Arrinda: «Los gestores del Bilbao Basket deberían pedir perdón y marcharse»

Gorka Arrinda posa ayer para EL CORREO y rompe su silencio de cuatro años en el instante en el que se produce la mayor crisis del club que cofundó. /JORDI ALEMANY
Gorka Arrinda posa ayer para EL CORREO y rompe su silencio de cuatro años en el instante en el que se produce la mayor crisis del club que cofundó. / JORDI ALEMANY
Exmáximo accionista del Bilbao Basket

El cofundador del Bilbao Basket rompe cuatro años de silencio y cuestiona a los actuales dirigentes el derecho a decidir el futuro de la franquicia

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Ha esperado a que caiga el telón para asomar entre bastidores. Lo hace, dice, por la preocupación que le procura el estado en que está la que fue su obra, el club en el que invirtió un millón y medio de euros y del que salió mal parado. Su voz crítica apunta a los gestores que le sucedieron como responsables de una «maniobra vacía de contenido» que ha concluido con el Bilbao Basket descendido deportivamente y agonizando en el plano económico. Gorka Arrinda en estado puro.

- Aparece en pleno funeral por el descenso del Bilbao Basket.

- Creo que el fundador de la idea del club tiene derecho a hablar y a opinar sobre la posibilidad de que vaya a desaparecer. Es una obligación que creo tengo de poder ayudar o dar una opinión y un análisis.

- Existe la opinión generalizada de que se trata de la herencia de su mala gestión.

- El populismo está muy de moda. La deuda de Arrinda se ha explotado durante cuatro años hasta que les ha explotado a ellos en la mano. El problema es que el club está gestionado por aficionados amateurs tomando potes en Ledesma y el baloncesto profesional requiere de una implicación y unos conocimientos que a esta gente les han venido muy grandes.

- ¿Cómo dejó en lo económico la franquicia cuando se marchó? ¿La deuda actual emana de aquella?

- Cuando mi grupo salió del club se hizo una liquidación de los aplazamientos que teníamos con Hacienda de más de cuatro millones de euros y se trasladó la deuda a la tesorería. Hicimos un finiquito con la Diputación de un acuerdo que teníamos de cinco años y el dinero que se cobró, el 80 o 90 por ciento, pasó a liquidar completamente la deuda con Hacienda y provocó que llegara un momento en el que el club no tenía dinero ni para pagar la luz. Hemos sido de los pocos clubes en la historia que su gestor ha salido dejando cero euros de deuda con Hacienda.

- ¿Pero cuánto se debía?

- La deuda total podía estar sobre los tres millones y medio. Cuando llegaron los nuevos gestores metieron en la deuda del club los contratos existentes con jugadores. Hicieron una burbuja de que había una deuda de cinco millones de euros. Es más, voy a comprar que la deuda de cinco millones me la pongan a mí, cuando no es así. A día de hoy, el club tiene una deuda con Hacienda prácticamente de cuatro millones de euros y este año ha generado un déficit de 600.000 euros. La deuda que tiene hoy es superior a la que tenía yo en su día.

- Se le ve con ganas de atacar.

- La rueda de prensa de los cinco magníficos, que ahora son los cinco enterradores del Bilbao Basket, fue muy clara. Dijeron que tenían un sponsor millonario plurianual, un pool de empresas de Bizkaia que apoyan al baloncesto, que iban a ampliar la masa social y a hacer una escuela profesional para el baloncesto de Bizkaia y que iban a mantener el nivel deportivo del equipo. Creo que no tengo que responder a nada de eso. Pérdida de masa social de un 20 ó 30 por ciento, el único jugador de cantera que ha jugado estos cuatro años es Javi Salgado, mayor deuda que hace cuatro años y el equipo haciendo el ridículo con una camiseta y un escudo por toda Europa y España.

- Fue acusado de llevárse dinero, de encarecer fichajes y servicios para enriquecerse aumentando sus comisiones.

- Lo cierto es que he emprendido cinco juicios contra el Bilbao Basket y los he ganado todos menos uno, que no he apelado. Los he ganado y cobrado.

Mala fe

- ¿Qué reclamó?

- Contrataciones que tenía en el club. El Bilbao Basket tenía ocho empleados cuando los clubes de baloncesto hoy en España igual tienen 25. Cuando tú pones tu empresa para trabajar por el club te dicen que tienes empresas paralelas. No. Estábamos llevando un club entre doce personas para ahorrarnos doce empleados. Cuando hay mala fe, cuando esta gente llega al club, lo primero que hace es intentar protegerse detrás del monstruo. Pero es muy sencillo, al final el monstruo te va a comer. Si el único problema es que para gestionar esto hay que saber gestionar en el deporte profesional. ¿Qué va a gestionar de baloncesto profesional un tertuliano radiofónico si no sabe gestionar ni las cuentas de su escalera? ¿Qué va a gestionar alguien que no ha sido ni socio, ni accionista del Bilbao Basket y se queda con un paquete millonario de acciones y ni ha ido nunca a Miribilla? ¿Quién me puede decir seis nombres de consejeros del Bilbao Basket, quién los conoce?

- ¿Perdió mucho dinero en el Bilbao Basket o lo compensó de algún modo?

- No lo considero un dinero perdido. Ha sido la ilusión de mi vida, una ilusión familiar y no lo mido como una pérdida. He estado trabajando diez años día a día para el Bilbao Basket y nunca he cobrado, cuando unos servicios de los míos para asesorar y contratar tendrían una buena remuneración. He invertido mi vida en esos años en el Bilbao Basket. Lo que me da mucha pena es que los gestores actuales no hayan puesto un euro por el club y tengan todo mi paquete de acciones para hacer lo que han hecho. Lo que deberían hacer es devolver esas acciones, asumir las responsabilidades que tengan y no participar en las decisiones futuras del equipo porque no tienen ningún derecho. Que devuelvan el 40 por ciento de las acciones que en su día les deposité a quien se las tengan que devolver y que se marchen lo antes posible.

