Bilbao Basket

Sin ninguna opción

Sin ninguna opción
EFE

Un RETAbet siempre a merced del Zaragoza pierde ante un rival directo por la salvación en un duelo plagado de errores y se condena a seguir sufriendo

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Nada que hacer. Sin ninguna opción. El RETAbet regresa de Zaragoza con una contundente derrota en el maletero de su autobús en un duelo en el que sufrió y padeció siempre a mercer del cuadro maño, un rival directo, que se distancia a una victoria y recupera el basket-average. El partido de los hombres de negro, sobre todo en ataque, fue este domingo al mediodía para comer cerillas. Indigesto y pesado. Un dato, solo Devin Thomas pasó de los diez puntos en la tropa de negro (13). Con un mínimo acierto en el tiro de campo, sin chispa ni imaginación para romper la buena defensa construida por Pep Cargol y su equipo, el Bilbao Basket volvió a las andadas y se condenó a sufrir para salvar la categoría. Es cierto que la victoria contra el Betis le concedió oxígeno, aire, pero este domingo perdió una magistral oportunidad para sellar la permanencia de manera virtual. Pero, ya desde antes de que comenzara el encuentro con la baja de última hora de Todorovic, todo salió cruzado. Los vizcaínos no pueden romper el retrovisor con el que miran cada jornada a los conjuntos que vienen por detrás.

El miedo a perder, a obsequiar al oponente con un paso casi definitivo para recaudar otro año en la Liga Endesa, provocó que el arranque del encuentro fuera una dolorosa acumulación de fallos ofensivos por parte de ambas escuadras. El aro se encoge cuando el temor aparece. La mano tiembla. No obstante, el Tecnyconta reaccionó con el paso de los minutos, con un triple del exhombre de negro Janis Blums y, poco a poco, adquirió crédito en el pabellón Príncipe Felipe. El RETAbet, por su parte, además de pagar la precipitada segunda falta de Gladness –y luego la tercera–, tampoco supo activar el acierto exterior ante una cerrada defensa maña: en el primer cuarto, el porcentaje de tiros de campo de la tropa de Mrsic presentaba un deprimemente balance de 5 aciertos (uno de tres) de 18 intentos (8 desde la línea de 6,75), y poco cambió a medida que el tiempo transcurría con más pena que gloria en la ciudad del Pilar; acabó en un desconcertante 35%. Es cierto que estuvo acertado en el rebote ofensivo el grupo vizcaíno en ese tramo inicial, pero no atinaba en esas acciones, en esas segundas jugadas. Por debajo, por tanto, cerró el primer parcial, aunque con una desventaja asequible (-4).

Un espejismo

No arrancó mucho mejor el segundo cuarto para unos hombres de negro que acumulaban errores, pérdidas... De hecho, se fue el Tecnyconta a los diez puntos (23-13) y Mrsic solicitó un tiempo muerto para detener una sangría que podía herir de muerte a un grupo perdido, que había tratado de parar a la amenaza Neal pero que solo lo consiguió a base de faltas (cinco recibió el estadounidense antes del descanso). Ahora marcas tú, luego yo... Vivía el Bilbao Basket a siete o nueve puntos de los de Pep Cargol, hasta que un técnica desató a los maños: se marcharon a 17 puntos (39-22) a falta de poco menos de dos minutos. Parecía el golpe definitivo, aunque restara mucho partido por delante. Error. Aparecieron Hervelle y Hammink para, con dos triples, maquillar el marcador.

Había estado espeso el RETAbet, náufrago desde fuera de la pintura, con una breve anotación, y solo lanzó dos tiros libres en estos primeros veinte minutos: la valoración lo decía todo, 21 puntos para los hombres de negro (50 al final). Cada ataque era como acariciar un cáctus. Había que dar velocidad, se había hartado de amasar las jugadas el conjunto vizcaíno, y parecía que con ese ánimo surgió del vestuario el grupo de Mrsic. Ataque rápido de Hervelle para estrenar el tercer parcial. Resultó un espejismo. Volvieron los fallos de los hombres de negro, el escaso acierto, y el Tecnyconta se desató en la canasta de su advesario para romper el duelo. Stoll asumió el papel protagonista –vaya asistencia sin mirar que se sacó de la manga–, tiró de sus compañeros y el Zaragoza se disparó, con una máxima renta de 21 (66-45). Precipitación, mala selección de tiro, errores, falta de lucidez... Busquen la causa que deseen, el hecho era que los hombres de negro habían recibido una puñalada por la que se les iba la vida.

No obstante, una antideportiva señalada a Triguero sobre Bentil, concedió a los bilbaínos la opción de no darse por vencidos, de que pudieran mirar al luminoso antes de que se estrenaran los últimos diez minutos y armarse de una pizca de confianza para pensar que la remontada era posible. Era complicado, pero quién sabe.

A pasar el tiempo

Pero no lo permitió el Tecnyconta. Para empezar, 5-0 de parcial: Barreiro y Stoll. 21 abajo (71-50). A partir de ahí, el encuentro se convirtió en una manera de que pasara el tiempo, un intercambio de golpes plano, sin ningún tipo de peligro para el Tecnyconta que disfrutó de un paseo, construido en una eficaz defensa que desquició a los hombres de negro. Nunca hubo opciones y, a falta de diez jornadas, la soga sigue en el cuello del RETAbet.

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