Goudelock deja una bandeja en el partido contra el Murcia ganado en Miribilla. / maika salguero

El Bilbao Basket ata al 'killer' Goudelock

El francotirador de Stone Mountain renueva con los hombres de negro y volverá a ser su referencia desde el perímetro

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

Andrew Goudelock seguirá escupiendo fuego y veneno desde el perímetro del Bilbao Basket. La 'mini mamba' ha aceptado la renovación planteada por el Surne y continuará el año que viene en Miribilla, donde se ha convertido en una de las referencias del equipo gracias a su baloncesto de alta precisión. El escolta de Stone Mountain cuenta con una muñeca prodigiosa desde la línea mágica y también deja 'bombitas' inalcanzables para las torres rivales, incapaces de taponar un lanzamiento marca de la casa. La continuidad del americano es una excelente noticia para un bloque en pleno proceso de reconstrucción después de una magnífica temporada que ha revalorizado a muchos de sus integrantes. Después de las firmas de Álex Reyes y Tomeu Rigo, la del 'killer' estadounidense es la tercera que rubrica el conjunto vizcaíno. La fórmula elegida es de una campaña con opción a otra, con la posibilidad de que cualquiera de las partes dé por terminada la relación a la conclusión del curso 2022-2023.

Nada más terminar la pasada temporada, el Bilbao Basket se puso manos a la obra y entabló conversaciones con jugadores que quería mantener bajo su paraguas. Goudelock era una de las prioridades y al final ha habido fumata blanca. Tanto el club como el jugador estaban en buena sintonía y después de un período de reflexión se ha llegado a un acuerdo sellado con un apretón de manos y el compromiso de seguir caminando juntos al menos hasta mayo de 2023. La renovación de la 'mini mamba' garantiza experiencia y un carro de puntos a un equipo que de nuevo deberá reinventarse para ser competitivo en un año con dos competiciones. El Surne jugará la Liga Endesa y también la Basketball Champions League (BCL), un torneo que ya disputó en plena pandemia y cuya puerta ha vuelto a abrir gracias a su noveno puesto en la Liga Endesa.

Goudelock ha sido una de las piezas claves en el esquema de Álex Mumbrú. El americano, con pasado en la NBA, debutó en la ACB el curso pasado y ha respondido a las expectativas. Un hombre que es una máquina de anotar y al que no tiembla la mano en los momentos de la verdad. Puede fallar o acertar, pero jamás se esconde y asume la responsabilidad en situaciones de crisis. El escolta ha promediado 14,3 puntos, 1,5 rebotes y 1,3 asistencias en los 30 partidos de la Liga Endesa. Tuvo una lesión que le obligó a parar unas semanas, pero volvió y encima subió el nivel de su baloncesto en tramos decisivos de la campaña. Sus porcentajes de tiro son buenos: un 50% en lanzamientos de dos, un 38,5% en el triple y un 88,7% desde la línea de los tiros libres. A sus 33 años, el de Stone Mountain volverá a poner su muñeca al servicio de los hombres de negro.

Hakanson, en buen camino

Cerrado el capítulo Goudelock, se mantienen abiertos los de Rafa Ruz y Ludde Hakanson. Los dos cuentan con sendas ofertas de renovación y la del sueco tiene buena pinta. Todavía no hay nada firmado, pero las expectativas son buenas. Si nada se tuerce, el Bilbao Basket podría rubricar la continuidad del escandinavo y asegurar su tercer año consecutivo en la capital vizcaína. Habrá que ver qué ocurre con el bravo base brasileño, aún en proceso de reflexión. El de Araçatuba ha sido una figura clave en la buena campaña del Surne, con su capacidad de liderazgo, motivación y una defensa ejemplar. De todos modos, y a día de hoy, su futuro como hombre de negro está en el aire.

El Bilbao Basket trabaja en todos los escenarios, de las renovaciones y fichajes. Goudelock, Rigo y Reyes ya han estampado su firma en un nuevo contrato y se esperan las decisiones de Hakanson y Luz, mientras que la continuidad de gente como Inglis, Delgado y Withey se antoja complicada, por no decir imposible. De ahí que el Surne explore el mercado en busca de piezas que encajen en el engranaje de los hombres de negro. Hay una lista de preferencias, objetivos marcados y sondeados, opciones interesantes, aunque convendría saber quién las ensamblará en el próximo proyecto. El club quiere que vuelva a hacerlo Mumbrú, quien está valorando todas las posibilidades. El técnico, que acaba de cerrar su cuarta campaña en la banquillo de Miribilla, tiene una oferta firme encima de la mesa y debe tomar una decisión. Hay plazos marcados para que lo haga y en la institución bilbaína les gustaría que dé el sí para que sigan caminando juntos. Ahora toca esperar y estar preparados para todos los escenarios.