Bilbao basket 2017-18

«Por ilusión y hambre deberíamos ser los primeros de la lista»

Carles Duran, técnico del RETAbet Bilbao Basket, encara otro curso en el que se ha rebajado el presupuesto sin que ello merme su confianza en un Bilbao Basket en creación

J. M. CORTIZAS

Hablar con Carles Duran es fácil. Por su sencillez y accesibilidad. Con él no hay problema sobre dónde lo dejaste la última vez y lo que haya podido cambiar desde entonces. Hombre de ideas claras y verbo directo. Si tiene pliegues, desde luego los esconde con maestría. Va de cara incluso cuando su mensaje puede dar lugar no a malas interpretaciones, pero sí a que quien quiera hacerle daño lo utilice desviándolo de su contexto. Tiene tela que cortar para todo el curso porque las circunstancias de la franquicia han vuelto a relativizar el presupuesto y con ello a dirigirse a un mercado de fichajes en el que el producto carece de garantía y puede salir genial o incomible. Ahora confía en sacar el máximo partido de lo que tiene, una mezcla de mucha calidad y experiencia con mucha juventud e incertidumbre.

– Otra vez toca reinventarse.

– La energía y la ilusión son las mismas. Es mi último año de contrato, el último año de Álex (Mumbrú). La ambición por hacerlo bien es enorme.

– ¿Tuvo alguna duda la pasada temporada sobre su continuidad?

– No. Durante el año hubo algún momento de dudas, que es normal en un equipo profesional cuando las cosas no van como la gente quiere. Pero cuando acabó la temporada, todo lo contrario. Me he sentido en ese aspecto muy reforzado y valorado. También es cierto que volvemos a empezar de cero y hay que demostrar la capacidad que tiene uno y que tenemos como equipo.

Quedarse en Bilbao

– ¿Se siente más presión al tener que ganarse la renovación?

– Mi presión es porque tengo ilusión de continuar y de quedarme aquí. Siempre habrá un momento en el que acabas contrato, y espero que ocurra muchos años aquí.

– Otro año de ajuste presupuestario. ¿Frustra no poder llegar al mercado que uno desea?

– Nos frustra no poder mantener jugadores o un bloque con el que estamos contentos, pero son las circunstancias del mercado. Además, esa frustración inicial de inmediato te genera ilusión con otros nuevos jugadores. Es lo que siento con la actual plantilla. Lo más importante es que los que estamos ahora generemos esa ilusión en nuestro entorno, en la afición.

– ¿Tener tanto joven inexperto es el peaje de un presupuesto tan ajustado?

– No. Ha habido una combinación. Lucio (Redivo) y Rico (Fischer) son inexpertos y jóvenes, pero eran nuestras ilusiones. Había otros a los que no llegábamos. Si lo hacen bien todos saldremos ganando. El dinero marca, está claro.

– ¿Con esta plantilla aspira a jugar a lo mismo que buscaba con la anterior?

– No vamos a cambiar mucho. La base es clara, pero en la plantilla también ha habido modificaciones. Álex va a jugar al cuatro, tenemos muchos chicos jóvenes que no han jugado nunca ni en ACB ni en competición europea y eso tiene una adaptación. Tenemos que aprender a jugar juntos. Pero mi idea de baloncesto no cambia y estoy aquí por eso, en busca de un baloncesto divertido, de correr, de riesgo. Lo vamos a intentar.

Redivo, no solo atacar

– Esos cambios ya los han padecido en pretemporada. Por ejemplo, Fischer se ha topado con un ritmo que le ha superado y al que ya le está cogiendo el tranquillo.

– Tiene mucho baloncesto, por eso le trajimos y estamos muy contentos. Se tiene que adaptar al ritmo de competición y eso se refiere al juego, al tono físico, a la mente. Ha ido aprendiendo que el baloncesto que traía no le va a servir para la liga regular y ha ido mejorando y lo hará mucho más porque tiene esa capacidad por talento y juventud.

– Cuando surge el nombre de Redivo da la sensación de que usted sujeta las cinchas con más fuerza. No quiere que se desmadre el efecto de un jugador al que en cada partido se le han caído los puntos de las manos.

– Tiene mucho talento, pero es inexperto aún. Su ventaja es que viene de competir y eso se nota. No lo quiero comparar, pero Scott Bamforth hubo un momento en el que también el año pasado metía muchos puntos, pero dejó de defender y eso el equipo lo notó. No quiero que con Lucio pase lo mismo. Que tenga puntos o los genere, para eso lo hemos traído. Pero tiene que crecer mentalmente, física y defensivamente. Va a tener que enfrentarse a jugadores del máximo nivel y vamos a ver cómo se adapta.

– Hammink llegó lesionado y es quizás el que avanza más lento.

– Viene de una buena universidad, pero del basket del College. Está yendo poco a poco, pero da los pasos correctos. Es un chico introvertido. Su trabajo va a ser vital para que podamos ser competitivos.

– A Pere Tomàs hay que exigirle que ejerza ya de bilbaíno, que tenga descaro.

– Tengo la suerte de conocerle desde que es muy pequeño. Es un gran jugador de equipo, hace buenos a sus equipos. No sé si destacará o meterá muchos puntos, pero todo lo que haga será para sumar para el equipo. Eso es fundamental para un conjunto que quiere ganar. Es uno de los grandes aciertos que hemos tenido este verano.

