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Falta músculo y claridad de ideas

Salgado sale de la presión de su par y busca armar la jugada de su equipo. /Ismael Molina
Salgado sale de la presión de su par y busca armar la jugada de su equipo. / Ismael Molina

Aunque el RETAbet llegó a corregir su mal arranque en Sevilla y mereció buena nota en fases defensivas, el triple y la falta de conexión le mataron

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Partían los hombres de negro con el hándicap de no llevar aleros, por causas de fuerza mayor, a una de las citas más complicadas de la fase regular. Lesiones en un puesto clave y orfandad táctica ante un rival que se sabía iba a cargar como el Séptimo de Caballería, ahí, donde más le podía doler al equipo de Álex Mumbrú. Luego resultó que no fue une demarcación hiriente como tal, pero sí que sus consecuencias derivaron en una inestabilidad que evitó al RETAbet gozar de un solo minuto de sosiego ante el Real Betis. Una incomodidad que fue transformándose en bucle en ciclos del partido donde había que hacer la goma con el cansancio que conlleva. Pese a mostrar momentos de reacción que llegaron hasta el final del choque -hubo balón para colocarse a dos o un punto en pleno minuto final-, el desgaste y la inferioridad en el músculo no habilitaron el adelantamiento fundamental para darle un disgusto al conjunto sevillano.

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