Bilbao basket: ¡No te rindas!

La plantilla del Bilbao Basket, en un partido. /EC
La plantilla del Bilbao Basket, en un partido. / EC
CRISTINA GARCÍA

Siguen los experimentos. Las probaturas que ayuden a arrojar luz sobre el oscuro camino en el que está perdido el Bilbao Basket. Los bilbaínos en una nueva demostración de incapacidad, tónica habitual de demasiados partidos, cayeron en la cancha del Estudiantes el domingo sin dar ningún ápice de determinación. Es una de las carencias de este grupo que vive desnortado en las lagunas de la liga ACB.

Los equipos que reman en galeras junto con Bilbao Basket, para más inri, parecen querer asomar la cabeza. El Joventut de Carles Duran se agarra a una tabla flotante llamada fe. Betis y Burgos recuperan el pulso metiendo en problemas a los hombres de negro y al Zaragoza. No existen ya colchones que permitan un plácido descanso. La presión aumenta y las llamas que sienten los hombres de negro son reales, dan miedo y atenazan a un equipo que pelea contra su propia ansiedad. Sin quererlo, Bilbao Basket, que ha sufrido sustos importantes a lo largo de su corta historia, está testando este año la paciencia de sus aficionados. La desesperanza sube enteros a la par que el juego del equipo, que repite de manera sistemática los mismos errores, desencanta a unos fieles seguidores que nunca han fallado.

Esta miércoles por la noche, el Herbalife Gran Canaria visita el Bilbao Arena y apelando a la objetividad, como rival superior al RETAbet que es, el cuadro insular parte como favorito sin salir de vestuarios. Los dirigidos por Luis Casimiro llegan tras caer en casa ante el FC Barcelona y no pueden relajarse en su escalada por los puestos de playoff. Otra liga. Otros objetivos. El pabellón de Miribilla está preparado para otra batalla. El desgaste ha hecho incluso mella entre los aficionados, eso es innegable. Llega una nueva final y cada vez van quedando menos jornadas. El pulso contra un reloj de arena que guarda con recelo el destino del equipo de baloncesto de la ciudad.

El infierno de Miribilla debe subsistir. La resignación y el desencanto que se queden en casa porque el hilillo de vida del que pende Bilbao Basket va cosido al alma de cada socio/a. De cada aficionado/a. Ningún rival en lo que resta de camino va a ser ya, visto lo visto, más o menos asequible para los chicos de Mrsic. Se trata de que al menos Bilbao Basket apriete los dientes y sufra desde la defensa. Desde la movilidad de unas piernas que puedan frenar al Gran Canaria o las yemas de unos dedos que llegan a palmear cada tiro. La sensación de endeblez defensiva demostrada en los últimos partidos ha sido notable si bien en la parcela ofensiva el equipo tampoco logra la claridad necesaria.

No es tiempo para rendirse. Nunca lo va a ser para unos hombres de negro que aunque tal vez no puedan presumir de grandes alardes sobre el parquet si pueden sentirse orgullosos de tener una de las aficiones más fervientes de toda la competición. El peor final llegará si se pierde la fe. Que nadie se baje del barco pues en galeras todos cuentan. Tu también. Este miércoles tienes un mensaje que gritar al Bilbao Basket: ¡no te rindas!

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