Kempton y el trabajo

– Veo en Kempton al prototipo de jugador recién salido del nido. Muy verde, pero con una materia prima extraordinaria.

– Es el jugador con menos baloncesto europeo de los nuevos. Pero es el que ha venido con más hambre, más abierto a aprender, el que trabaja más por querer mejorar y ponerse al nivel que necesita un jugador que se mueve en una posición especial. Estoy muy contento con él. Tiene una mentalidad y una cultura del trabajo importantes. La sensación es que es un americano que podría estar muchos años con nosotros.

– Tras cortar a McKay trajeron a Gladness.

– Es diferente a Vasi (Vucetic) y Tim (Kempton). Grande, es su tercer año en Europa, hizo mucha carrera en la NBA y en la D-League. Nos tiene que dar intimidación y presencia, básicos para el juego que queremos de defender y correr.

– Casi desde que arranca la temporada, dos partidos por semana. ¿Están sus hombres listos en lo físico?

– Con Tabu y Hervelle llevamos un método diferente al resto del grupo. El temor con Axel, por otras temporadas, es que el Europeo no le afecte durante el año: hay que controlar muy bien las cargas. Y de Jonathan, su mentalidad. Tuvo un año irregular y necesitamos que sea regular. Hemos separado los caminos. Ya me conocen a mí y al grupo y se trata de acercar las vías lo antes posible.

– Cuando mejor le ha ido al Bilbao Basket es cuando ha sido fuerte en casa. Toca recuperar eso del aquí mando yo.

– Sí, se vio el año pasado que Tenerife y Andorra fueron los dos equipos sólidos al margen de los grandes y sucedió porque en casa no perdían. Hay que intentarlo. Delante de nuestra gente tenemos que generar un ambiente y ambición que el año pasado sólo se vio en momentos puntuales.

– ¿Sintió la pasada campaña frustración en el entorno por no entrar ni en la Copa ni en los play-off?

– Sí, pero es normal.

– ¿Se puede conseguir más cuando se está al rebufo del Madrid, Barcelona, Valencia, Baskonia, Unicaja, Gran Canaria, Tenerife, Andorra...?

– Este año también hemos bajado de dinero respecto al pasado, pero ya sabía dónde venía. El club lo está intentando y en absoluto me he sentido engañado. Nos quedamos con el casi ante esos equipos. Me frustraría ver que no luchamos. Si lo hacemos y mostramos el carácter que tenemos como equipo, institución y sociedad, como Bilbao Basket, podremos competir contra esos otros que tienen más dinero. Tenemos que intentarlo, competir. Me frustraría que sólo se viese el ganar o perder.

– Mensaje complicado en un negocio en el que los resultados son la Biblia.

– Sí. Pero si morimos por nuestra gente y por nosotros mismos creo que la gente lo tiene que entender. Queremos ganar, seremos mejores o peores, pero hay que luchar hasta el último segundo. Luego el trabajo nos dará el fruto o no.

– ¿Qué le escoció más de la anterior campaña entre quedarse fuera de la Copa, de las series por el título o de la segunda fase de la Eurocup?

– Personalmente me hizo mucho daño la Copa del Rey porque hubo un partido que nos marcó mucho: Sevilla. Tuve la sensación de que perdimos la oportunidad nosotros. Este año quiero luchar por los tres puestos, la segunda fase europea, la Copa y play-off, pero luchando. No creo que ahora mismo estemos entre los ocho para esas opciones, ni de los cuatro mejores en nuestro grupo. Pero confío en que luchando y haciendo bien las cosas estaremos entre los mejores.

LAS CLAVES

Miribilla
«Hemos de generar un ambiente y ambición que el año pasado se vieron en momentos puntuales»
Expectativas
«Esta temporada quiero pelear por la segunda fase europea, Copa y play-off, pero luchando»
El capitán
«Álex Mumbrú nos ayuda muchodentro y fuera, y esteaño aún lo hará más, que ya es mucho»

Una visión realista

– Le van a acusar de pesimista.

– No, soy realista. Si miramos las plantillas ACB, por desgracia hay ocho equipos con más poder económico. Eso no significa que sean mejores. Si miramos dinero y jugadores contrastados, nuestra plantilla tiene tres o cuatro de esos jugadores de primer nivel, pero también cinco o seis que es su primer año. No es malo, pero es un hándicap. Ahora, por ilusión y hambre deberíamos ser los primeros de la lista.

– ¿Qué le parece la venidera Liga de 16 equipos?

– Cuantos más equipos mejor, más partidos. Así se perderán casi seis puestos de trabajo para entrenadores.

– ¿Teme que le puedan afectar las ventanas FIBA?

– Puede ser un problema.

– ¿Qué marea negra espera, más expectante?

– Lo único que le puedo pedir al público es que venga y nos ayude. A partir de ahí nosotros haremos el trabajo.

– ¿Qué deberes se pone para el primer mes de competición?

– Ver a mi equipo creciendo.

–¿Seguirá siendo un recurso habitual el triple?

– Vamos a buscar el equilibrio.

– Tiene al capitán ya titulado para los banquillos.

– (Ríe) Bueno... Álex nos ayuda mucho dentro y fuera, y este año aún lo hará más, que ya es mucho.

– ¿Cómo llegarán el sábado al debut?

– Regular.

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