El RETAbet sabe sufrir para ganar

Javi Salgado celebra la victoria en Palencia junto al resto de sus compañeros./Borja Agudo
Javi Salgado celebra la victoria en Palencia junto al resto de sus compañeros. / Borja Agudo

El Bilbao Basket se sobrepone al ambiente de Palencia y se queda a un triunfo de la Final Four

JUANMA MALLO

El RETAbet se vistió este viernes con su traje más competitivo, colocó sobre la cancha de Palencia, un infierno, su perfil más luchador, firmó un ejercicio de madurez y se embolsó una victoria que le coloca a un paso de la Final Four de Bilbao. Las dudas que le podían haber creado la derrota del pasado domingo en Miribilla quedaron enterradas. Olvidadas. Con una mayúscula dosis de sufrimiento –vaya sangre fría de Salgado para anotar el triple que sentenció el duelo–, los hombres de negro, escoltados por su inseparable afición, pegaron un tremendo golpe encima de la mesa y mostraron el por qué de su segundo puesto en la fase regular. Solo queda un triunfo para sentenciar la ronda de cuartos de final y seguir con este bello aunque tortuoso camino hacia la ACB.

Es difícil sorprender, nos conocemos demasiado bien, era la consigna que tanto Alex Mumbrú como Carles Marcos habían desplegado antes del tercer encuentro de la serie. Sin embargo, el técnico de los hombres de negro dio un golpe de efecto con tres cambios en su habitual quinteto titular. Apostó por Salgado, Cruz y Lammers, en detrimento de Schreiner, Demetrio y un Larsen luego on-fire. Una apuesta arriesgada que, en los primeros minutos, parecía equivocada. Lammers se cargó rápido de personales, también Cruz... El Palencia, además, sacaba renta en el marcador. Buff, pensaba más de un integrante de la marea negra que, sumergida en un pabellón entregado al cuadro local, se hacía notar con sus gritos. No obstante, poco a poco, el RETAbet se empezó a encontrar cómodo en la cancha castellana, descubrió vías de agua en la defensa del cuadro anfitrión y, con un canasta de Demetrio, se colocó por delante por primera vez a falta de poco más de dos minutos para el final del cuarto inicial.

81 Chocolates Trapa Palencia

Sanz, Grimau, Vasturia, Otegui, Gustys -cinco inicial-; Zubizarreta, Cvetinovic, Hermanson, Kone, Veljkovic.

87 RETAbet Bilbao Basket

Salgado, Brown, Matulionis, Cruz y Lammers -cinco inicial-; Larsen, Demetrio, Schreiner, Edu Martínez, Rigo, Huertas.

Parciales:
21-22, 20-24 (41-46), 16-13 (57-59)
Árbitros:
Palomo, Muñoz y Olivares.

Para entonces, el cuadro que este viernes vistió de blanco ya había mostrado una defensa más agresiva –cometió la quinta personal cuando apenas se había consumido la mitad del primera parcial–, una condición que todos los integrantes del Bilbao Basket habían asumido que debían cumplir para superar a su oponente.

Había que igualar la brutal intensidad física mostrada por el Palencia en el segundo partido. Y, sin duda, lo logró. El primer episodio sonrió a los visitantes, con cinco aciertos de siete intentos desde el triple, una preciosa racha, por solo una anotación desde esa línea mágica para el Palencia. Por el lado de la actitud física, de la entrega, el Bilbao Basket aprobaba el examen. Y también por la parte de evitar que la agobiante defensa a los bases de negro cortase el ritmo de juego. Fueron habituales los bloqueos, aclarados, para que, sobre todo Schreiner pero también Salgado, transportaran la pelota de una canasta a la otra. De esta manera, se abrió una brecha que culminó con una renta de diez puntos (27-37). Pero, de repente, el RETAbet desapareció, desconectó. Y claro, el Palencia atisbó la 'flojera' e hincó el diente a la tropa de Mumbrú. Un parcial de 8-0 para inquietud de los vizcaínos. Ahí, apareció Edu Martínez para poner las cosas en su sitio otra vez. Dos triples espectaculares, con el defensa pegado a su chepa, permitieron acudir a los hombres de negro con cierta renta al descanso (41-46).

Desconexión del tercer cuarto

El Palencia sabía que debía apretar. Y elevó el listón de la dureza. Sanz, por ejemplo, atropelló a Schreiner. Igual que los hombres de negro se sintieron arrollados en la cancha por los castellanos. De nuevo, otro arranque de tercer cuarto demoledor. Pésimo. No valen desconexiones, alertó Mumbrú, pero su mensaje se quedó en el aire. No aterrizó en el buzón del vestuario. Dos puntos en cinco minutos, y los anfitriones por delante. ¡Un desastre! ¿La lectura positiva? Que a pesar de ese terrorífico parcial, los morados tampoco se marcharon, su máxima renta fue de tres puntos. ¡Menos mal! Resistió el Bilbao Basket, y con una jugada de cuatro puntos –dos más uno de Larsen, que tiró de raza, y un tiro libre de Salgado tras técnica–, se plantó en el parcial definitivo por delante.

Dos arriba. Más emoción imposible. Y comenzó el cuarto con un intercambio de triples. Ahora metes tú, ahora te respondo yo. El encuentro no se rompía. Un triple de Matulionis a tabla. Zubizarreta acertó en la otra canasta. Y Brown, sangre fría, elevó la renta a cinco puntos con otra canasta desde la línea mágica. Quedaban menos de tres minutos. ¿Definitiva? Ni mucho menos. Hermanson y una falta en ataque del escolta estadounidense dieron aire a los morados. Pero Salgado se la robó. A un triunfo de la Final Four. ¿Será este domingo?

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