Víctima del talento y el descaro

Víctima del talento y el descaro

El RETAbet sella su pase a la final de la Copa Princesa pese a caer ante el filial del Barça, un claro exponente de la anarquía que reina en la LEB Oro

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Lástima. El cierre de la primera vuelta pudo incluir mayor brillo en el letrero luminoso de la franquicia de Miribilla. Clasificado para la Copa, el mejor conjunto entre los perseguidores de un Real Betis intratable. Pero su traspié inesperado ante el descaro y talento de los canteranos barcelonistas deja al RETAbet a tres victorias del rival sevillano con el que se verá las caras el 8 de febrero en el pabellón San Pablo para dirimir el primer título del curso. Una pena porque por un momento, hasta el descanso aproximadamente en la jornada unificada, las piezas encajaban a la perfección para los intereses de los hombres de negro. Todos menos el suyo. Caían los verdiblancos; con estrépito ya lo hacía el Huesca en Valladolid; y también se apuntaban a la jornada gafada el Palencia en casa y el Oviedo ante el colista Prat. Pero la incógnita no se resolvió como se deseaba y fue el conjunto hispalense, campeón de invierno, el gran beneficiado del cierre del bucle liguero.

82 RETAbet Bilbao Basket

Schreiner (4), Brown (6), Edu Martínez, Demterio (8) y Larsen (8) -equipo inicial-; Cruz (7), Matulionis (10), Salgado (21), Huertas, Lammers (18), Rigo.

85 Barcelona B

Figueras (2), Aleix Font (17), Esteban (9), Rawson (17) y Diagné (4) -equipoinicial-;Zizic (2), Bolmaro (31), Fernández,Martínez (3), David Font.

PARCIALES
21-28, 21-19 (42-47), 17-13(59-60), 23-25 (82-85).
ÁRBITROS
Morales, García, Martínez. Eliminado, Bolmaro.

Fue la de ayer la constatación de lo compleja que esta categoría para quien la afronta con el chip de lo que no es. Se trabaja mucho en los despachos cuando se confecciona un equipo para dotarlo de seso habituado a las galeras de la LEB, pero siempre se apunta por elevación. La lógica dice que a mayor músculo y capacidad de juego cercen exponencialmente las opciones de ganar. Pero en la segunda división del basket español no queda tan claro. Porque emergen rivales, como el filial del Barcelona, que son tan capaces de cercenar su proyección cayendo ante el colista que tocar el cielo por talento y anarquía potenciados por la excitación que produce jugar ante 8.113 espectadores en el Bilbao Arena. Algunos, además, se querían gustar especialmente por la conocida presencia en las gradas de un par de emisarios cazatalentos de los Spurs texanos, la tierra de Lammers.

Del pívot licenciado en Georgia Tech es imprescindible hablar cada jornada, pero hay veces en las que su conexión con Salgado (39 puntos y 54 de valoración entre ambos) resulta insuficiente. Se quedó perplejo el anfitrión con la puesta en escena de las crías de la factoría del Palau. A ritmo de triple y determinación se escaparon pronto de un RETAbet que se manejaba como los animales vetustos que son incomodados por los cachorros de la manada. Con paciencia, a la espera de repartir una toñeja pedagógica con la que imponer cierto respeto merecido para los mayores.

Cuatro triples en tres minutos, 16 puntos anotados en cinco, que eran ya 23 a los seis y medio. La recolecta del Barça B ponía en evidencia el compromiso defensivo de un Bilbao Basket en el que su quinteto inicial hacía aguas en ambas canastas y sólo sumaba nueve puntos en el primer tramo, la mitad aportados por Leo Demetrio. Con las rotaciones llegaron las parejas y tríos que Álex Mumbrú ha acuñado para intentar que sobre el parqué nunca falten los mínimos imprescindibles. Un triple de Salgado sobre la bocina del cuarto alivió a los de casa, que sin catarlo casi se habían visto a 12 puntos (11-23) de sus rivales.

Rawson y Esteban cedieron sus bártulos a Aleix Font y Bolmaro, auténticos héroes culés. El argentino se enzarzó en una serie de triples con Salgado y la hemorragia parecía controlada, pero era un espejismo. No había por dónde coger la estadística para entender la situación. La valoración era netamente superior en el estadillo vizcaíno, los rebotes casi doblaban a los barcelonistas y sin embargo no había manera de recomponer la situación. Pareció que el punto de inflexión llegaba, por fin, poco antes del descanso, pero cuando los de Mumbrú habían hecho lo más dificultoso y ya mandaban por primera vez en el luminoso 42-39 gracias a la sociedad inagotable Salgado-Lammers, la relajación del descanso se adelantó un minuto y los catalanes, imberbes en su mayoría, convirtieron el descaro de Aleix Font en un desatascador eficaz.

En manos de muy pocos

Había motivos para comenzar a temerse lo peor. Como los 12 tiros libres que llevaban ya malgastados los hombres de negro. O la nueva entrega de una presencia testimonial de Brown y Edu Martínez en ataque, que además afectaba a Cruz, Schreiner y Huertas. Suponía ese escenario dejar lo vital de la faena en manos de muy pocos. Con Salgado y Lammers se puede contar. Con Larsen también cuando acumula estancia en las cloacas, purgando el trabajo sucio ingrato y fundamental de los suyos. Matulionis y Demetrio, con idas y venidas. El resto, ayer no.

Y pese a todo el RETAbet demostró su genética racial. Se colocó a dos puntos a minuto y medio. Volvió a ver perdido el choque y en un arrebato de furia robó tras un saque lateral y dispuso de los últimos nueve segundos para empatar o ganar. Salgado asumió su rol y buscó un gancho que repelió el hierro. Su rabia era evidente, pero el partido se había ido perdiendo desde dos horas antes. Pese al «balones a mí de Lammers». Habemus Copa, y un largo de vuelta complejo en la caza del líder.