros minutos, pero a quien la semifinal le vino demasiado grande y no fue capaz de culminar la hazaña de estar en la gran final tras eliminar al Oviedo.

Había que ver quien se adaptaba mejor en la hora del café y la siesta al ayer más que nunca infierno de Miribilla. Y fue Ourense quien aprovechó a la perfección en los primeros minutos la apatía y los desajustes de un Palma que pareció llegar tarde a la Final Four. Con los de Félix Alonso buscando todavía las medidas al pabellón bilbaíno, los gallegos jugaron a lo que mejor saben, tratar de sorprender al rival, y el marcador les dio la razón. 4-12, 10-19, 16-22... Un muy buen arranque de Van Wijk, una destacada dirección de Vidal y el acierto de Ott fueron suficientes para que Ourense dominara al Palma, que sin embargo en los momentos finales del primer cuarto avisó de su llegada al partido. Los de García de Vitoria ya no jugaban cómodos, pero al menos cerraron el cuarto por delante, 21-22.

El problema para Ourense es que Iberojet no se volvió a marchar del encuentro. Félix Alonso puso las pilas a los suyos, que comenzaron a defender, y al rival se le hizo complicadísimo atacar la defensa liderada por ese gigante que es Fran Guerra. Con su intimidación, con el acierto en ataque de Uclés y con las lecciones de baloncesto de Alejandro Hernández, Palma hizo un descosido a un Ourense que no sabía cómo mantenerse a flote en la semifinal.

García de Vitoria, un puro majono de nervios en la banda, se desesperaba para encontrar soluciones mientras veía como Palma apretaba el acelerador para poner distancias en el marcador. El 43-30 al descanso evidenció el vuelco en el partido, que tenía su lectura clara para entenderlo. De los 9 rebotes defensivos de los gallegos en el primer cuarto y los 7 del Palma se pasó a 20 a favor de los baleares por 14 de los orensanos. De ahí vino ese parcial de 22-8 que dinamitó el encuentro en favor de los de Félix Alonso.

Quedaba un mundo por delante, 20 minutos donde Ourense se podía enganchar de nuevo al partido, pero más allá de que fuera capaz de aguantar en esa diferencia en torno a los diez o doce puntos, las sensaciones evidenciaban que Palma era el claro dominador de la semifinal. Y que en este tercer cuarto se estaba tomando un respiro para certificar su pase a la gran final en su siguiente arreón. Y así fue.

El 58-45 a falta de diez minutos era una ventaja confortable y segura para los baleares, pero por si hubiera algún problema, siguieron apretando en defensa para desesperación de un Ourense que ya para esos momentos era un ejemplo de precipitación y desacierto ante la canasta rival. El 77-61 final reflejó la superioridad del Iberojet Palma, que fundamentó su victoria en una defensa que empezó a funcionar en el segundo cuarto y que no dejó respirar a un Ourense todo voluntad. Los baleares se colocan a un paso del ascenso, y todo gracias a un trabajo coral liderado por un Alejandro Hernández que lo mismo dibuja jugadas que ejecuta al rival con 16 puntos.

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