Ganar, próximo verbo a conjugar para el Bilbao Basket

‘Rico’ Fischer marca jugada ante Carroll y muestra en la expresión de su rostro la tensión con la que los hombres de negro se emplearon ante el Real Madrid./ACB photos
‘Rico’ Fischer marca jugada ante Carroll y muestra en la expresión de su rostro la tensión con la que los hombres de negro se emplearon ante el Real Madrid. / ACB photos

El RETAbet visita al Betis convirtiendo en ambición el escozor que le produjo caer ante el Madrid pese al dominio y buen partido realizados

JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Está bien crecer, evolucionar, mejorar, dar pasos o modelar un patrón de juego. No son materias, en realidad, que se aprueben nunca porque el temario es infinito. Por el camino sí se necesita ir sorteando controles de paso, llenando el depósito de autoestima, fe y confianza cuando sea posible, cuantas más veces, mejor. Y sólo se consigue colocando un nuevo verbo en el banco de pruebas. Ganar. En presente y futuro. Victorias. Confirmaciones de que el buen trabajo renta. Fue una quimera en Fuenlabrada y un conato de realidad ante el Real Madrid. Mañana, en el pabellón San Pablo -la pista talismán por excelencia para los hombres de negro-, es una autoexigencia de Carles Duran y su séquito.

Acuden a casa del Real Betis dolidos. Escoció la incapacidad de no cerrar la puja por el triunfo ante un Real Madrid que nadó contra una suave corriente el doble del tiempo del que la dispuso a favor. «Es difícil de aceptar», asume un resignado Jonathan Tabu. Su buena actuación, con 11 asistencias como logro más visible en el partido en que se convirtió en centenario ACB, contribuyó a la idea que caló en las gradas, aquella esperanza de ver doblar la rodilla a otro grande en Miribilla. «Estuvimos cerca de ganar a un gran equipo». No fue posible «por detalles». Por eso «duele la derrota».

El base africano con pasaporte belga verifica que el reencuentro con la marea negra, su comportamiento e interactuación, estimulan al grupo. «El domingo jugaremos muy concentrados en Sevilla». «Luchar» es la consigna para no fallar a una afición «a la que necesitamos. Espero que sigan así porque Miribilla es una garantía». Y antes de partir a Sevilla lanza al aire un deseo con motivo del que será su partido 101 en la liga española. «Espero seguir a este nivel mucho tiempo».

«Duele, es difícil de aceptar cuando estás tan cerca de ganar a un gran equipo» Jonathan Tabu

Llega la tercera jornada de la Liga Endesa encastrada ya en el calendario de dos funciones semanales en el que se desenvolverá el RETAbet hasta los confines navideños. Una exigencia física que puntualmente irá ando pistas sobre su capacidad de aguante. Dio el callo el jueves y en cierto modo no logró dejar el triunfo en casa por vaciar sus pulmones en el titánico esfuerzo que necesitó para mantener firme al gigante blanco durante 35 minutos. ¿Le pasará factura? Veremos.

La desazón vivida en Fuenlabrada quedó narcotizada en Miribilla. Los propios jugadores eran conscientes a su regreso del debut liguero de haber habitado durante 40 minutos en las antípodas de sus pretensiones. Tanta bisoñez no era normal y bastó con una dosis extra de motivación ante el escuadrón merengue para que la fractura en el juego quedara relativizada. Le queda tela de currelo a Carles Duran para que sus quintetos suenen afinados, pero al menos se despejan dudas sobre lo más elemental, que todos saben tocar.

Destino dorado

San Pablo es un destino dorado para los hombres de negro, la cancha en la que más veces han ganado como visitantes en ACB. Ha sucedido en seis de los últimos siete encuentros entre sevillanos y bilbaínos. No es todo tan fácil como llegar y servirse, pero sí demuestra que los repetidores, quienes ya se han visto implicados en esa secuencia positiva, encuentran un extra de seguridad. Pudo influir, además de los méritos, que en aquella ciudad la oferta baloncestística lleve años renqueante desde que el formato Cajasol dio paso a alternativas en las que el club se vio literalmente estafado.

«Con el ritmo y el espíritu de equipo que tuvimos con el Madrid es como hay que jugar siempre» Ricardo Fischer

En lo deportivo, Álex Mumbrú se alzó como ejecutor en cuatro de esa media docena de visitas con final feliz. A su vera, desde Buva a Hervelle, pasando por Shawn James, Raül López, Pilepic, Hamilton y Aaron Jackson y Marko Banic. Esta pareja lideró al Bilbao Basket en el triunfo más épico, con Joan Plaza en el banquillo hispalense y dos prórrogas para llegar al 108-110 que culminó la franquicia de Miribilla casi en estado comatoso tras llegar a Sevilla 16 horas antes del partido desde Moscú donde disputó dos partidos de los cuartos de final de la Euroliga. ¡Qué tiempos!

Los nuevos van conociendo ese tipo de gestas en el boca a boca que forma parte de su ritual iniciático. Batallitas contadas en los entrenos, en las horas de avión y aeropuertos. Saben, ya, que no están solos. «La atmósfera de Miribilla es increíble, hace que estés contento de jugar para ellos», reconoce ‘Rico’ Fischer, quien cree que «con el ritmo y espíritu de equipo que tuvimos con el Madrid es como hay que jugar siempre». También mañana en Sevilla.

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