EL RETABET COMIENZA EL PLAY-OFF DE ASCENSO A ACB

«Nos hemos ganado disfrutar del efecto Miribilla y hay que hacerlo valer»

Álex Mumbrú mira al futuro inmediato del RETAbet con responsabilidad y optimismo. /VICENS GIMENEZ
Álex Mumbrú mira al futuro inmediato del RETAbet con responsabilidad y optimismo. / VICENS GIMENEZ

Álex Mumbrú no cree en «los inventos», mantiene la serenidad en su grupo al que inculca que sólo debe fijarse en el partido de mañana para dar primero en el play-off contra Palencia

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Es una semana que no parece demasiado diferente al resto. Algo buscado por Álex Mumbrú para que sus jugadores no se despisten con nuevas señalizaciones. La hoja de ruta cubre una nueva etapa. Cierto que es la fundamental, penúltima antes de llegar al gran show final. Una serie a cinco partidos contra el Palencia que arranca mañana (20 horas) en Miribilla con aroma a impresionante entrada en las gradas. «Físicamente estamos todos bien. Con ganas. No solo nosotros, los demás equipos tienen ganas de empezar los play-off y ver cómo somos capaces de jugar cada uno». El técnico barcelonés se muestra tranquilo porque confía en su equipo y el apoyo de la marea negra.

Relativiza las etiquetas. La más visible es la que el Palencia quiere que porte la franquicia vizcaína, la palabra favorito en mayúsculas de enorme tamaño. «Está bien que Palencia se quiera quitar presión, pero es un equipo que siempre se ha metido en play-off, que ha ascendido un año, con un pabellón nuevo y una plantilla creada de salida para subir. Así que la presión es de los dos equipos». Y fiel a su estilo y filosofía, dota de orejeras al personal bajo su mando para que sólo pueda fijarse en lo inminente. «Es una serie, pero solo estamos centrados en el viernes, en hacer un buen partido y ganar y veremos cómo se desarrolla lo demás. Nos confundiríamos pensando en formato serie».

En liga regular, Chocolates Trapa dio buena cuenta de los hombres de negro en Palencia y el Bilbao Basket se desquitó con intereses en Miribilla. La que mañana comienza, sin embargo, es otra película a ojos de Mumbrú. «Será totalmente diferente. Allí nos pasaron por encima y nos pegaron un aviso. Con Carles Marco como nuevo entrenador son más defensivos y ordenados. Ellos venían de unas semanas más movidas cuando jugaron en Miribilla. No tendrá nada que ver».

Pero sí habra elementos comunes porque emanan de las carecterísticas de cada roster. Es un secreto a voces, reconocido desde la sala de máquinas palentina, que la misión principal será desactivar el juego bilbaíno y eso pasa por convertir en un calvario la estancia en la pista de Salgado y Schreiner. «Seguro que una de las claves será la dureza física los cuarenta minutos. Estamos preparados para asumirla y jugar al mismo nivel». Y aunque es un secreto a voces que los arbitrajes adquieren otra connotación de permisividad a estas alturas de la función, Álex Mumbrú opta de momento por la mesura. «No creo que los árbitros sean más permisivos. Hay más nivel de contacto porque ganes de uno o de veinte sumas un punto y hay que ganar tres».

Califica el entrenador del RETAbet al Palencia como un equipo «con aspecto de cordero que de verdad es un lobo. Por fuera tiene un arsenal y por dentro ellos tienen cinco pívots y nosotros cuatro. Hay que ser listos y leer entre líneas lo que quieren con sus mensajes sobre la presión». pero saca pecho, debe hacerlo, para valorar a los suyos. «Es importante que todo el mundo sepa que estamos donde queríamos llegar, con los máximos efectivos y nuestras reglas bien adoptadas. Toca el momento de demostrarlo. Este equipo ha luchado por el factor cancha. Estoy convencido de que la gente responderá. No sólo vendrán, animarán los cuarenta minutos».

Previsión de lleno en Miribilla

Los números que maneja el club invitan a pensar así. Ayer ya se había superado la previsión de la mejor entrada del cursio (8.100 ante el filial del Barça) y se apuntaba a rozar los 9.000 en el partido de mañana y casi reventar el aforo en el segundo, el domingo a las 12.30. De hecho, sólo 200 abonados declinaron retirar sus entradas para la serie y en la mayoría de casos, según el seguimiento realizado por la franquicia, los motivos fueron tener planes previos.

Que nadie acuda al Bilbao Arena temeroso de no reconocer a los hombres de negro. Al contrario. «No somos equipo de inventos, lo nuestro es el trabajo diario. Ha crecido la madurez desde septiembre hasta ahora. El optimismo te lo da ver al equipo cada día mejor. Todo el mundo se siente importante. Saben qué necesita el compañero para estar bien». Y aunque Carles Marco, «buen amigo», amaga con rechazar un intercambio de canastas por su presumible ventaja para los locales, Mumbrú le contradice. «No nos vendría bien a nosotros. Tienen un gran arsenal ofensivo. Y desde que está Carles su defensa es seria y estructurada en todas las acciones. Será complicado».

Y remata la previa apartándose, cediendo el protagonismo a sus jugadores. «No tengo que demostrar nada a nadie. Debo ponérselo fácil a mis jugadores. El ego está totalmente apartado. Es un orgullo estar aquí, pero queremos más. Las valoraciones vienen al final de temporada. Hemos cumplido objetivos aunque nos gustaría haber estado más cerca del Betis, un avión que ha pasado por la LEB. Hemos acabado segundos a dos del tercero. Ahora se decide todo al final, a ver de qué somos capaces. Hemos estudiado todo el año».

Y lo que sea, será. Porque mentarle la Final Four es inquietarle. «De la Final Four ni quiero hablar. Lo que nos importa es el partido del viernes, jugar aquí, nos hemos ganado disfrutar del efecto Miribilla y hay que hacerlo valer. Hemos luchado para ello. Que el club haya pedido organizar la Final Four enorgullece el trabajo de la directiva». De ahí no pasa.