Gorros al viento en Miribilla

Ambiente navideño en Miribilla./Jordi Alemany
Ambiente navideño en Miribilla. / Jordi Alemany

El último partido de 2018 en el Bilbao Arena se tiñe de ambiente navideño solo empañado por la tangana entre Huertas e Iriarte

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

El Bilbao Arena ha cerrado el año como se merecía, con una victoria, en un 2018 marcado por las lágrimas de ese cruel descenso de categoría. Pero ayer, la afición del RETAbet, los 7.461 espectadores –la mejor entrada de la temporada– se ha marchado con una sonrisa a casa, con la alegría de un nuevo triunfo de la tropa de Álex Mumbrú en un ambiente navideño, coloreado por los gorros negros repartidos por la empresa Beotibar Recycling. Muchos aficionados han presenciado el triunfo contra el Granada con esa prenda en la cabeza, y se la han quitado para ondearlo al viento y celebrar las rentas de la escuadra local. Pero también ha soltado más de una carcajada la fiel hinchada vizcaína cuando, en el descanso, por el marcador se ha pasado el vídeo de los hombres de negro cantando, en euskera, el villacinco 'Hator, Hator la gente les ha ovacionado, mientras los deportistas, en la rueda de calentamiento del intermedio, se partían de risa en la cancha.

Ahí, el Bilbao Basket ya iba por delante en el marcador. Durante el primer cuarto, iban a remolque, con el Granada por delante. Eso sí, la gente no paraba de animar, en una jornada solidaria en la que se pedían donantes de sangre por parte de Osakidetza entre los más jóvenes. La grada se ha encendido, por ejemplo, con un triple de Brown, y se ha 'quemado' en más de una ocasión con las decisiones arbitrales. Estas protestas han subido de tono en el segundo parcial, cuando los colegiados han descalificado a Huertas, por los vizcaínos, y a Iriarte, por los nazaríes, tras una tangana en la pista. El cordobés se ha marchado enojado y ha golpeado la lona de la bocana de entrada a los vestuarios; por detrás, Rafa Pueyo trataba de calmarle.

Allí cerca, a pie de pista, estaba Pedja Savovic, de visita navideña a la villa, y en el grada Sito Alonso, dos hombres con ADN Bilbao Basket. Han sido dos de los que disfrutaron del triunfo en época navideña, que también se ha notado en una de las canciones elegidas por las cheerleaders, 'All I want for Christmas, it's you', de Mariah Carey. «Bilbao Basket», tronaba Miribilla. Y lo hizo hasta el final, hasta que se ha certificado la victoria. Celebrada con los gorros al viento, y los jugadores con ellos en la cabeza. Así han hecho piña, de esta manera se despidió de 2018 Miribilla. Con alegría. Y con la Navidad de fondo: 'All I want for Christmas it's you'. Para 2019, el Bilbao Arena quiere un ascenso.

Ambiente navideño en Miribilla.
Ambiente navideño en Miribilla. / Jordi Alemany
 

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