El escolta Prince Ali, del Granada, ataca la canasta del Manresa. / rAMÓN l. PÉREZ

El Bilbao Basket visita al Granada, la otra gran sorpresa de la ACB

El Bilbao Basket se mide el sábado a un recién ascendido a la Liga Endesa que ha irrumpido con dos victorias en el comienzo de la temporada

J. F. CACHORRO

Los hombres de negro no se enfrentan el sábado (18.00 horas) a un adversario sencillo, ni mucho menos. El recién ascendido Covirán Granada tiene alma de ACB y lo ha demostrado obteniendo dos victorias en tres partidos. Evidenció cierta descoordinación en su estreno en la Liga Endesa, en su visita al Fuenlabrada, pero supo reponerse a tiempo en el Fernando Martín y se adaptó a lo que el partido exigía en los últimos minutos para ganar (81-83) con un triple de Luke Maye cuando quedaba poco más de un segundo de encuentro. Cayó después en su casa ante el Baxi Manresa (84-87) precisamente por todo lo contrario, por flojear en la recta final cuando había dominado con ocho puntos de ventaja.

Pero el Granada dio un gran paso en la última jornada al imponerse en la siempre complicada pista del UCAM Murcia (82-89). El conjunto andaluz recurrió al juego colectivo para arrancar un triunfo valioso que ha reforzado su confianza. Se trata de un grupo que ha crecido en unas semanas después de una pretemporada que auguraba un horizonte sombrío a causa de las claras derrotas contra Unicaja, Betis y Zaragoza. Como le ocurrió al Bilbao Basket, tampoco hubo la tranquilidad necesaria para coordinar a la plantilla, ya que por culpa de las ausencias y las lesiones, como la de Dejan Todorovic, no se lograba un nexo firme para unir mínimamente las pìezas.

A todos estos imprevistos se sumaba la etiqueta con la que el Granada arrancaba la temporada. Con uno de los presupuestos más cortos de la categoría, el cuadro nazarí partía con el lastre de ser todo un novato en la ACB tras tomar el ascensor desde la LEB Oro.

También su técnico, Pablo Pin, muestra un currículum blanco, sin manchas ni alegrías, en la máxima división, pero su trayectoria en el banquillo del equipo de su ciudad natal revela que está acostumbrado a celebrar éxitos y que ha saltado obstáculos para llevar al Fundación Club Baloncesto Granada hasta la ACB. A sus 39 años, acumula una década al frente del conjunto rojinegro, desde que comenzó como entrenador en Primera Nacional, y ha sido protagonista de cuatro ascensos. Un auténtico profeta en su tierra.

Una plantilla con experiencia

La estrategia del Granada para desembarcar en la Liga Endesa ha consistido en dotarse de jugadores expertos, nombres que prometen rendimiento y compromiso. El base Alex Renfroe (36 años), el alero Pere Tomàs (33), el mismo Luke Maye, ex del Manresa, y los también bases Lluís Costa (29) y Christian Díaz (30) son ejemplos de que bajo Sierra Nevada la veteranía es un grado. Cuenta con los pívots Cristiano Felicio, un interior brasileño aguerrido y potente (2,11 metros), y el hispano-senegalés Petit Niang (2,09). El alero liberiano Thomas Bropleh y el escolta ghanés Prince Ali firman aportaciones en el balance general.

En el Palacio de Deportes de Granada se vive con intensidad la llegada de los suyos a la Liga Endesa, que el sábado serán recibidos con entusiasmo como héroes de una hazaña, herederos de los ya desaparecidos Oximesa y CB Granada. 5.600 gargantas ya les apoyaron contra el Manresa. Pero en la cancha competirá un Surne que vuela en una brisa de optimismo con su pleno de victorias y la camaradería en un grupo que no ha dejado de sorprender y de transmitir ilusiones a la marea negra.