- Con su marcha del club también se derrumbó su empresa.

- Yo no sólo he perdido dinero, me han cerrado mi empresa. Cuando tus jugadores, que son tus clientes, te hacen una huelga porque no cobran y hay gente que les instiga a que la hagan para que tú te marches porque ellos les van a pagar... lo curioso del caso es que esta gente y los mismos jugadores, hoy en día, han estado cuatro o cinco meses sin cobrar y no he oído a nadie decir ni 'mu'. Ni he oído ningún grito por encima del otro y creo que la situación tiene que ser peor que hace cuatro años porque es volver a vivir algo que ya vivieron.

- Los gestores que han ido pasando por Miribilla coinciden en que el efecto Arrinda es un freno, un condicionante insalvable que persigue al club y cierra las puertas de las ayudas.

- Eso es una broma, ¿no? Llevo viviendo fuera de Euskadi unos cuantos años, he visto todos los partidos del equipo pero sólo uno en directo en una grada. Llevo callado cuatro años, no he opinado nada, ni hecho ninguna llamada, simplemente estamos en los juzgados. Es muy sencillo ocultar un desconocimiento o mala gestión detrás de algo que vende. Olvidamos que el Bilbao Basket se fundó en casa de mi aita, cuando no existía ni la plaza, ni el proyecto, nada. Y cuando llegó el momento profesional la familia Arrinda puso mucho dinero porque nadie terminaba de completar la SAD. Y si mi familia no pone ese dinero y lo avala no habría habido baloncesto profesional. Hicimos una alianza con la Diputación y el Ayuntamiento para ser partners y que ellos pusieran la inscripción, la plaza, se construyó la cancha y un empresario puso su dinero, esfuerzo y patrimonio para completar el capital social, porque fui el último que lo puso para que antes todo el mundo hubiera tenido su espacio y su tiempo. Después de todo ese tiempo algún derecho tengo a opinar. O va a opinar el que no ha puesto un euro y lo ha hundido. Pueden opinar los aficionados, ¿y yo no?

- ¿Le vendieron las instituciones al quitarle la red de protección?

- No ha habido nada de eso. Acepté la rescisión del contrato de la Diputación porque no podía hacer otra cosa. Era una muy buena operación porque íbamos a ser uno de los clubes más solventes de la ACB. Íbamos a tener cinco millones en caja y el aplazamiento con Hacienda estaba estipulado a diez años. La Diputación adoptó la decisión de liquidar la deuda con Hacienda y el club entró en quiebra. Pero no hubo desavenencias. Mis relaciones han sido siempre excepcionales, nunca he tenido un problema con un político o los partidos.

- Pues le dejaron a usted y al club heridos de muerte.

- Contra mí personalmente no se hizo nada, aunque sufrí las consecuencias. Una vez sucedido eso, como había una solución y una gente que venía con unos emisarios de nadie sabe dónde, un sponsor que nadie sabe de dónde, un 'pool' de empresas y apadrinados y la masa social acepta y quiere nuevos gestores, acepto, doy un paso atrás y son estos gestores los que han gestionado estos cuatro años.

«Nunca miro hacia atrás»

- ¿Quién le echa?

- Decido marcharme yo.

- ¿Alguien provoca esa pinza que le atrapó?

- A veces en los temas políticos se ven más películas o cosas entre bambalinas de lo que realmente existe. Se tomó una decisión política que técnicamente es la que tenían que adoptar, yo no tenía otra salida que aceptarla. Asumí las consecuencias y con lágrimas me tuve que marchar. Y desde entonces nunca he mirado hacia atrás.

- ¿En aquel momento, el club tenía vida, futuro?

- El club tenía un problema de tesorería, era un club modélico en lo demás, pionero. Quizá había acabado el ciclo del modelo con el que funcionaba. El club se ha quedado anclado en el tiempo, no ha evolucionado. El efecto Miribilla, los hombres de negro, todo eso ya está más que amortizado.

- ¿Qué diagnóstico tiene para la situación actual del club?

- Lo primero que tienen que hacer por vergüenza y dignidad, por coherencia, los señores que están en el club es depositar las acciones ante un notario y marcharse, pedir disculpas y estar a disposición de lo que pueda suceder. No decidir nada sobre el club porque no tienen acciones, ni derecho. Esta plaza es del Ayuntamiento y Diputación y son los mejores gestores que hay hoy en día. Tenemos la suerte de contar con los mejores, los que traen el rugby, los premios MTV, los que hacen que la ciudad esté como esté. Y tienen los medios y conocimiento para ello.

- Se han apresurado a decir que de sus arcas no saldrá un euro más.

- Cómo van a invertir con esta cuadrilla de gestores aficionados. Hasta que no se vaya esta gente no pueden decidir nada.

- Juraría que se dio por hecho que quien llegó tras usted lo hacía con todos los parabienes imaginables.

- Yo no creo que los políticos de esta ciudad pongan a nadie en ningún club.

- Le va a crecer la nariz.

- Los políticos de esta ciudad se dedican a gestionar la ciudad, no los clubes deportivos. Es lo que hay. Han hecho una cancha de baloncesto, tienen una plaza, han traído un Mundial, un partido de NBA, una Copa del Rey. Creo que han hecho mucho por el baloncesto. Para hacer todo eso necesitan compañeros de viaje que le saquen rédito a esas inversiones y no cinco 'pagafantas' que gestionan el club. No pueden hacer nada con esta gente. Cuando se marchen ya veremos. Su timing es distinto al nuestro.

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