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Un equipo sometido

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El base del Joventut, Jerme Jordan , disputa el balón con Alex Mumbru y Miha Lapornik, del Bilbao Basket. / EFE

  • Un parcial de 24-2 explota las costuras del Bilbao Basket en Badalona y deja su búsqueda del play-off en el más difícil todavía

'Jugar con el corazón' fue el regalo de Carles Duran a su colega Ocampo en el acto instaurado por la ACB para celebrar el Día Mundial del Libro. Una obra de Xesco Espar en la que acumula experiencias como entrenador de balonmano y profesor de INEF. Un título sugerente que se ha convertido las dos últimas jornadas, y otras más más por el camino, en el único haber de los hombres de negro sobre la cancha. La voluntad y el deseo lo aportan, nada que objetar al respecto. Pero no consiguen que actúen como motor de su juego, de nuevo inconexo, supeditado al rival, escaso. Un Bilbao Basket con todas las alarmas encendidas tras las dos jornadas recientes en las que ha acumulado tanto quiero y no puedo que ha acabado por convertirse en un estímulo negativo, una sensación de derrota prematura para un grupo cada vez más justo de todo, incluso de salud.

Todo suma, o en este caso resta. Pero el resultado habla por sí solo. Salvo el arranque de partido en el que la combatividad de Hervelle actuó como gancho para la esperanza (ayuda para provocar robo, buen punteo a Bogdanovic, rebote en ataque tras tiro libre fallado por Eric y triple convertido), el RETAbet se precipitó a un estado de indefinición cuando el Joventut consiguió ajustar su fuelle defensivo, una suerte de acordeón que se cerraba para capturar a los de Duran en las posiciones interiores y se abría para convertir en una tortura al prójimo la circulación del balón.

Con el 7-8 no sólo acabaron las tímidas y madrugadoras ventajas de los de Miribilla. Nació ese proceso de descomposición que lleva al Bilbao Basket a un estado gaseoso en el que va perdiendo toda la esencia de su juego. Comienza con detalles, apuntes a pie de página que en condiciones normales supondrían materia para una visión anecdótica del asunto. Pero su reiteración, afectando a la práctica totalidad de jugadores es en sí el caldo de cultivo de ese mal que atrapa al RETAbet y le consume hasta certificar su aniquilación. El antídoto sigue sin aparecer.

Nikolic se come los dos primeros punteos para canastas de Gielo y Smith; Buva atraviesa su momento caos con dos balones que se le van de las manos y un pase perdido a Salgado; el base de Santutxu achuchado al límite no puede convertir su astucia en juego; Todorovic sin conectarse en modo activo, dubitativo mirando al aro, superado como el resto de plantel exterior atrás; Mumbrú en su segunda jornada seguida desconocida en el tiro; Eric cargado con dos personales en cuatro minutos. Jonathan Tabu era, junto a Hervelle, el oasis. La pareja belga sola ante el peligro. La suerte estaba echada.

Un parcial de 10-0 para cerrar el primer cuarto con nueve puntos de diferido (19-10) creció hasta una tacada de 24-2 que acabó con la ilusión, la emoción. Mató el partido y convirtió en finados a los hombres de negro. Todo lo que no conseguían los de un desesperado Carles Duran lo tramitaban los verdinegros en la ventanilla oportuna. Crecía el protagonismo de secundarios como Gielo mientras Abalde y Ventura mostraban la genética ambiciosa de un Joventut decidido, enchufado, un equipo que llegaba siempre medio cuerpo antes, que procuraba más músculo en el rebote, que saturaba con su aliento al Bilbao Basket en la marca.

Reventadas sus costuras, el equipo bilbaíno llegó moribundo al descanso. Diez puntos en el primer cuarto y doce en el segundo. Desbordado, sin puntería (4 de 17 en canastas de dos y 2 de 9 en triples), sin conexión en el juego, dejándose cestas fáciles (un mate de Todorovic que escupió el hierro por exceso de furia), lo que sería tónica como en la reanudación sucedió con una bandeja de Borg, completamente solo, que no atinó a hacer pasar por un aro encogido hasta límites inimaginables. De nuevo en el caso del capitán, especialmente decisiva para la caja del equipo. Lo dio todo en el ambiente hostil que siempre recibe en la que fue su cuna baloncestística, pero sus números sólo fueron notables en el rebote. El tiro le destrozó. Anotó su única canasta tras trece intentos fallidos. Cerró la mañana con 1 de 14 que une al 1 de 12 ante Obradoiro. Una semana para borrar.

Prescindible segunda parte en el Olimpic, aunque arrancó con una evidente señal de mejora en los de Miribilla. Tabu interpretó con Eric una partitura corta pero eficaz del pick and roll. Las diferencias bajaron hasta los trece puntos, pero Bogdanovic presentó sus credenciales, no activadas hasta entonces, y con ocho puntos seguidos estiró el margen a su estado natural. Superada la veintena por primera vez en la matinal (51-30), el camino ya fue irreversible. Peor aún. Quedó sobre el parqué un Bilbao Basket sometido, vulnerado, al que nada salía. Intentaba una zona y se comía un alley-opp. Apostaba por el uno contra uno y recibía paladas de cestas en el poste bajo, en entradas y con triples librados.

En menos de una semana había resucitado a dos candidatos al descenso. Dos tropiezos ante Obradoiro y Joventut que dejan sus opciones de play-off limitadas a una alineación de astros. El Andorra ya le saca dos triunfos, lo que le obliga a ganarle el próximo domingo en Miribilla y recuperarle la otra muesca en salidas a Tenerife y Gran Canaria y el derbi con el Baskonia. Chungo, por decirlo con suavidad.

Directo

DIVINA SEGUROS JOVENTUT 82 - 55 RETABET BILBAO BASKET

Nada más por nuestra parte. Gracias por habernos acompañado una mañana más. Un saludo!! Agur!!

Deberá seguir peleando, y mejorando en su juego, el equipo de Carles Durán si quiere colarse entre los ocho mejores.

Derrota incontestable de los hombres de negro, a remolque todo el encuentro y sin apenas capacidad de reacción

DIVINA SEGUROS JOVENTUT 82 - 55 RETABET BILBAO BASKET

FINAL DEL PARTIDO

Y para redondear, el triple de los locales!!!!

El Palau es una fiesta....

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