El autobús del Surne a su paso por el Ayuntamiento de Bilbao. /AINHOA GORRIZ

El autobús del Surne a su paso por el Ayuntamiento de Bilbao. / AINHOA GORRIZ

El Bilbao Basket se sube al bus de la ilusión

Los hombres de negro hacen piña con un paseo en el autobús turístico de la capital vizcaína

CARLOS NIETO GARCÍA

Cuando cada verano estás obligado a hacer malabarismos a la hora de conformar una nueva plantilla que sea competitiva –esta temporada son siete las caras nuevas– resulta necesario encajar todas las piezas del puzle. Un engranaje tan virgen como el de un equipo como el Bilbao Basket, con apenas tres semanas de rodaje y más de medio equipo nuevo, necesita de actividades complementarias a la rutina de los entrenamientos, de esas que hacen grupo. Construir una piña, que se dice.

Como marca la tradición, el Surne recorrió este miércoles las calles de Bilbao a bordo del autobús turístico de la villa. A las 14 horas, una vez que finalizó el entrenamiento a las órdenes de Jaume Ponsarnau, los hombres de negro se embarcaron en Miribilla en el vehículo rojo destinado a turistas –los nuevos jugadores de la plantilla se pueden considerar como tal–, una herramienta de lo más útil para llevarte una impresión general de la capital vizcaína. Salieron del Bilbao Arena, cruzaron el puente de San Antón y se zambulleron en el corazón de la villa: Arenal, Guggenheim, puente de Deusto... Un completo recorrido antes de regresar al pabellón. «Esta zona es perfecta para dar un paseo», comentó a EL CORREO Michale Kyser, uno de los refuerzos, que no dejó de hacer fotos y bromear con sus compañeros. «Lo primero que hay que hacer para construir un equipo es hacer cosas fuera de la pista», celebró el americano.

El canterano Elvis Ude se hace un selfie durante el recorrido. / AINHOA GORRIZ

Los jugadores echaron de menos a algunos de los suyos. Faltaron unos por compromisos internacionales, como Emir Sulejmanovic, que ha participado en el Eurobasket con Bosnia, y otros por unas molestias físicas, como Jeff Withey y Tomeu Rigo. La ausencia más destacada fue la de Andrew Goudelock. La 'mini mamba' no se subió al bus tras la grave lesión de rodilla que sufrió en el amistoso de Laredo ante el Oporto el 27 de agosto. Sus compañeros no podían ocultar el 'shock' que ha supuesto perder al jugador más desequilibrante de la plantilla.

El sueco Ludde Hakanson, que inicia su tercera temporada, lo conoce bien. «Lo de Goudelock es una lástima. Empezó muy bien, con muchas ganas». A tres semanas del inicio de la Liga, el contratiempo obliga al Surne a regresar al mercado en busca de un anotador del calibre del americano. «Pronto habrá noticias», deslizó el director deportivo, Rafa Pueyo. Completaron la 'convocatoria' los canteranos Elvis Ude, Unai Barandalla y Asier Fernández, habituales en la rutina del primer equipo.

El póster de Doncic

El que actuaba como un veterano, a pesar de ser otro de los nuevos, era el capitán Xavi Rabaseda. Líder del vestuario también fuera de la cancha y, aunque apenas lleva un mes en Bilbao, el catalán ya se atreve a recomendar sitios a aquellos que, como él, tambien son nuevos. «Esto viene muy bien para que la gente se ubique y conozca la ciudad. Hay que aprovechar que todavía hace buen tiempo –ya está avisado de que cuando el cielo se rompa, ya no parará–», explicó una de las voces autorizadas. La excursión coincidió con el partido en el que España se jugaba el primer puesto de su grupo en el Eurobasket, lo que dio pie a que los jugadores hiciesen sus apuestas sobre el campeón del torneo. Alguno se puso el partido de la selección en el móvil. Eslovenia y Serbia se llevaron la palma y Luka Doncic, candidato a MVP del torneo, fue uno de los temas de conversación. De hecho, Rabaseda mostró una foto en su teléfono en la que machaca el aro con la camiseta del Gran Canaria ante un jovencísimo Doncic en las filas del Madrid, de donde dio el salto a la NBA.

A la cita no faltaron los diferentes estamentos del club, como el entrenador, Jaume Ponsarnau, y su segundo, Javi Salgado, además del resto del cuerpo técnico. «Nuestra vida se centra mucho en Miribilla, pero un día como hoy te recuerda que representas no solo a un equipo sino a una ciudad», deslizó con mucho temple Ponsarnau. También estuvieron la presidenta, Isabel Iturbe, y la concejala de Movilidad y Sostenibilidad de Bilbao, Nora Abete. «Los valores del Bilbao Basket están muy ligados a nuestros objetivos y tenemos que involucrarnos en el equipo», apuntó la edil. Vino incluso Armi, la mascota que anima el cotarro en Miribilla. También ella es una parte de la familia negra. Todos suman.