Un equipo en terapia

Un equipo en terapia

Mumbrú señala a los picos de «ansiedad» como culpables de las desconexiones de un RETAbet que viaja a Castellón con la baja de Cruz

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Diez de la mañana. Los jugadores van llegando a cuentagotas para el entreno previo al viaje en bus a Castellón. En la pista de Miribilla, sólo iluminada con una luz tenue, Edu Martínez trabaja el tiro, su cualidad convertida en carencia. La baja de Cruz, minutos después confirmada por Álex Mumbrú, le obligará mañana (20.45 horas, narración on line en www.elcorreo.com) a colaborar en el bien común doblando puestos entre el tres y el cuatro. «No estamos muy contentos, pero tenemos que aprender de los errores cometidos», comenta sobre las dos últimas derrotas del RETAbet como local en Miribilla.

«Trabajamos para ganar todos los partidos y por haber entrado en la Copa no hemos bajado los brazos», tranquiliza al personal. Incluso se niega a dar por zanjada la lucha por el ascenso directo, ahora en poder del Real Betis con cuatro victorias de margen. «Quedan 16 jornadas, no hay que decir que esto se ha terminado. Son rachas e igual le viene al Betis la negativa», desea en voz alta. La máxima grupal es ir «concentrados a todos los partidos, a ganar donde sea», sabiendo que la LEB Oro es una trampa constante. «La Liga es así, en cada partido puede ocurrir cualquier cosa». Empezando por el de mañana en Castellón donde los hombres de negro esperan confirmar su tendencia viajera. «Es casualidad, nos sentimos igual de cómodos en Miribilla y fuera. No hay que darle más importancia».

En lo personal, Edu Martínez se da de bruces con la estadística. Un alero que no mete lo que debe. Lo acepta y quiere corregir la deriva. «Se convive como se puede. He tenido otras veces malas rachas, quizá más cortas. Hay que trabajar, confiar y salir de ello. No están entrando y seguiré tirando para así liberar a los compañeros de espacio con esos tiros». De tres o de cuatro. «Todo lo que sea ayudar lo veo bien. Si entro a la rotación del cuatro no hay ningún problema».

Para Álex Mumbrú, uno de los frenos que ralentizan al Bilbao Basket es la incidencia de los picos de ansiedad que sufre el equipo. «Noto un exceso de ansiedad y tomamos decisiones ajenas a lo que solemos hacer. Contra el Barcelona los dos equipos hicimos un buen partido y ellos tuvieron un gran acierto. Frente al Oviedo tuvimos veinte minutos desastrosos, seguramente los peores de la temporada. Me quedo con cómo respondió el equipo después de ir perdiendo por veinte. Perder no se lleva bien, pero un equipo se hace fuerte en las victorias y las derrotas. Hay que convivir con la derrota y seguir confiando en el trabajo, es el camino».

Un líder intratable

El Bilbao Basket, en su núcleo, es ajeno a la Copa. Bastante tiene con la doble función de esta semana (mañana en Castellón y el domingo en casa ante el Lleida). Tampoco quiere obsesionarse en la persecución de un líder hasta ahora intratable. «El Betis está a un gran nivel y parece que todo el mundo te compara y eso genera frustración porque las expectativas son altas. Debemos pensar en nosotros mismos. Es inevitable mirar de reojo. Sevilla está muy fuerte, no ha cogido ningún bache y con cuatro victorias y el juego que está haciendo es complicado alcanzarle», asume Mumbrú.

Sobre el rival castellonense, el 'coach' recuerda que «empezaron titubeantes, pero llevan un mes muy bueno. Han fichado bien. Dukanovic les da mucho, Zabas es muy experto y con Faner tienen el base bien cubierto y tienen a García por dentro, un gran reboteador que está en todas las acciones. Vienen de ganar dos partidos y contra el Betis perdieron en el último suspiro». Y cuenta, además, con el hándicap habitual. «Al Bilbao Basket todo el mundo le espera con ganas. Asumimos ese reto».

Con un balance de 12-6 en su primer curso como entrenador, Álex Mumbrú reconoce que el cambio desde su faceta de jugador influye en ver las cosas desde otro prisma. «Es distinto por la responsabilidad. Como jugador ves los detalles y como entrenador lo llevas al trabajo grupal. Lo que necesitamos es tranquilidad y seguir confiando en el trabajo diario. Hemos perdido dos partidos importantes para sacar renta en el segundo puesto, es inevitable reconocerlo. Los dos últimos equipos que han venido han estado muy acertados. Influirá que les motive esto, pero es obvio que algo hemos hecho mal en defensa, porque somos una de las mejores de la Liga y nos han metido 80 puntos».