El Correo
Bilbao Basket

LIGA ENDESA

De bruces contra una apisonadora

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Mumbrú intenta detener una entrada a canasta de Randolph. / Efe

  • El Bilbao Basket mantiene el tipo en la primera parte para quedar a merced del estado de gracia triplista del Real Madrid

Cruda realidad. Crónica de algo no por esperado menos doloroso. Una derrota a manos de una máquina engrasada para anotar, ante un equipo al que se le caen los puntos de la mano. Si visitar al Real Madrid es en sí un marrón que hay que asumir al menos una vez por temporada, hacerlo con los recursos limitados, como es el caso del Bilbao Basket, conduce la empresa al grado de quimera. Claro que pueden pegar los de Laso algún disparo al aire, pero el elemento imprescindible es un oponente armado, compacto, fuerte y peligroso, circunstancias de las que se alejan los hombres de negro. Cumplieron más que con decoro en una primera parte en la que el plato del día en el menú era la ensalada de triples. En la reanudación subieron los precios y los de Carles Duran no probaron bocado.

Hacerle daño al equipo blanco cuando llegaba con dos partidos disputados esta semana en formato Euroliga pasaba ineludiblemente por no perderle la cara en el terreno físico, algo ingrato de asumir cuando falta Bamforth, está en rodaje Tabu en su primer partido tras un parón por lesión y continúan nobles pero ligeramente débiles Mumbrú y Hervelle en la sala de máquinas. Si no puedes apretar las tuercas madridistas en lo relacionado con su posible cansancio, estás muerto. Así de cruelmente sencillo.

Hasta el intermedio, nada que objetar más allá de algunos ajustes, detalles. Sería muy hipócrita pedirle más a los de Miribilla cuando el Real Madrid somete a toda Europa con argumentos conocidos, pero con un antídoto reservado a los presupuestos similares. Intercambio de canastas y pequeñas ventajas que culminaron con un 11-13 desde el que no volvió a haber marcha atrás. No era un pulso con un ritmo elevado. A ambos les venía bien el modo económico, ahorro de energía. No encontraba ventajas suficientes el anfitrión y cada vez que eso ocurrió apareció un tal Sergio Llull para ponerse las botas. Más que por calidad, indiscutible, su momento destaca por la osadía, la confianza que tiene para intentar lo que a otros ni se les pasa por la cabeza.

Aseó al Madrid con tres triples seguidos en un minuto, pero no fue entonces el momento en que quebró el partido. Para nada. Hasta el descanso, el RETAbet se las ingenió para digerir la hiel. En el primer cuarto con los arrebatos desde la línea mágica de Tabu y Lapornik como vengadores por la ausencia de Bamforth. En el segundo tramo, fue la pintura el campo de batalla desde el que Buva y Eric facturaron 15 puntos dejando en evidencia, sobretodo, a un superado Othello Hunter.

Además, con la rotación de Llull el asunto no fue a peor, como se podía temer llegada la hora de activar a Doncic. La estrategia funcionó. Tres pequeños en pista y marcaje tuneado para la perla balcánica a cargo de Dejan Todorovic, que una posesión sí y otra también recibía el apoyo logístico de Borg y Lapornik para inhibir el radio de acción de la perla blanca. En ataque faltaba clarividencia en lo que no fuera conectar con los postes, con Todorovic desmarcándose de su ejemplar obediencia atrás cada vez que leía mal el momento y manera de penetrar. Pero el Bilbao Basket se mantenía a flote, con el salvavidas al alcance de su mano. Su mayor demora fue de ocho puntos (36-28) provocada, cómo no, por el segundo pase de Lllull en la matinal, con otros nueve puntos para llegar a los 18 en el intermedio de su partido 400 en la ACB.

No le sentó bien el parón a los hombres de negro. Ya nada volvió a ser igual en el WiZink Center. Randolph decidió consumir su cuota de protagonismo. Parcial de 8-0 con su sello, que se amplió hasta los 11 en menos de tres minutos y medio. 57-39 y la amenaza del diluvio de puntos convertida en realidad. Tuvo un espasmo de raza el Bilbao Basket, con una contestación de 0-8 y Eric en su estado más eficiente. Tabu, Lapornik, Hervelle y Todorovic atinaban de tres y el Real Madrid, que pensaba que lo tenía todo resuelto, activó por tercera vez su comodín. De nuevo en pista Llull aportó otros 11 puntos, con tres triples, para delirio de la marea blanca, que cruza los dedos para que el canto de la NBA no acaba por dejarle a la vez sin el menorquín y Doncic, un daño irreparable por mucho alcance que tenga la chequera de don Florentino.

El látigo de tres puntas del de Mahón coincidió con los momentos más inquietantes del Bilbao Basket, cuando de repente se convirtió en un conjunto con serias fisuras. Buva destacó por enésima vez en ese apartado. Por mucho que su estadística anime a pensar en partidos notables, su efecto es nocivo sobre el grupo en balones perdidos por falta de tensión, la asunción de que cada balón que le llega es intransferible, y notas desafinadas cuando toca iniciar sistema en ataque o colaborar para tragarse un sapo atrás.

Por si fuera poco, Tabu también se borró, aunque en su caso fruto de la falta de cancha. Despidió el tercer cuarto con una falta innecesaria sobre Reyes a falta de un segundo y posteriores pasos sin llegar a lanzar en ese lapso residual y añadió tres personales más –alguna para que se la hicieran mirar los árbitros por rozar camiseta con el marcador ya disparado– en 42 segundos. Faltaba por aparecer Jaycee Carroll con su gesto inconfundible. Paso lateral atrás y muñeca implacable. Cinco triples en la recta final para certificar el choque frontal de los hombres de negro contra una apisonadora.

Directo

REAL MADRID 104 - 76 RETABET BILBAO BASKET

Nosotros nos despedimos aquí. Gracias por habernos acompañado un día más. Saludos y hasta la próxima!! Agur!!

Aunque el protagonista indiscutible ha sido Sergio Llull, con 32 de valoración y 29 puntos en su haber.
25 anotó Carroll, sobre todo gracias a su actuación en el último cuarto.

El mejor en las filas bilbaínas, Michael Eric, con 17 puntos anotados y 22 de valoración. Un puntito más, 18, sumó Buva.

Derrota incontestable de los de Carles Durán. Los hombres de negro aguantaron el tipo en la primera mitad, pero en los dos últimos cuartos el Real Madrid ha ido castigando y ampliando su ventaja hasta romper el partido.

REAL MADRID 104 - 76 RETABET BILBAO BASKET

FINAL DEL PARTIDO

Nocioni falla el triple... se quedan el rebote... tampoco entra el de Draper...

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