«Entiendo que en algún momento se haya podido dudar de mí»

Carles Duran, pensativo ayer durante la entrevista con ELCORREO en el edificio de la Alhóndiga./Borja Agudo
Carles Duran, pensativo ayer durante la entrevista con ELCORREO en el edificio de la Alhóndiga. / Borja Agudo

Carles Duran, el entrenador de los hombres de negro, abandera una ilusión y ambición que no estén reñidas con «la realidad» de la franquicia de Miribilla

JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Acaba de aterrizar del viaje a Las Palmas, última muesca de la temporada para los hombres de negro. Han pasado ocho meses desde que arrancó un curso que nacía con la ambición de competir en todos los frentes y el freno de una plantilla limitada por la economía de guerra que sigue marcando la realidad del Bilbao Basket. El telón ha caído y en el primer recuento queda la tristeza por no haber visto a la franquicia de Miribilla ni en la Copa, ni en los play-off, ni en la segunda fase de la Eurocup. Carles Duran, su entrenador, abre un interesante debate entre ilusión y obligación, asume lo que de él se diga y pide que nadie retire la mano de realidad que da cuando se refiere a la verdadera dimensión del club.

– ¿Estaba ya deseando que acabara la temporada?

– Todo lo contrario. En cuanto acabamos el partido en Las Palmas en mi mente estaba el ahora qué voy a hacer. Mi mente necesita pensar y trabajar y tenía mucha ilusión porque esto continuara y no lo hemos conseguido.

– Hemos escuchado la palabra decepción más veces en la voz de sus jugadores que en la suya.

– Es que para mí la temporada no ha sido una decepción. Si lo sintiera así me habría ido a mi casa. Es cierto que tenemos ambición e ilusión. Pero también hay que ser realistas y nos han pasado muchas cosas, que no son excusas. Somos lo que somos. Nos hemos quedado a un partido de la Copa, hemos luchado hasta el final por el play-off. No estamos contentos, queremos más, pero para eso se necesita tiempo, una travesía.

– Usted ha dado una mano de realismo al proyecto. ¿Estábamos desubicados?

– El entorno quiere más y yo como entrenador debo ser el primero en ambición. Pero no me parece bien que nos fustiguemos. No tenemos los once millones que en su momento tuvo el Bilbao Basket, si los tuvo. O los ocho millones y medio de Gran Canaria, que ha quedado séptimo. Queremos jugar y luchar contra los mejores, vamos a por ello. Pero si no lo conseguimos también tenemos que ver cuál es la realidad. Creo en este proyecto, pero no es de un año.

– ¿Hay una relación absolutamente directa entre dinero y resultados?

– Me gustaría que no fuera así, pero este año ha habido una dieferencia muy importante entre los siete de arriba y el resto. Murcia debía estar entre ellos y ha quedado noveno. O el mismo Betis, que por desgracia ha bajado, tiene un presupuesto superior al nuestro. Otros años se ha colado algún equipo, como el Bilbao Basket hace dos temporadas, pero este año no ha fallado nadie, ni el Barcelona al final con todo lo que ha pasado.

– ¿Qué nota le pone a su trabajo este curso?

– Necesitaría una semana más de frialdad, pero me pondría un seis y medio.

– ¿Y al grupo?

– Ha trabajado bien. En el día a día del grupo, le pondría un ocho y medio. Luego ha habido temas individuales con notas mejores, con algún suspenso, pero el grupo ha ido muy parecido a mí.

– ¿El año se le ha hecho especialmente duro por...?

– He disfrutado mucho, mi trabajo es para privilegiados. Pero cuando no vas cumpliendo los objetivos que te marcas, pasar al Last16, ir a la Copa y al play-off, es un puñal que te va marcando, ciertos tipos de derrotas. En general he estado bien. Las lesiones nos han marcado mucho, pero sabía dónde venía y tienes claro que no vamos a fichar, pero mentalmente te castigas pensando si tuvieras un jugador más.

– Las metas se han podido perder por tres partidos. Europa, por caer en casa con el Alba; la Copa, por la derrota ante el Betis;y los play-off, por perder también en Miribilla con Obradoiro. Partidos que estaban ganados.

– El del Alba, Buva no juega. Pero no me justifico. Yo pondría el enfoque en otra secuencia. Estamos 4-0, vamos a Andorra y se lesiona Tabu. En el 4-0 que llevábamos en la segunda vuelta, viene Unicaja y se lesiona Tabu. Eso ha marcado mucho reconociendo que Jonathan ha sido irregular, como el equipo. Pero por planificación es un jugador muy importante y entre todos no fuimos capaces de sustituirle.

Balance. «Me pondría como nota un seis y medio y al trabajo día a día del grupo, un ocho y medio»

– Ni siendo la demarcación más poblada, con Salgado y Borg.

– Y ahí me pongo mucha responsabilidad porque el vínculo entre base y entrenador es muy importante. Tobias hizo una primera fase muy buena, pero cuando vinieron las derrotas le generaron muchas dudas a él y al equipo. Y Javi venía con la función de volver al club con un rol de ayudarnos, de tercer base y ha acabado siendo el segundo, pero no era lo que yo quería, que era que estuviera en momentos puntuales para ayudarnos.

Sin hipotecas

– ¿Hipoteca mucho una plantilla con Mumbrú y Hervelle?

– No, pero si marca mucho para cosas buenas y a mejorar. Ya tienen una edad, sobre todo Álex, importante y al mismo tiempo su ambición es la de un joven más y los números los de un jugador muy importante. Han ido marcando el techo del equipo y es normal que ese techo vaya bajando un poquito y entre todos tenemos que intentar que vuelva a subir. Ellos lo hacen cada día y los demás tenemos que ayudar. No se les puede dar toda la responsabilidad a ellos.

