El RETAbet cae ante el Estudiantes

El RETAbet cae ante el Estudiantes

Es imposible evadirse de lo que suponen las ausencias, un tercio del roster, para los hombres de negro, pero no es excusa para su blandura

J.M. CORTIZASEnviado especial. Lisboa

La pretemporada, esa época del curso cuyo interés parece reservado a quienes están entre bambalinas en un equipo. A ojos del entorno, con la querencia resultadista que aflora por doquier, cuesta tanto templar gaitas como contener emociones. Por elevación o bajo el síndrome de la derrota, imaginar lo que puede derivar de lo visto en un manojo de amistosos es como para validar las profecías. Más aún cuando del taco de cromos actuales habrá idas y venidas. Por eso resumir lo que ha dado de sí la presencia del RETAbet en Lisboa es, más que complicado, imposible. Sumó este domingo su tercer traspié ante un Estudiantes con el que trató de competir, sin lograrlo como Mumbrú imaginaba, esperaba y exigía.

Nada grave, ni irreparable. Es más, a veces parecía milagroso que esta versión light del Bilbao Basket fuera a sacar nada en claro ni siquiera en fases de los partidos. Porque físicamente no está aún a la altura de lo necesario para no ser un comparsa en la ACB. Es algo que mosquea al entrenador. Se pueden tener más o menos pillados los conceptos de juego, las normas a seguir. Aunque la orden a la hora de la verdad es jugar a otra cosa para no dar pistas a los rivales que llegarán a partir de la noche del 25 de este mes en La Laguna. Pero lo que sí mancilla las intenciones es la blandura, salir con daños de cada choque y contacto. O ver pasar los rebotes como quien asiste al espectáculo de las Perseidas. Tienen, quizá, atenuante los jugadores por aquello de tanta insistencia en la necesidad de no restar, de volver todos a casa sanos y salvos. Eso, inconscientemente, puede dar mayor grosor al escudo protector que se fragua en la mente.

82 Estudiantes

Pressey (5), Brizuela (8), Vicedo (10), Stoilov y Arteaga (19) -equipo inicial-; Dangubic (12), Sow (2), Sola, Dukan (14), Giedraitis (8), Arroyo (4).

70 RETAbet

Rousselle (21), Brown (8), Bouteille (3), Cruz (9) y Lammers (12) -equipo inicial-; Sergio Rodríguez (2), Schreiner (4), Doblas (3), Van Lacke (2), Kulboka (6).

parciales
19-16, 26-21 (45-37), 18-13 (63-50), 19-20 (82-70).
árbitros
Santos, Gouveia, Ribeiro. Pitaron cuatro técnicas. Sin eliminados.
incidencias
Tercera jornada del Torneio Internacional SL Benfica, disputado en el Pavilhao Fidelidade, en el complejo del Estádio da Luz.

Lo menos amable de lo vivido en Lisboa ha sido la facilidad con que ha encajado puntos. Esta vez, los hombres de Dzikic -le metió un chorreo tremendo a Vicedo al iniciar el partido y una espectadora de las 126 personas que acabaron siguiendo el partido le pidió desde la grada que se moderara- mostraron sus credenciales como tiradores favorecida su puntería por los ayudas XXL que acababan descompensando a los hombres de negro, incapaces de llegar después hasta el punteo al ejecutor de turno. Lo mismo que el equipo empequeñecía cuando, para dar descanso a Lammers y con Doblas inactivo por pasarse de vueltas, Cruz era el poste y Kulboka su escudero. Así Arteaga se daba un festín con el mínimo esfuerzo de recibir en la bombilla y alargar su 'gachetobrazo' hacia el aro.

15 puntos encajados en cinco minutos no desactivaron de entrada al RETAbet. La metralleta de Kulboka se activó con dos triples seguidos que pusieron a los de Miribilla por delante en el luminoso (19-22). Un impás de intercambio dio aire a los vizcaínos hasta que las rotaciones no hicieron efecto en el juego. Rousselle era la cara de la moneda. Pese a estar tocado tenía el santo de cara en ataque. La cruz, la falta de puntería de Brown con el mando a distancia y el día obtuso de Bouteille tras haber descansado la víspera. Ya le había pasado otras veces en el Pavilhao Fidelidade. Un parón repentino que convierte al rival en ejecutor y a los bilbaínos en víctimas indefensas. Casi siempre sucedió jugando sin 'cincos'. Parcial de 12-0 para empinar la cuesta al máximo.

No hubo recursos, argumentos, fortaleza para contestar a un Estudiantes cuyos números en ataque (57 por ciento en canastas de dos y 44 por ciento en triples) dan una idea de lo cómodo que consiguió jugar. Más parado de lo necesario, el RETAbet jugaba como sujeto a las cintas elásticas que usa para trabajar sus cuerpos. Sin transiciones, con Rousselle creciendo a causa de comerse varios finales apretados, patatas calientes que evitó afortunadamente que le abrasaran las manos. Schreiner ponía cierta cordura asistiendo y Van Lacke le emulaba. El argentino, gran profesional, ha entendido su rol en estas semanas. Da lo que tiene y, sobre todo, no interfiere en el protagonismo de quien debe tenerlo. También el desequilibrio, a veces buscado, sirvió para que Lammers se acostumbre a cambiar de papel y pase a asistir desde fuera a sus compañeros. Apuntes, esbozos que podrán llegar a significar algo.

Queda mucho camino y el avance seguirá siendo menor al deseado mientras no se sumen piezas a la maquinaria. Estamos hablando de un equipo en el que aún no está operativo para los partidos el escolta titular, un Rafa Martínez que este domingo las metía de colores mientras sus compañeros disponibles hacían el calentamiento. Hablamos de un RETAbet en el que no recalará hasta una semana antes del inicio liguero su jugador franquicia, por caché e incidencia esperada en el juego, que esperemos no encienda en el Mundial de china más pasiones. Estadísticamente Balvin está siendo el segundo mejor pívot de la competición con Chequia. Y aunque no hay duda sobre ello y el jugador ya ha enviado algún vídeo para la marea negra, es uno de esos casos en los que la tranquilidad no será plena hasta que comience a pisar Miribilla. Y no hay que olvidar a Sulejmanovic, sinónimo de dureza, potencia y fragor para un equipo que ahora no vende esas virtudes. Y a un Rigo que se seguirá ganando el jornal como especialista, como sombra de quien sea menester.