El Correo
Bilbao Basket

Adiós a la copa

Nada que no se esperara

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/ Rafa Gutiérrez

  • El Baskonia impone su autoridad ante un Bilbao Basket que sigue en busca de su identidad

El común denominador en las últimas visitas al Buesa refleja la prudencia, la ampliación del campo de protección con que se presentan los hombres de negro en la pista de Zurbano. Se dice que el mundo es de los valientes y a la vez suena a kamikaze plantarse ante un oponente superior a todas luces con el cuchillo entre los dientes buscando el factor sorpresa.

Parafraseando a Ernesto Valverde tras la derrota del miércoles en el Nou Camp, a veces «tienes que elegir cómo quieres que te metan el gol». Lo decía sobre el manido tema de las faltas. Si cometes una Messi te liquida. Si no la haces, el delantero de turno tiene vía libre hacia la portería. Con este derbi sucede algo parecido. Rivales de distintas galaxias. Pretender igualar la contienda es como hacerse trampas al solitario. Algún día suena la flauta. El resto de las veces, a agachar las orejas.

Por eso, la del cierre de esta primera vuelta que confirma la segunda decepción con el no a la Copa del Rey -el duelo ya había sido adelantado-, pasará a la historia de los cortos viajes a Vitoria como uno más, sin pena, sin gloria, un protocolo de dos horas que hay que cumplir año tras año. Como era de esperar, el RETAbet nunca dio la sensación de imponerse a su respeto al prójimo, aunque por momentos mantuvo el tipo cohabitando en la decena de desventaja. Su arranque certificó que el camino es largo, mucho, que siguen sin hacer conexión sus bornes. Y las leyes físicas nomientes. Sin energía no hay movimiento. Al menos es necesario un impulso para jugar luego con la inercia, llegado el caso. Pero en este mundo de la canasta siguen sin dejar partir cuesta abajo.

El primer parcial fue un catálogo de cómo tiene Carles Duran a sus hombres. O de que cómo están ellos. Sito Alonso castigó por la vía física situando un quinteto en el campo enorme. Se aseguraba así el rebote, la intimidación y, por ende, incordiar, molestar, sacar de contexto la propuesta de los de Miribilla. A la canasta inicial de Mumbrú para modificar el luminoso siguió un 10-0 baskonista. Fue el prólogo de lo que podía esperarse, por mucho que los cada vez menos aficionados que se deciden a acercarse al Buesa desde Bilbao se rasguen las vestiduras y crean que este año sí, verán la estocada que acabe con el vecino. No, este año tampoco. Y así desde 2011. Larkin, Hanga y Diop, sacando el senegalés de zona de confort a Eric, facturaban lo imprescindible mientras a los hombres de negro el aro se les estrechaba hasta ni apreciar su diámetro. Tres canastas de campo para ocho puntos totales (3 de 17 en tiros de campo) que renovaban el diagnóstico ya conocido: al Bilbao Basket se le hace de noche en ataque.

Tabu repitió como elegido y su guía tampoco estaba en esta ocasión actualizada. Duran le puso a su vera en la primera rotación a Borg con Mumbrú derivando al cuatro. Nada funcionaba como el técnico quería e hizo que el último minuto lo firmaran en pista Llorente, Borg, Lapornik, Vucetic y Buva. Cualquier parecido con la realidad, pura coincidencia. Lo menos malo, el 17-8 que mostraba el marcador cenital de ocho caras que corona el Buesa Arena.

Se entonaron los de Miribilla en el segundo acto. Al menos defendieron con eficacia y así lograron echar las primeras carreras de la tarde. Un parcial de 0-7 le acercó a cuatro puntos (21-17) como única ocasión en la que hubo un acercamiento tímido a la fe. A Llorente se le acababa el fuelle y sufría lo indecible para siquiera subir la bola, pero el Baskonia se había relajado en exceso y necesitaba purgar su mecánica. Sólo anotaba Beaubois y nada anunciaba un repentino cambio del decorado.Pero fue como si alguien activara una manivela secreta para convertir la pista en otro tablero. Partida nueva que el citado Beaubois, Voigtmann y Bargnani llevaron al terreno del triple, hasta entonces casi inexplorado (0 de 2). Cinco aciertos seguidos en menos de tres minutos desde la línea mágica, una ráfaga que dejó al Bilbao Basket en adelante limitado a avanzar con muletas. La ventaja creció hasta el tope de 16 puntos. Derbi zanjado.

Para la segunda parte quedó lo menos vistoso, la fricción. Algunos no aprenden y siguen erre que erre dando rienda suelta a su mal llamada hombría. Enganchada de Shengelia con Hervelle. Malos modos al encararse de Hanga minutos después tras recibir una falta sin carga de profundidad en línea de fondo de un Lapornik que carece de malicia. Se lo podía permitir el Baskonia porque ante sí adivinaba una suerte de rival superado en todos los frentes, que sufría para la simple misión de acercar la bola al perímetro, con nuevas entregas de quejas entre jugadores y los males de siempre con Tabu más entonado en defensa pero hombre libre en ataque, pensando en sí mismo como primera opción y descolocando al resto de la compañía cuando se veía obligado a soltar lastre. Tampoco sus compañeros encontraron líneas de pase en una jornada marcada por la escasez de asistencias.

Lo mejor que podía pasarle al derbi era acabar sin más estridencias, sin un daño colateral como el del curso pasado cuando en el segundo año de Sito Alonso el actual técnico baskonista volvió al botxo con 46 puntos de exceso de equipaje. Jugar con dos barajas nunca confluye en la igualdad. No tenía el calendario de Miribilla marcada esta jornada como factible. No hay que vender motos.

Directo

BASKONIA 84 - 63 RETABET BILBAO BASKET

Nada más por nuestra parte. Gracias por habernos acompañado una jornada más. Saludos!! Agur!!!

Esta derrota también impide que Retabet pueda acabar entre los 8 primeros, quedando por tanto fuera de los puestos de Copa.

Sin embargo, el triunfo no sirve a los gasteiztarras mpara ser cabezas de serie, puesto que Iberostar también ha ganado el suyo.

Victoria clara de los de Sito Alonso, superiores a lo largo de todo el encuentro.

BASKONIA 84 - 63 RETABET BILBAO BASKET

FINAL DEL PARTIDO!!!

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