El Bilbao Basket admite retrasos «de hasta dos meses» en los pagos a la plantilla

El Bilbao Basket admite retrasos «de hasta dos meses» en los pagos a la plantilla
IGNACIO PÉREZ

Diego Sáenz, director general del RETAbet Bilbao Basket, reconoce que la directiva ya ha hablado de todo esto con los jugadores para trasladar un mensaje de serenidad

J. A. PÉREZ CAPETILLO

Ahora que los hombres de negro tienen inquietudes deportivas por su delicada clasificación en la Liga Endesa -están a solo una sola victoria del descenso-, les asalta otra preocupación: la económica. Tras presentar el torneo de cantera BBK UP, el director general del RETAbet Bilbao Basket, Diego Sáenz, ha hablado de un tema bastante menos agradable. Y es que a la complicada situación deportiva de los entrenados por Veljko Mrsic, se añade el delicado estado de las arcas de la entidad. De nuevo los malditos quebraderos de cabeza económicos. «Hay tensiones de tesorería y retraso en los pagos», ha expresado Sáenz, quien reconoció que en algunos casos son de «hasta dos meses». La directiva ya se ha reunido y ha hablado de todo esto con los jugadores para trasladar un mensaje de serenidad. Y la plantilla, según el director general, se ha conjurado «en pro de lo deportivo para que nada pueda afectar a los resultados, que es lo que tenemos que garantizar. Conocen la situación y todos nos han trasladado paciencia y apoyo al club. Somos conscientes de cómo se mueve el mundo del baloncesto y hay una conjura en lo deportivo».

Inquieta la vuelta del enrevesado trance económico por «una situación puntual de los manejos de flujos de caja», algo que suele ocurrir cuando «no está el dinero cuando lo necesitamos. Estamos viendo cómo poder mover diferentes partidas para recuperar los pagos lo antes posible», ha señalado. Ante este imprevisto «puntual» de demora en el abono de las nóminas, Sáenz ha avanzado que desde el club se trabaja para resolver «lo antes posible» esta contrariedad y desajuste de los números. Llegan ahora instantes en los que el dinero disponible para gastar no es el suficiente y se generan estos disgustos.

«En la parte deportiva la mayoría del dinero la tienes a principios de temporada, que es cuando entran muchos de los recursos. Luego, bajan los ingresos según pasan los meses. Y en cuanto hay algún tipo de desviación, o situación imprevista, se descuadran al final de temporada los ingresos con los pagos. Como pasa ahora», ha lamentado. También se ha referido a la salida del base brasileño Ricardo Fischer, sustituido por el serbio Nikola Rebic, en una temporada en la que los nuevos fichajes no han dado el rendimiento esperado. «Todo cuesta dinero. Y el asunto creo que ha sido justo para ambas partes. Lo que primaba era dar una salida a una persona con la que no se contaba del todo dentro del club, para incorporar a un jugador que desde el punto de vista deportivo puede aportar más», ha sostenido el dirigente de la entidad de Miribilla.

El Bilbao Basket vivió una etapa muy engorrosa hace cuatro años, cuando trasladó sus terribles dificultades para cumplir con los requisitos de inscripción en la Liga Endesa. No contaba entonces con la necesaria financiación para desarrollar un plan de viabilidad. Dos años después, en 2016, hubo otra llamada de socorro desde la entidad para regular su tesorería y hacer frente a pagos de varias mensualidades de la plantilla. Ahora, el fantasma de aquellos tiempos de desasosiego vuelve a merodear en un equipo que bastante tiene ya con su mala racha de resultados e incierto futuro deportivo.

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