Llegan los partidos a vida o muerte

Jaka Lakovic indica a Todorovic su trayecto durante el entrenamiento de un sistema./
Jaka Lakovic indica a Todorovic su trayecto durante el entrenamiento de un sistema.

El RETAbet se adentra en el Camino de Santiago como un peregrino más en busca de luz al final del túnel

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Más que para la disputa de un partido parece que equipo y marea negra se han puesto en modo peregrinos. Se adentran en el Camino de Santiago en busca del primero de los milagros que necesitan ensartar para no perder la categoría. Aunque los imposibles no sean la especialidad del Apóstol, toda fe es poca para superar el trance que vive la franquicia de Miribilla. Ya no se pueden dar los tres golpes en el Santo dos Croques así que el ritual será, tras entrar por la Puerta del Perdón, ascender al Camarín para abrazar al santo. A ver si surte algún efecto positivo para horas después personarse en el Fontes do Sar como lo haría quien se juega el pellejo. Porque el RETAbet ha superado el estadio de las finales y ya está inmerso en los partidos a vida o muerte.

Lo es. Ganar en Santiago no soluciona nada en sí hasta que no se sepa lo que hace mañana el Zaragoza en su visita al Burgos. Perder lo oscurece todo y dejaría a los hombres de negro en la capilla de los responsos, oliendo a muerto.

2 meses lleva sin ganar el Obradoiro en el Fontes do Sar, desde el 10 de febrero cundo lo hizo con prórroga ante el Murcia (70-68)

Por seguir hasta el final dando chance, crédito y esperanza al equipo vizcaíno, que las merece, conviene unir fuerzas. No está en juego salvar una temporada, sino verificar la continuidad de un proyecto que ha proporcionado en 18 años impensables páginas deportivas a nivel nacional e internacional. Nunca se había visto así y eso hace que su confusión crezca exponencialmente a la anemia de sus resultados. Estrena esta tarde en la cancha coruñesa el tercer técnico, clara señal del calvario recorrido. Fue un movimiento del consejo de administración, pactado con el cesado Veljko Mrsic, en busca de algo, una reacción. Un click que encienda algo en el seno del grupo.

Parece haber hecho efecto tal como se ha desarrollado la semana y lo que dejan ver los propios jugadores. Más allá de congeniar con los sistemas de Mrsic, les incomodaba sobremanera su corsé táctico, la insistencia del croata en sacar adelante sus coreografías pese que el equipo se enmarañaba y no atinaba siguiendo los pasos marcados. En este sentido, Jaka Lakovic ha cedido a la practicidad y ha consensuado con los jugadores que deben soportar mayor peso en el juego cuál sería el escenario en el que se sentirían más liberados para poder sacar su baloncesto. Incluso él mismo lo reconoce cuando apela a que con su nueva dirección sus hombres puedan dar rienda más o menos suelta a «su instinto».

Durante el partido se irán viendo sus preferencias, pero todo apunta a que hay tres jugadores imprescindibles para él: Tabu en el puesto de base, Mumbrú al cuatro y Hervelle compartiendo más tiempo con el capitán al cinco. Para el resto de las plazas, Redivo, Tomàs y Todorovic irán rotándose como primeras opciones, mientras la pareja interior Thomas-Gladness saldrá en la segunda unidad, de inicio con tramos de partido más reducidos, quedando en testimonial la aportación interior de Bentil. Todo ello sobre el papel, pues los problemas de faltas y la espalda tocada de Hervelle podrían modificar sustancialmente este concepto.

Persistencia

Y aunque se tiene que fijar sobre todo en sí mismo, en esa «potenciación de las fortalezas y ocultación de las debilidades», el RETAbet Bilbao Basket se mide a un rival que ejercerá de anfitrión, que hace dos meses que no gana en casa y que, aunque está virtualmente salvado, coronará su objetivo si gana a los hombres de negro. Un Monbus Obradoiro realmente atípico en su forma de entender el juego. «Es muy complicado para preparar», acepta Lakovic al ser interminable el scouting de los gallegos porque «juega muy distinto. Incide en los bloqueos indirectos, tiene las posesiones más largas y como te confíes a falta de dos segundos te meten un triple. Por eso tenemos que ser persistentes, contempla el técnico, que destaca en el plano individual a Matt Thomas. «Está en un estado de forma excelente». Y amplía el peligro entre los tiradores a Corbacho «que cuando entra en acción te puede meter dos o tres triples seguidos que involucran a todo el pabellón». Concluye con la no menos buena mano de Simmons y el dominio bajo el aro de Pustovyi.

El Obradoiro cuenta con las bajas de Bendzius y Bachyinski y trata de recuperar a tiempo y en las mejores condiciones a Laksa (gastroenteritis) y Nacho Llovet, que sufrió la pasada jornada un esguince de tobillo. «Si llega no estará al cien por ciento, pero todo dependerá de lo que pueda soportar el dolor», comenta el técnico santiagués Moncho Fernández.

El Obradoiro ha reaccionado a tiempo tras entrar en barrera y poder meterse en líos realmente serios. Desde su polémica victoria en Badalona (62-63) encadenó seis derrotas consecutivas, incluyendo las locales ante Barcelona (73-76), Unicaja (91-97) y Estudiantes (112-116), los dos últimos con prórroga.

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