Kyser, a la izquierda defiende a Jaime Fernández, con balón. / efe

Solo los pívots destacan en un equipo atascado en ataque

Withey y Kyser se convierten en los máximos anotador de un Bilbao Basket al que no le funcionó el lanzamiento exterior

J. F. CACHORRO

Los hombres más altos del Surne de Bilbao Basket caminan sobre un suelo firme esta temporada. La pareja formada por Michael Kyser y Jeff Withey suelen rubricar meritorias actuaciones bajo los dos tableros. Llama la atención que su balance de puntos se lleve un importante porcentaje de la cuenta final de su equipo, cuando no son precisamente ellos dos los hombres de negro llamados a destacar en la producción ofensiva. Contra el Tenerife consiguieron 31 puntos entre ambos (16 Kyser y 15 Withey), es decir, más de la mitad de la escasa cosecha recogida en el pabellón Santiago Martín. Los dos pívots fueron los máximos anotadores del equipo bilbaíno y, sin duda, completaron la posición con mejores notas en un partido donde el conjunto insular apenas se inquietó. Nunca dio la impresión de que el Bilbao Basket pudiera evitar la victoria local.

El dúo estadounidense trató de ayudar a sus exteriores en todo momento y acompañó las pocas penetraciones de sus compañeros del perímetro para dar continuidad a las acciones que buscaban una ubicación más próxima al aro. También ayer estuvieron atentos a lo que salía repelido de la última trinchera del Tenerife, como un palmeo de Withey que premió una buena combinación colectiva. Él mismo atrapó cuatro rebotes ofensivos y su compatriota se apuntó tres. Las torres americanas adornaron sus canastas con mates (dos Kyser y uno Withey) y probaron suerte lejos del aro y dieron en el clavo, como el triple anotado cada uno en su único intento o el disparo de media distancia de Kyser convertido en dos puntos en un segundo cuarto nefasto para el Surne.

No es la primera vez que los 'cincos' destacan entre los hombres de negro. Ya en la visita al Breogán, saldada con una victoria gallega por 86-70, hicieron el 35,7% de los puntos vizcaínos en otro partido con malos porcentajes de tiro de los especialistas. Withey se está consolidando esta temporada como un seguro ofensivo, como un pívot que espera el pase y no duda en lanzar cuando se agota el tiempo de posesión. Ha ganado confianza y ya se ve como un jugador importante dentro de la plantilla. Kyser es un pívot versátil por su ligereza y potencia en el salto, más allá de sus inesperados tapones. Da auxilio a los bases en el movimiento coral y se ofrece para ser destino del esférico.

Con todo ello, ni Kyser ni Withey fueron capaces de impedir que el Tenerife lograra más puntos en la pintura (34 de los locales por 26 de los visitantes), sobre todo por la presencia de un Giorgi Shermanidi (20 puntos y 26 de valoración) siempre certero y bien asistido desde el exterior. El californiano sí pudo con el georgiano en el apartado de rebotes (nueve por siete), mientras que Kyser y Emir Sulejmanovic atraparon cada uno en el aire seis balones sin dueño.