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Maika Salguero
Así fue el espectacular triple que dio la victoria al Bilbao Basket en el último suspiro

Así fue el espectacular triple que dio la victoria al Bilbao Basket en el último suspiro

Kullamae ha anotado los 3 puntos que han servido para darle la vuelta al marcador y sumar un valioso triunfo, que pone la salvación a tiro

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Domingo, 24 de marzo 2024

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Quedaban 23 segundos para el final de un derbi apasionante, eléctrico, que desde este domingo queda grabado a fuego en la memoria del Bilbao Basket y de su gente. Los hombres de negro iban uno arriba (79-78) y atacaba el Baskonia. Un mundo por delante. Buena defensa sobre un inmenso Codi Miller-Mcintyre, que el trío arbitral sancionó con una falta de Rabaseda. Tiros libres. El primero entró llorando. El segundo, limpio. 79-80. Nueve segundos y tres décimas para la conclusión. Tiempo muerto. Sacó Renfroe de banda y el balón acabó en la manos de Kullamae. Ocho, siete, seis, cinco... Miribilla, de pie. Ruido ensordecedor. Uno. El estonio se clavó en aproximadamente ocho metros y mandó un misil que dinamitó el derbi y a los vitorianos. Dentro. ¡Chof! Éxtasis en el 'infierno', donde los hombres de negro tumbaron al vecino, encadenaron su noveno triunfo en casa y sellaron la permanencia. Guion soñado, de Hollywood..

Ha sido en el último segundo del encuentro cuando Kullamae ha anotado el decisivo triple que ha puesto a la hinchada en pie. El conjunto de Ponsarnau atacaba y quemaba sus últimos cartuchos para darle la vuelta al marcador, que mostraba un 79-80 a favor de los vitorianos.

Kullamae ha acertado el tiro y ha anotado 3 puntos de oro para el Bilbao Basket. Los hombres de negro mantean al estonio. Una vez el árbitro ha pitado el final del choque, el público ha ovacionado a los jugadores del Bilbao Basket, que tienen la salvación casi en la mano.

Y vaya por delante que hubo dos bajas importantes en ambos bandos. Melwin Pantzar no pudo estar por un edema óseo, mientras que el Baskonia se quedó sin su 'killer' Markus Howard, quien regresó enfermo de la doble jornada de la Euroliga y no pudo recuperarse a tiempo. Ausencias de peso que tocaba arreglar moviendo piezas. Kullamae al uno, Hornsby al dos... Fue espectacular el ritmo con el que arrancó el derbi, sin tiempo para pestañear. Velocidad al límite de lo permitido, transiciones, defensa y acierto, sobre todo de un inmenso Killeya-Jones, quien hizo 12 de los 26 puntos del equipo en el cuarto inicial y acabó con 22 y siete rebotes. El de Nueva Jersey era indescifrable para los vitorianos, bien asociado con Renfroe, quien firmó un partidazo. 12 puntos, seis asistencias, otras tantas capturas y un brutal 25 de valoración coronaron el choque del base.

El Surne corría como si le persiguieran mil demonios. Rubricó 24 puntos al contraataque por los ocho de su rival. Cogió el bastón de mando desde el salto inicial y decidió sujetarlo con firmeza. Un triple de Renfroe puso cuatro arriba a los locales (12-8), pero no duró nada la ventaja. Igualdad. Killeya-Jones producía más que los grandes almacenes y el equipo trabajaba con sudor. No cabía un alfiler en Miribilla, que transmitía energía. Un misil de Smith desde los 6,75 y una canasta de Hlinason permitieron a los hombres de negro clausurar el primer cuarto seis arriba (28-22).

Salió cara

Entonces apareció un estonio llamado Kullamae. 10 de los 15 puntos del Bilbao Basket en el segundo período fueron suyos, y eso que se le salieron unos tiros que ya estaban dentro. Lo mejor llegaría al final. Solo Reyes aportó otra canasta en juego, un mate, mientras que el resto llegó desde la línea de castigo. El Baskonia ajustó la defensa, subió un poco la dureza de su baloncesto, encontró a Chiozza y a Moneke y comenzó a carburar. Pero los hombres de negro fabricaron un delicioso parcial de 7-2 que les puso de nuevo con más nueve, la ventaja máxima (43-34). No supieron defenderlo. Una serie visitante de 0-7 mandó el derbi a los vestuarios con los vizcaínos dos arriba (43-41). No permitieron en ningún momento de la primera mitad que los vitorianos se pusieran por delante. Eso tiene un nombre: competir. Faltaba que Smith, Hornsby y compañía aportaran más fuego en ataque.

El hijo de 'The Way It Is' facturó cinco puntos nada más arrancar la reanudación. Un antídoto contra la reacción del Baskonia, que con una canasta de Marinkovic se puso por primera vez por delante en el luminoso (45-47). No le duró nada la ventaja al vecino porque el escolta americano tiró con bala. El derbi era cada vez más intenso, duro, donde el físico iba a ser una de las claves. Moneke hizo el 54-55, pero Killeya-Jones y Hlinason dieron más cuatro al equipo (59-55). Entonces se vieron las costuras por primera vez a los vizcaínos, que dejaron de atacar con criterio y encajaron un 0-8 que mandó el choque al último período con los de Ponsarnau cuatro abajo (59-63).

Una canasta de Costello hizo saltar alarmas. Siete abajo (59-66) y el parcial ampliado a 0-11. Smith salió de la cueva y respondió con cinco puntos. Miribilla estaba 'on fire'. Creía. A De Ridder no le salía nada, tampoco a Andersson, pero los dos defendieron con el alma. Los árbitros pitaron una antideportiva rigurosísima al belga que permitió al Baskonia irse de cuatro (68-72). Renfroe respondió y luego lo hizo Hornsby con un triple balsámico. Se llegó a un final de infarto, solo apto para los guerreros, que premió al Surne con un triplazo de Kullamae que llevó el éxtasis al 'infierno'.

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