Objetivos. «La temporada no ha sido una decepción; tenemos ambición e ilusión, pero hay que ser realistas

– Huele a cambio profundo en la plantilla.

– Está claro que ahora mismo no somos un equipo comprador. La economía nos marca mucho. Hay que hacer una plantilla competitiva pero todo no lo podemos tener. Por desgracia habrá jugadores importantes que no continuarán. Ha habido jugadores que este año han tenido ofertas para salir y no lo han hecho por el bien del equipo, no del club porque seguramente en algún momento le habría venido bien. Esa es nuestra realidad. Quiero mantener el bloque, pero va a ser difícil. Y no nos tiene que frustrar. Hay que encontrar jugadores con ganas de crecer aquí y que nos ayuden a subir el techo del equipo.

– Tabu, Mumbrú, Hervelle... no es una mala base para un esqueleto.

– Cuantos más jugadores de calidad podamos mantener, mejor.

– Pareció tirar la toalla con Nikolic. ¿Una espina clavada?

– Ha habido momentos puntuales en los que me hubiera gustado ver el paso adelante de algunos jugadores y con todos no lo he conseguido. El jugador tiene gran parte de responsabilidad y yo también la mía. Ha sido un aprendizaje total. Seguro que ese jugador irá a otro sitio y lo hará bien y eso te come. Todos han tenido su oportunidad.

Futuro. «Quiero mantener el bloque, pero va a ser difícil y no nos tiene que frustrar»

– Se avecina un verano infartante, necesitado el club de fichar mucho a muy bajo coste.

– Lo paliaremos con traer gente que tenga muchas ganas de estar con nosotros y gente que tenga que estar en el vestuario del Bilbao Basket. A nivel de baloncesto, nos equivocaremos, pero también acertaremos y si lo hacemos más ahí estará el éxito.

– ¿No sirve cualquier jugador para habitar en este vestuario?

– Intento no tener jugadores que sólo piensen en venir aquí a hacer su temporada e irse. Tengo ganas de que venga la gente a crecer con nosotros. El que piense que Bilbao es un paso más en su camino, no me gusta tanto.

– El equipo ha demostrado, quizá algo tarde, que podía variar su juego alejándose de sus monólogos desde el perímetro.

– Son las circunstancias. Durante el año ha habido de todo y puede ser que haya sido al final cuando nos hemos conocido. Nos pasará de nuevo el año que viene y tendremos que comenzar en muchas cosas de cero.

– En verano habrá jugadores implicados con sus selecciones.

– Y ventanas durante la temporada. Va a ser algo novedoso para los entrenadores. Me fijo más en el Eurobasket y desde fuera se ve que a Axel (Hervelle) le vino bien no jugar el PreEuropeo y ahora va a jugar el Europeo. Lo entiendo porque quiere jugar para su país, pero en el pasado le ha marcado mucho cuando venía de la selección. Será otro hándicap importante, también en el caso de Tabu.

– ¿Qué hace Carles Duran en verano?

– Toca resumen del año, hablar del futuro en mejora e ilusiones. Quiero hacer un trabajo de postemporada con los jugadores que tengan contrato, los jóvenes y algunos que puedan crecer en este nuevo proyecto, como el trabajo que se ha hecho durante el año con ciertos jóvenes. Luego, planificar cosas, aunque hace tiempo que estamos mirando, no vamos a ser los primeros en fichar. También hay tiempo para seguir formándome, ver cosas, el play-off, las series de la NBA, algún viaje, algunos clinics y charlas. Mi verano se quedará reducido a quince días para estar con mi familia y amigos y tener más intimidad con mi mujer y mis hijos. El teléfono suena mucho y soy yo el que muchas veces no me lo permito.

«Tengo contrato»

– Si por usted fuera, de mediar una invitación, ¿el Bilbao Basket jugaría en Europa el próximo curso?

– Sí, me gusta competir y Bilbao creo que es una ciudad que tiene que jugar competición europea, pero no quiero que mi opinión marque nada. Pero la gente que está llevando el club es la que marca el camino. Si es bueno para el club, adelante, pero sin que sea una obligación.

– ¿Hasta qué punto para el club es interesante que su convenido, el Zornotza, ascienda a LEBOro?

– En Badalona yo llevaba el equipo vinculado en LEBPlata y lo subí a Oro y había ese conflicto sobre dónde iban a cercer mejor los jóvenes. Es un tema del Zornotza sobre cómo podra competir llegado el caso. El tema económico es muy importante. Pero haga lo que haga será muy positivo. Han hecho un año bueno y los tres jugadores vinculados, además de trabajar bien con nosotros, están teniendo un papel importante en el equipo.

– Tenía que haber empezado por esta pregunta. Si estamos hablando en clave de futuro es porque usted seguirá en el banquillo. ¿No?

– Estoy muy convencido, tengo contrato y en mi cabeza siempre ha estado seguir. Otra cosa es que el club se plantee algo distinto. Hace un año dije que venía a un proyecto de largo recorrido y mi manera de ser es esa, no tengo que cambiar. Durante el año han pasado muchas cosas, nunca he dudado de mí, del equipo o del club. Entiendo que en algún momento se haya podido dudar de mí. Lo veo natural, va en el oficio. Pero también me he fijado en si todos los pies estaban en el suelo. Tenemos la ilusión de jugar la Copa, los play-off, pero no tengo tan claro que tengamos esa obligación a día de hoy. Y no me estoy quitando responsabilidad. A esta afición de diez que muy pocos equipos tienen tenemos que darle todo lo que podamos, pero al mismo tiempo hay que ser coherentes con dónde estamos.

Fotos

Vídeos