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Abajo el telón

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Los hombres de negro se lamentan de la derrota. / BORJA AGUDO

  • El Bilbao Basket cae con un triple del CAI en el último segundo y se queda fuera del play-off por el título en el día de la despedida de Raül López

«El mago se va, su magia de queda», rezaba una de las pancartas del Bilbao Arena para despedir a Raül López, el genio de Vic que afrontaba su último encuentro de la fase regular de la Liga Endesa. El Bilbao Arena, rendido siempre al inconmensurable talento del base catalán, había digerido su retirada y estaba preparado para despedir a uno de sus mayores ídolos. Pero los hombres de negro no podían brindarle un adiós tan anodino como tachar la última jornada del calendario. Querían que Raül López colgara su varita tras la lucha por el título. Pero en su número final, tuvo que decir adiós con un triple sobre la bocina del CAI desde su propio campo.

Las derrotas del Fuenlabrada y el Tenerife completaban la carambola para que el Bilbao Basket estuviera en el play-off de la Liga Endesa. Pero todo pasaba por que el Bilbao Basket tumbara al CAI en Miribilla. «¿Por qué se va?», se preguntaban algunos aficionados durante la que parecía ser la última función del 'pequeño' mago. Raül López no paró de dejar fragmentos de su esencia durante el encuentro. Sin intentos estridentes por convertirse en el protagonista del día, el de Vic firmó unas asistencias y alguna anotación de ensueño, con ejercicios de escapismo al estilo Houdini.

Los hombres de Sito Alonso querían evitar que el de este domingo fuera el último partido de Raül López. Nadie desentonó, pero Mumbrú y Bertans desplegaron su mejor versión para fundirse con la lección magistral de su base. Begić y Bogris, además, levantaron de sus asientos a los espectadores en más de una ocasión. Nada podía torcerse en el último partido de la fase regular del catalán. No podía haber recuerdos amargos. Debía, al menos, despedirse con victoria.

El triunfo estaba ya en manos de los hombres de negro, después de una lucha nivelada durante los tres primeros cuartos, cuando el éxtasis estalló en Miribilla. «3, 2, 1...», cantó el pabellón de forma coral cuando se cumplía el minuto 31, el número que luce el base en su espalda. Durante esos 60 segundos, la marea negra se puso en pie al completo, desplegó pancartas de agradecimiento y lanzó confeti. Sobre el parqué, al igual que en Barcelona y Madrid, todo iba según el guion soñado. El Dominion estaba en play-off.

Pero no podía acabar sin suspense, con un CAI que bregó hasta la extenuación en el último cuarto hasta llegar a empatar en el último minuto (70-70). Dos tiros libres de Raül López y Mumbrú pusieron de nuevo al Bilbao Basket por delante, pero un triple imposible sobre la bocina inundó la fiesta de un silencio que lo decía todo. El telón cayó como una losa. «El mago se va, su magia se queda».

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