El Bilbao Basket da un golpe en la mesa

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Primera victoria de los hombres de negro con una reacción en cadena tras el descanso que petrificó al Betis

JOSÉ MANUEL CORTIZAS

No se podía retrasar más la primera muesca del año en la culata. Ya está marcada, como habían previsto los protagonistas de la historia. Un RETAbet cada vez más contundente, enérgico, decidido a esgrimir sus armas. También aún endeble y confiado por exceso en tramos del recorrido. Pero el balance arroja un saldo positivo y los hombres de negro llenaron la cesta en San Pablo como el pescador que vuelve a esa roca desde la que la caña nunca falla. Victoria, pequeño susto final y muchos matices a analizar en el método y personal utilizados por un Carles Duran que dio el primer aviso a sus más tiernos navegantes.

Que el Bilbao Basket crece sin cesar y aumenta su corpulencia y entendimiento del juego, es una realidad palpable desde las sensaciones a la estadística. Dejó el listón muy bajo en Fuenlabrada, ante un rival que sigue sin conocer la derrota, lo elevó a una altura más que digna recibiendo al Real Madrid y en Sevilla lo colocó otro palmo por arriba y lo superó con la elegancia del estilo Fosbury. Es el camino. Y la confirmación de que intramuros hay material con el que teorizar, trabajar, modelar, construir.

86 Betis

MacGrath (7), Nelson (11), Boungou-Colo (25), Kelly (19) y Anosike (10) -cinco inicial-; Alfonso Sánchez, Schilb (3), Franch (4) y Golubovic (7).

94 Bilbao Basket

Tabu (20), Pere Tomás (5), Todorovic (14), Hervelle (7) y Gladness (6) -cinco inicial-; Fischer (3), Hammink (16), Redivo (3), Salgado (6), Mumbrú (12), Kempton y Vucetic (2).

Árbitros
Miguel Ángel Pérez, Sergio Manuel y Arnau Padros. Sin eliminados por cinco faltas personales.
Incidencias
Partido de la tercera jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes San Pablo ante unos 3.600 espectadores.

Cuando un quinteto surge desde la banda con imposición de normas, duro, concentrado, activo en el rebote y agachando el culo cada vez que toca ser muralla, el inicio de la marcha suele carecer de accidentes. El Betis tardó un par de posesiones en comprobar que le había tocado bailar con un pisa callos, no por torpe. Lo que los de Duran pretendían era precisamente eso, dañar la plasticidad, entorpecer, evitar que la coreografía dejara a los sevillanos campar a sus anchas por el parqué. Un primer cuarto que no fue a más por cierta holgura en el ‘extra pass’, aplicación que acabó por determinar la eficacia de su juego exterior, y la decepción personificada de nuevo en un Kempton que no tardó en rumiar en el banquillo su blandura, indecisión, el neón que le marca como novato, ese verdor que echa para atrás y del que se tiene que zafar como sea si quiere tener futuro a este lado del Atlántico.

Esa fue una de las notas diferenciadoras de la matinal. Duran no se casó con nadie. El más de lo mismo condujo al de Scottsdale al banco, lo mismo que la lejanía entre lo que Fischer mostró y lo que el técnico pedía. Vucetic y Salgado actuaron como relevos. El serbio, con sus carencias, da más de lo que tiene y eso es mucho. El de Santutxu colaboró en el franqueo con 11 de valoración en ocho minutos.

Todorovic, el guía anotador

Hasta el descanso, el RETAbet se manejó más o menos como quería, aunque el agujero que dejaba Kempton obligaba a muchos ajustes. Gladness va a más, impone, sabe explotar su anatomía, pero las faltas le frenan. Con dos personales, el recurso era derivar a Hervelle al cinco. El belga se pega hasta con su sombra, pero cuando ataca el equipo su tendencia a abrirse y asumir tiro deja huérfana la pintura en caso de rebote. Y ese apartado estaba siendo vital, por ser dominado por los hombres de negro. Un preciado bien como para prescindir de él.

Duran fue buscando recursos, combinaciones. Todorovic era el guía anotador con esa facilidad que ha alcanzado para convertir el bloqueo directo en una llegada franca a la posición más frontal posible desde la línea de castigo. Sus triples, tres al descanso, eran como una lija que desprendía las impurezas del luminoso y permitía una y otra vez que el RETAbet siguiera al mando o recogiera el sedal llegado el caso.

Golpe en la mesa tras el descanso

A la vuelta de los vestuarios (35-40), los de Miribilla encajaron un triple de Bongou y dieron un golpe en la mesa. Un quinteto eficaz, trabajador, intenso, implicado, cerrado. Tabu aparcaba sus pérdidas y cierta tendencia errática para explotarse a sí mismo como recurso. Todorovic consumaba su madurez en ambos lados de la cancha fiel siempre al espíritu colectivo. Mumbrú abría la espita de su anotación y Gladness crecía, más si cabe, y hablaba en primera persona refiriéndose a la pintura. Y falta uno, la gran sensación ayer, Hammink. Metió la directa el RETAbet y al Real Betis no le quedó mayor recurso que la desolación, la tristeza de ver a los bilbaínos propulsados hacia la victoria.

34 puntos en el tercer cuarto tuvieron la culpa. La regla del 8, la cantidad aportada por Tabu, Hammink y Mumbrú. De todos los colores. Repaso brutal. los que iban entrando en liza aumentaban el escarnio. Como Salgado y sus primeros minutos del curso. Dos triples sin fallo, dos asistencias, tres recuperaciones. Anotó y asistió a Hammnik para que en las dos primeras posesiones del cuarto final el 55-80 sonara a paliza. Pero ya se conocen también los pliegues ocultos de este grupo, históricas reacciones, al margen del cambio de cromos, que convierten su exceso de confianza en un bloqueo de consecuencias imprevisibles.

Perder un colchón de 25 puntos en nueve minutos hubiera sido de diván. Pero los hombres de negro dejaron que se fuera desinflando como el escapado que no pedalea porque se siente ya jaleado por el público concentrado camino de la meta. Nelson y McGrath cogieron los fusiles que ni siquieran habían cargado y unidos a los de Boungou y el exLakers Kelly convirtieron la salva final casi en traca. La cercanía a siete puntos (79-86) a minuto y medio del final le dio a la hora del vermú un amargor con el que no se contaba. Pero el menú aguardaba en la mesa, bien cocinado durante más de media hora.

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